El equipo de Sampaoli

El tiempo no sobra y esta Selección necesita con urgencia un remezón que la haga salir del letargo futbolístico en que cayó durante el 2012.

Por

Imagen foto_0000000120121205074932.jpg

No hubo sorpresas. Se dio la lógica anunciada hace rato por la prensa. Jorge Sampaoli es, a partir del lunes, el nuevo técnico de la selección chilena. Y el argentino comenzó a toda velocidad, con su estilo hiperkinético característico. Tal como hacía al borde de la cancha con el buzo de Universidad de Chile, Sampaoli no se quedó ni un segundo quieto desde que llegó al edificio de la Anfp a sellar el acuerdo: reunión almuerzo con el directorio, firma del contrato, conferencia de prensa y, luciendo la indumentaria deportiva roja ahora, derechito al aeropuerto para iniciar el periplo por Europa para presentarle sus postulados a los jugadores “seleccionables”.

¿A qué viajó el entrenador? Obvio, a reunirse con los de siempre: Bravo, Sánchez, Vidal y compañía. Pero también a buscar nuevas alternativas: Orellana, Estrada y Labrín por ejemplo. Incluso algunos afirman que el periplo contempla una “misión imposible en Florencia” con David Pizarro. Además, en la conferencia de presentación en Quilín, Sampaoli afirmó que “Herrera, Valdivia y todos los futbolistas chilenos de buen rendimiento tendrán las puertas abiertas” en Juan Pinto Durán. En resumen se parte de cero, todo de nuevo como tantas veces en la historia del fútbol criollo.

Ante el comienzo de la nueva era hay muchos que ya sueñan con los “salvadores de la Roja”. En las redes sociales se habla del “talento del Mago”, la “capacidad del Johnny” y de la “calidad y seriedad táctica del Fantasista”. Puede ser. No hay duda de que se trata de jugadores de gran nivel que serían un aporte, pero me parece que hoy, el viaje de Sampaoli, no debe ser visto como el intento de convencer a determinada estrella, motivar a uno u otro jugador o simplemente conocer a éste o ese crack, no. Espero que Sampaoli haya viajado a Europa a sentar las bases de su proyecto, informar de cuáles son sus planes futbolísticos y empezar a TRABAJAR (que manera de hacer falta esa palabra en los últimos meses de la Selección) seriamente en lo que Chile necesita con urgencia: Un EQUIPO, no un grupo de buenos jugadores.

Nadie niega que hoy nuestro fútbol goza de una camada generosa de futbolistas que se destacan en las ligas más competitivas del planeta. Material hay, talento y personalidad también. El problema es que, como quedó demostrado en la era Borghi, en el fútbol ultra competitivo de hoy con talento y ganas no basta. Para triunfar y obtener resultados hay que mostrar también disciplina dentro y fuera de la cancha, compromiso táctico y no sólo moral (de ese que le entregaron a raudales los jugadores al Bichi frente a los micrófonos), una estructura futbolística que denote un trabajo acabado y, por sobre todas las cosas, un compromiso férreo con el objetivo final del grupo: clasificar al Mundial de Brasil.

El viaje de Sampaoli debe terminar en la Copa del Mundo, ese debe ser el destino final del periplo que comenzó el lunes por Europa. Esta primera escala servirá para que los jugadores, tanto aquellos que vienen participando de la Selección como quienes se podrían sumar, entiendan que aquí nadie es imprescindible y que la fuerza de un equipo bien trabajado es mucho más importante que la suma de destacadas individualidades. Ese debe ser el mensaje del técnico, quien lleva en la maleta un DVD con los movimientos de cada jugador en los procesos de Bielsa y Borghi.

Sampaoli no ha querido perder tiempo: el lunes en la tarde firmó y el mismo lunes por la noche viajó, así debe ser. El tiempo no sobra y esta Selección necesita con urgencia un remezón que la haga salir del letargo futbolístico en que cayó durante el 2012. Si Pizarro quiere o no volver, si Vidal se aplicará o no de una vez por todas, si Medel está o no dispuesto a jugar de stopper, etc. Todas esas cosas dan lo mismo, lo importante de este viaje es que el entrenador logre convencer a los que realmente les interesa trabajar seriamente cada vez que vuelven a Pinto Durán. Si son todos o la mayoría fantástico, si son sólo algunos, no importa. Aquí lo que se necesita es volver a formar un equipo ordenado, basta de improvisar apostando al talento, con eso no basta y ya lo sabemos.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo