8 imperdibles de Calama durante el verano

El altiplano chileno guarda varios y atractivos secretos por descubrir.

Por Camila Albertini

El altiplano chileno guarda varios y atractivos secretos por descubrir. La Municipalidad de Calama nos entregó los mejores lugares para visitar este verano y recordar las ancestrales costumbres de los pueblos originarios del norte de Chile:

 

Las terrazas de Toconce

Este pueblo rural está ubicado a 3.350 metros sobre el nivel del mar y emplazado en una quebrada regada por el río que lleva su mismo nombre, con sus casas al centro ubicadas en forma paralela.
Las terrazas son una técnica ancestral prehispánica para cultivar las tierras que aún se practica en el altiplano andino. Esta localidad también cuenta con sitios arqueológicos, como Alero del Río Salado, Pictoglifo, Río Toconce y Licán.

Parque El Loa

El Parque El Loa se construyó en el año 1985 como un importante recinto recreacional y de esparcimiento para las familias calameñas.
Su diseño contiene elementos precolombinos, coloniales y contemporáneos, incluyendo una réplica de la Iglesia de San Francisco de Chiu Chiu, junto al característico Torreón que representa a los pukarás o fuertes militares de los pueblos originarios del Alto Loa.
El lugar todavía conserva el sistema ecológico al alero del río Loa.

Ayquina

A 74 kms de Calama, se trata de un poblado altiplánico emplazado a 3.000 m.s.n.m., en una quebrada que desemboca en el río Salado. Su población es descendiente de los lickan antay o  atacameños. En una depresión del pueblo, se ubica la plaza y la iglesia. Las casas, hechas a base de piedra caliza con techos de paja, se distribuyen en forma escalonada, ocupando distintos niveles de la topografía de la quebrada.
A nivel cultural, el pueblo de Ayquina es conocido por la fiesta religiosa de la Virgen de Guadalupe, que se celebra en septiembre.

Iglesia de Chiu Chiu

El pueblo de Chiu Chiu se encuentra a 35 kms de Calama y destaca por haber sido el punto de paso obligatorio para quienes transitaban por el Camino del Inca, entre las Rutas de Potosí y Cobija.
Es posible apreciar la Iglesia de San Francisco de Chiu Chiu, declarada Monumento Nacional en 1951 y una de las más antiguas del país. Está construida con materiales autóctonos de la zona, como paredes de adobe y techo de madera de cactus con bigas de chañar y amarra de cuero animal. Posee varias reliquias dejadas por Pedro de Valdivia.

Alero de Taira

La quebrada de Taira se ubica en la región de Antofagasta, provincia del Loa. En este alero se aprecian tres modos de vida que sucedieron siglos atrás: cazadores, pastores e incas.
Taira, un alero rocoso del curso superior del río Loa, sirvió para denominar a uno de los más afamados estilos de arte rupestre. Sus bellas imágenes se encuentran en otros 11 sitios del valle, pero abundan también en las quebradas de la región en alturas superiores a 3.300 metros, entre el Loa y el salar de Atacama,  por lo general, cercanas a manantiales.

Pukará de Lasana

Fue edificado en el siglo XII como una fortaleza. Éste era el lugar donde habitaban los lickan antay o comúnmente llamados atacameños, contaban con una cantidad de 210 habitaciones con sus respectivos silos (lugar donde guardaban sus alimentos), construidas con piedras y barro envejecido, que datan de 400 a 500 años.
El pukará tuvo una restauración en 1947, cuando se encontraron las chulpas (sepulturas atacameñas).
En este lugar todavía se mantienen vivas las tradiciones ancestrales.

Chuquicamata

El centro cívico de Chuquicamata (nombre que proviene de los indios “Chucos”) fue declarado Monumento Histórico.
Este campamento minero posee la mina a rajo abierto más grande del mundo, con 1.250 metros de profundidad. Sin embargo, producto de la contaminación, Chuquicamata fue declarada zona saturada, debido a los altos índices de arsénico y material particulado saturable en el año 1992. Recién en 2004 Codelco tomó la decisión de trasladar a la población minera, y en 2008 se declaró el campamento de Chuquicamata como “zona industrial”.

Caspana

Rodeado de un fértil valle con 47 hectáreas de cultivos escalonados, este poblado se caracteriza por una arquitectura de piedra liparita y techos de paja y barro.
Lo habita una comunidad organizada, que vive de la producción de flores y verduras para el mercado de Calama. Este valle posee importantes sitios arqueológicos, como Talikuna .
En el pueblo viejo se ubica la iglesia que, junto con su campanario, son consideradas Monumentos Nacionales.
En este poblado se celebran varias festividades religiosas, como la de San Lucas, Virgen de la Candelaria y de Lourdes.

 

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