El sopapo de la realidad

El columnista de El Gráfico escribe sobre la eliminación de O"Higgins en la Copa Sudamericana.

El sopapo de la realidad
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La esperanza en la participación de los deportistas nacionales en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 resiste comparación con el desaliento de los hinchas rancagüinos que estuvieron en Paraguay a mitad de semana. En Asunción, O’Higgins fue goleado 4-0 por Cerro Porteño y quedó eliminado de la Copa Sudamericana. Los 500 aficionados celestes, muchos de ellos viajaron dos días por tierra, comprobaron en terreno que la competencia internacional es otra realidad.

“¿O’Higgins es el vicecampeón de Chile?”, nos preguntaron con incredulidad un par de veces en el estadio General Pablo Rojas, llamado la Olla Monumental por su forma. Los simpatizantes de Cerro Porteño agregan que allí “se cocinan los rivales”. En El Teniente, de Rancagua, habían empatado 3-3.

El encuentro fue estar en el túnel del tiempo. O’Higgins equiparaba el trámite con un juego lento, toque lateral y un ataque sin profundidad. En dos minutos (14′ Jonathan Fabbro, desde afuera del área, y 15′ Fidencio Oviedo), Cerro Porteño obtuvo una ventaja que no correspondía y anticipó que sería una noche de fiesta para los locales. En la segunda etapa, Cerro Porteño salió a esperar, el zaguero visitante Nelson Saavedra fue expulsado (63′) y el puntero Marcos Pérez erró increíblemente el descuento (65′). Santiago Salcedo (hermano mayor del zurdo Juan Domingo, quien actuó en Colo Colo) y Alejandro da Silva estiraron la cuenta a los 74 y 90 minutos.

Después del partido, nuevas interrogantes: “¿Y el progreso del fútbol chileno con Bielsa?”, “¿La labor del Toto Berizzo?”. El técnico rosarino contestó que “O’Higgins se halla en una fase de aprendizaje, recibir este sopapo enseña y debe seguir midiéndose con adversarios de calibre comoCerro Porteño en su casa, uno de los candidatos a ganar la Copa
Sudamericana”.

Aunque la barra guaraní arrojó proyectiles que lesionaron en la cabeza a un hincha celeste, Asunción ofreció la amabilidad de su gente. A quienes viajaban por primera vez a Paraguay, les quedó claro que Cerro Porteño es el equivalente a Colo Colo, que Olimpia a Universidad Católica y Guaraní a Universidad de Chile.

En Asunción están viejos conocidos del fútbol chileno. El argentino Ricardo Dabrowski es el entrenador de Sol de América, el uruguayo Gerardo Pelusso es el técnico de la selección paraguaya y acaba de citar al transandino Jonathan Fabbro, ex Universidad Católica y recientemente nacionalizado.

Los viajeros aprovecharon la temperatura asunceña para beber cerveza y contar anécdotas que hicieran olvidar el trago amargo de la incursión. Entre los presentes, Carlos Pérez, un paraguayo zurdo que actuó en O’Higgins y se radicó en Rancagua; Hugo Boza, ex traumatólogo del club; Pedro Cuevas, sobrino del ex jugador Pancho Cuevas, y Luis Cáceres, el 6 de la Cuarta Especial de O’Higgins en los años 60. Recordaron el chascarro de Luis Droguett, quien tenía una formación muy joven y en el entretiempo les llamó la atención a sus dirigidos: “La edad no es excusa. En Argentina, los jugadores a los 18 años ¡ya son seleccionados chilenos!”.