Memorias de Sir Alex

El entrenador escocés acaba de publicar un libro que despierta la curiosidad de hinchas, futboleros y seguidores de la Premier League.

Por Carlos Costas

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Por Carlos Costas

Dos reconocidos personajes de la cultura popular británica de los últimos 30 años coincidieron esta semana presentando sus autobiografías. Pertenecen a mundos distintos, pero ambos están estrechamente ligados a la historia más reciente de Manchester. Fue desde esa ciudad industrial del Reino Unido que Morrissey saltó a la fama como vocalista de los influyentes The Smiths, uno de los pocos grupos que se ha resistido a la presión de sus fans y a las millonarias tentaciones de un regreso. “Prefiero comerme mis testículos, antes que reunir a The Smiths…y eso que soy vegetariano”, declaraba en su época el cantante que estuvo en el Festival de Viña en 2012 y que este año canceló una gira por Chile.

La prensa británica ha calificado el libro de Morrissey como la mejor autobiografía de un músico desde “Crónicas” de Bob Dylan. Un compendio de historias jocosas, sórdidas, ajustes de cuentas, frases memorables y anécdotas tan sabrosas como las que también ofrece sir Alex Ferguson en “My Autobiography”.

El entrenador escocés, que fuera director técnico del Manchester United durante 26 años, acaba de publicar un libro que despierta la curiosidad de hinchas, futboleros y seguidores de la Premier League.

La publicación se puso a la venta ayer en Inglaterra y las primeras reseñas fijan su atención en el altercado de Ferguson con David Beckham. Ocurrió en 2003, un día que el técnico responsabilizó a Beckham por sus errores en la derrota frente a Arsenal, en un partido de la Copa inglesa. En el vestuario de los “Diablos rojos”, el jugador lanzaba insultos enfurecido. Ferguson se acercó a él y mientras lo hacía pateó un zapato que pegó justo en la cara de Beckham, quien trató de responder pero fue frenado por sus compañeros. “Siéntate. Puedes discutir lo que quieras, pero le has fallado a tu equipo”, fueron las palabras del técnico.

“A Beckham lo quería como a un hijo, pero todo cambió cuando se enamoró de Victoria Adams. Lo vi devorado por los medios y por los agentes de publicidad. Fue el único jugador que dirigí que decidió ser famoso e hizo suya la misión de ser conocido fuera del fútbol. Me sentí incómodo con su faceta de celebridad” escribe sir Alex, quien además recuerda una cena del club en que el futbolista no se quitó el sombrero para no revelar su nuevo peinado.

Sobre Wayne Rooney, otro de los ídolos del Manchester United, desclasifica un episodio cuando se le apareció en su oficina para recomendar la contratación del alemán Mesut Özil, hoy en Arsenal.

Reconoce que mantiene una relación cordial con Mourinho -con quien compartía una copa de vino después de los partidos- y que le causaba mucha gracia que el portugués se autodenominara The Special One, en su primera etapa en Chelsea.

Entre todos los jugadores que tuvo a su cargo, Ferguson confiesa que el más talentoso fue Cristiano Ronaldo. “Es el mejor futbolista que entrené. Los únicos que podrían ser colocados a una distancia relativamente pequeña son Paul Scholes y Ryan Giggs”.

Sobre sus rivales, dedica palabras de admiración a Barcelona. “Fue el mejor equipo que enfrentó a mi Manchester. El mejor, sin duda. Lo que nunca entendí es cómo esos futbolistas eran capaces de jugar semejante número de partidos”. Se refiere al Barça de Messi, Xavi e Iniesta que derribó al United en dos finales de Liga de Campeones (2009 y 2011). Un equipo que impresionaba a Ferguson por su despliegue y por la baja estatura de esos jugadores que eran capaces de tumbar a su cuadro plagado de “futbolistas fuertes y guerreros”.

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