Historias de un estadio en Nueva York

Director de radio Futuro y panelista de ADN Deportes.

El próximo miércoles la Selección enfrenta a Ecuador en Nueva York. Este duelo amistoso tendrá como escenario el Estadio Citi Field, ubicado en el distrito de Queens a un costado del lugar donde por años estuvo el Estadio Municipal William A. Shea, conocido universalmente como el Shea Stadium. El señor Shea fue un abogado que llevó la liga nacional de béisbol a esa ciudad y en el recinto que recordaba su nombre hizo de local el equipo de Los Mets, entre 1964 y 2008. En octubre de ese año comenzó la demolición del viejo estadio, para habilitar en la zona los estacionamientos del Citi Field. El moderno estadio, donde la Roja jugará el miércoles próximo, abrió sus puertas en marzo de 2009 y tiene una capacidad para 42 mil espectadores.

Como el béisbol nunca ha sido un deporte popular en nuestro país, reconozco que la primera vez que escuché hablar del Shea Stadium fue a propósito de Los Beatles. Los británicos actuaron en ese estadio el 15 de agosto de 1965, ante una enfervorizada audiencia que con sus gritos hizo inaudibles las doce canciones del show. Esa noche el público deliró con “Twist And Shout”, “Can’t Buy Me Love”, “A Hard Day’s Night” y “Help!”, entre otros éxitos. Las imágenes de ese recital son una de las postales clásicas de la Beatlemanía y esa actuación marcó varios hitos. Fue el primer gran concierto en un estadio al aire libre, su asistencia superó las 55 mil personas y obtuvo ganancias por 300 mil dólares, todas cifras récord para la época.

Los ensordecedores gritos del público adolescente hicieron inútiles los amplificadores de 100 watts, especialmente diseñados para el evento. Los músicos no podían escucharse entre sí y uno de los momentos que mejor graficó esta locura fue la interpretación de “I’m Down” con John Lennon tocando el teclado con los codos, mientras Paul y George sonreían sin disimular su nerviosismo.

En 1971 un grupo popular y muy querido por los rockeros chilenos rompió el record de asistencia y venta de entradas que ostentaban Los Beatles en el Shea Stadium. En el momento de mayor éxito en su carrera, Grand Funk Railroad agotó todas las localidades en apenas tres días, o 72 horas como les gusta reseñar a las enciclopedias del rock.

Otro gran episodio fue el concierto del grupo inglés The Clash, en octubre de 1982. La banda había sido contratada para abrir los shows de la gira estadounidense de los históricos The Who. La explosión de punk, rockabilly, reggae, funk y dub, además de un discurso que criticaba el consumismo de la sociedad norteamericana hizo de esta presentación uno de los momentos más recordados en la corta, pero notable carrera del grupo que liberaba el fallecido Joe Strummer.

Cuenta la leyenda que fue el propio Strummer, quien, años después, encontró las cintas originales de este concierto, que recién se publicó de manera oficial en 2008. Las versiones de “London Calling”, “Should I Stay or Should I Go” y “I Fought The Law” son tesoros del rock en vivo.

El último artista que actuó en el Shea Stadium, antes de ser demolido, fue el gran músico y compositor norteamericano, Billy Joel. El autor de “Piano Man” tuvo el honor de encabezar dos conciertos, en julio de 2008, que dieron vida a un documental llamado “Last Play At Shea”. En la cita participaron ilustres personajes como Tony Bennett, Roger Daltrey, el vocalista de The Who, Steven Tyler de Aerosmith y Paul McCartney, quien despidió la historia musical del estadio con una emotiva versión de “Let It Be”. Un año después, el mismo Paul fue el encargado de inaugurar el Citi Field con tres conciertos que luego se publicaron bajo el título “Good Evening New York City”. En ese estadio de béisbol, que se adapta a los partidos de fútbol,  la selección de Borghi enfrentará a los ecuatorianos la próxima semana.