¿Qué pasó Claudio?

Las críticas a Borghi se han hecho más duras y los duelos con Ecuador y Argentina serán claves.

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Entiendo que Borghi vea enemigos en todos lados. Las críticas han sido implacables (lo que no significa que no sean justas). Algunos enemigos son reales, otros son imaginarios. El momento es malo para el Bichi. La Selección fue vapuleada y lo sancionaron con cinco partidos sin dirigir en las eliminatorias (hasta junio del próximo año no estará en la banca). En marzo del 2011 le hice una nota extensa para la revista El Gráfico. Estaba calmado, concentrado, entusiasmado…

Había claridad en sus ideas, pocas dudas para conformar el equipo. Sabía que Matías Fernández era fundamental, que necesitaba a un delantero centro alto y de físico contundente, que había problemas con el defensa central por la izquierda. Un Claudio Borghi enchufado. El comienzo fue alentador, el equipo tenía ráfagas de buen fútbol y, ganando o perdiendo, no perdía su línea. También había problemas claros: juego aéreo defensivo, que sólo jugaba un tiempo con la intensidad requerida, que si las cosas se complicaban la respuesta desde la banca no era siempre la correcta. El optimismo se imponía: luego de perder 3-2 con España (tras ir ganando 2-0 en el primer tiempo), la suposición era que, a la larga y con trabajo, el equipo que fue capaz de ganarle 45 minutos 2-0 al campeón del mundo iba a ser el definitivo, no el que perdió 3-0 en los 45 minutos finales.

Fue una ilusión. Los resultados y, lo que es peor el juego, demuestran que el equipo se parece mucho más al que fue paseado ese segundo tiempo en Saint Gallen. En aquella ocasión, 2 de septiembre del 2011, Vicente del Bosque mandó a la cancha a Fábregas e Iniesta en el complemento. La reacción de la banca nacional fue muy tardía. Baile. Y la constante apareció. La banca reaccionó luego de ir perdiendo 3-0 con Argentina en Buenos Aires. Es decir, cuando no había nada que hacer. Contra Uruguay, tras ir perdiendo 2-0 sobre el final del primer tiempo y con una actuación bajísima, Borghi esperó 17 minutos del complemento para hacer cambios. El equipo estaba desestructurado y el marcador fue 4-0.

El amistoso con Ecuador y el último duelo frente a Colombia son frescos. En Nueva York la defensa era un pasadizo desde el comienzo, pero los cambios rotundos llegaron recién en el descanso. Ecuador ganaba 2-0 y metió otro gol. Conclusión: los cambios no resultaron. Frente a Colombia Chile se encontró con un hombre menos y un gol a favor. Justo llegó el descanso. No había que ser experto para saber que no se podía mantener el resultado de la manera en que el equipo estaba parado en la cancha. Había que hacer algo. No se hizo nada. La derrota fue inapelable, pero más inapelable fue la forma en que jugó la Selección: sin línea, sin sentido, apelando a las individualidades.

Hay varias cosas preocupantes. Chile perdió con tres rivales directos (Argentina, Uruguay y Colombia) y le podemos sumar a Ecuador en el amistoso. Los cuatro partidos por marcadores contundentes. De la misma manera, le ganó a los peores de esta serie: Perú, Paraguay, Bolivia y Venezuela. En términos sencillos: el quinto lugar en la tabla refleja a cabalidad la realidad de este equipo. No es mejor que ninguno de los de arriba. Finalmente una pregunta: ¿Por qué Gonzalo Higuaín, Luis Suárez y Radamel Falcao hicieron sus mejores partidos de la eliminatoria justamente contra Chile? Hay algo que se está haciendo muy mal. Y enojarse o ver enemigos no lo va a solucionar.

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