Patrones y proletarios

Una serie basada en el Colo Colo actual tiene todos los ingredientes para ser un golazo.

Por Carlos Costas

 

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“Gustavo Benítez debiera cargar con esa resignación del Juan Herrera de Los 80”

Por Carlos Costas

En Colombia, la sensación del momento es una teleserie inspirada en esa gran selección donde brillaron Carlos Valderrama, René Higuita, Leonel Alvarez, Faustino Asprilla y Freddy Rincón. Impresiona y causa gracia la caracterización y el parecido de los actores con las estrellas de aquel equipo que dirigía Francisco Pacho Maturana.

El culebrón en una de sus escenas muestra a los jugadores discutiendo en el camarín después de ser eliminados por Chile en la semifinal de la Copa América 87. En la vida real, y después de quedar en desventaja en pleno alargue, la Roja eliminó a los cafeteros con goles del León Astengo y el Pillo Vera, en una fría noche cordobesa. A la postre, esa selección colombiana salió tercera, en lo que fue el despegue de una generación excepcional.

Supongo que en nuestro país los entendidos en el tema habrán evaluado los pros y contras de incluir temáticas futboleras en el imperecedero mundo de las telenovelas. A priori, se me ocurre que debe ser como mezclar agua con aceite, aunque sí recuerdo algunas excepciones. Está el caso de “Rompecorazón” de TVN donde el actor Felipe Braun era Renato, un talentoso muchacho que convivía con Frank Lobos, Héctor Tapia y Manuel Neira, en la juvenil de Colo Colo, después del boom de la Sub 17 de Japón. En Canal 13, “Buen Partido” y “Cerro Alegre”, con un personaje que soñaba con jugar en Wanderers, fueron otros intentos que quedaron más bien en el olvido.

La palabra “teleserie” es un lugar común en el periodismo deportivo, especialmente durante el verano, tradicional período de fichajes, o en casos de larga resolución. Desde que se instaló en nuestro país, la farándula siempre ha extendido sus tentáculos hacia figuras del fútbol. Internarse en ese ambiente podría alimentar una trama llena de sexo, intrigas y enredos. Episodios vinculados a la Selección, como los casos de indisciplina (Cucutazo, Puertordazo, Dublinazo, Tavelli o Bautizazo), o los alborotados días de la salida de Bielsa garantizan un argumento sabroso y entretenido.

Sin embargo, propongo prestar atención al presente con algo que está ocurriendo encima de nuestras narices. Una buena historia supone la irrupción de un protagonista que surge, cae, transita del éxito al fracaso, y tiene finalmente su redención. Por eso, una serie basada en el Colo Colo actual tiene todos los ingredientes para ser un golazo. Dinero, poder, influencia, éxitos y fracasos. Millones de dólares despilfarrados en malas contrataciones y un inédito movimiento que busca recuperar la esencia de un club popular en manos de un grupo de empresarios. Como toda teleserie que se precie de tal la lucha de clases subyace durante el transcurso de la historia. Es un clásico del género. El muchacho pobre que se enamora de la niña rica. El patrón que descubre la pasión y el verdadero amor en una de sus empleadas. El hijo descariñado que triunfa en la vida y reniega del origen humilde de sus padres. Me imagino que el personaje de Gustavo Benítez debiera cargar con esa resignación del Juan Herrera de Los 80. Claudio Arredondo o Luis Dubó para el papel del entrenador paraguayo.  Bastián Bodenhöfer o Pancho Reyes  podrían ser don Arturo. Mauricio Pesutic está pintado para el papel de Aníbal Mosa y el Guatón de la Fruta interpretaría al gerente deportivo, Juan Gutiérrez. Los buenos de la historia serían Francisco Pérez-Bannen como Justo Villar y Luis Mena… como Luis Mena. “Blanco y Negro, revueltos con el proletariado”. La teleserie impacto del momento.

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