Entrevista con Raúl Labán: "Salah sólo es un palo blanco de Leonidas Vial"

El timonel albo ha sido objeto de todo tipo de cuestionamientos y de críticas en los últimos tiempos, pero él no se inquieta. Aquí la entrevista.

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Agencia UNO

Por Eduardo Bruna

Sería una exageración afirmar que en los últimos días, o semanas, ha estado en el ojo del huracán, pero sí que ha sido objeto de todo tipo de críticas y cuestionamientos que él conoce y que está dispuesto –dice-a afrontar. Raúl Labán, presidente de Colo Colo  desde el 9 de enero de este año, cuando reemplazó en el cargo al también discutido Cristián Varela, opta por dar la cara porque –asegura- “no tengo nada que esconder ni de qué avergonzarme, y en cambio desde mi cargo puedo llegar al socio para decirle que a partir de ahora será tomado en cuenta, que no le dejaremos pasar ni una más a Blanco y Negro y que, quiéranlo o no estos señores, nos vamos a transformar en su piedra en el zapato”.

Agrega no sin una cierta cuota de orgullo: “Ni Azul-Azul ni Cruzados S.A. cuentan con una contraparte como somos nosotros para la concesionaria. A Blanco y Negro le encantaría que no existiéramos, pero lamento decirles que, como no es así, deben irse acostumbrando a que los fiscalicemos, a que defendamos al club y a los socios. Ellos deben entender que podrán haber adquirido los derechos para manejar la institución por veinte años, pero que durante todo este tiempo  Colo Colo les seguirá perteneciendo en exclusiva a los realmente colocolinos. La plata puede comprarlo todo o casi todo, menos la pasión”.

Previo al Superclásico, la Corporación que él encabeza ya le dobló la mano a Blanco y Negro cuando, tras acudir al Sernac, el servicio que defiende a los vapuleados consumidores de este país obligó a la Concesionaria a venderles entradas a los socios. Convencido, Labán dice: “Más que una derrota de Blanco y Negro, fue una derrota de Arturo Salah, que pensaba que tenían derecho a entradas sólo los abonados. A estas alturas ya debieran tener claro que, conmigo como presidente de la Corporación, no va a existir la actitud entreguista que tuvo Cristián Varela respecto de la Concesionaria”.

Sobrino de Antonio Labán, visionario timonel albo que en la década de los 50 compró los terrenos donde hoy se erige el Monumental, Raúl Labán señala: “Soy un colocolino desde la cuna. Ninguno de estos señores, unos simples advenedizos, me va a venir enseñar a mí y a los millones de colocolinos que existen a través de todo el país lo que significa el club en el alma y el sentimiento del pueblo”.

En defensa del club que lo sedujo desde siempre, Labán no ha titubeado en encarar causas aparentemente  sin destino. Como la pérdida de la emblemática sede de calle Cienfuegos. Cuenta:

“Si para el colocolino en general esa sede tiene un inmenso valor emocional, para mí lo tiene aún mucho más. Mi tío Antonio se la regaló al club, e incluso no titubeó en volver a comprarla cuando años después, producto de esos malos momentos económicos que han sido una constante en el club, había sido embargada. Hoy queremos recuperarla. Sabemos que es difícil, pero de brazos cruzados no nos vamos a quedar”.

-¿Y cuál es el argumento para pretender que la sede de Cienfuegos vuelva a Colo Colo, tras ser adquirida por el Arzobispado en un remate?
Que fue mal rematada, porque de acuerdo a la ley por ser un bien inmueble no se podía, ni siquiera con el consentimiento de la fallida. Eso ocurrió el 8 de septiembre de 2004 y desde el 27 de diciembre de  2006 que estamos en juicio para intentar recuperarla.

-¿Y desde ese año no ha pasado nada?
Ha pasado mucho. Perdimos en el primer fallo y luego en la Corte de Apelaciones. En otras palabras, estamos 2-0 abajo, pero no vamos a rendirnos y ahora la posibilidad de ganar y lograr el vuelco está en la Corte Suprema.

-En otras palabras, una tarea casi imposible.
Lo es, pero pienso que no estaríamos en tan mal pie si el club, tras presentar la demanda, hubiera seguido el juicio como se debe. Tras asumir lo primero que hice fue averiguar con los abogados qué había pasado, y me llevé la enorme sorpresa de que la Corporación, encabezada por Cristián Varela, no había hecho nada. En otras palabras, había dejado el juicio botado. Yo me preocupé no sólo de reactivarlo, sino que de reforzar el equipo de abogados con profesionales expertos en ese tipo de litigios. Recurrimos de casación y ahora sólo estamos a la espera de que la Suprema dictamine si ha lugar a nuestro recurso.

-Aparte de lo sentimental, ¿se busca otro objetivo al intentar recuperar Cienfuegos 41?
Sí, porque como Corporación somos unos simples allegados en nuestra propia casa. Blanco y Negro nos tiene confinados en una  sala pequeña donde con suerte caben una mesa y unas sillas. Desde que llegaron han tratado de ponernos el pie encima. Con decirte que se nos negó el estadio, ¡nuestro estadio!, para una celebración de fin de año. Dijeron que para tratar el tema no había existido quórum. Esa ha sido una táctica repetida para decirnos no sin que quede constancia en actas.

-En el directorio de Blanco y Negro, aparte de los dos representantes a que tiene derecho la Corporación, ¿no hay personeros que en determinadas materias puedan apoyarlos?
Blanco y Negro siempre tendrá mayoría. Frente a cualquier discusión que vaya en beneficio del club y de los socios, a lo más que podemos aspirar es a perder 5 a 4. Blanco y Negro es manejado a su antojo por Leonidas Vial, que con el 9,93% de las acciones hace y deshace. Aníbal Mosa, accionista mayoritario con el 25%, no tiene ningún peso.

-¿Y cómo se explica eso?
Porque Leonidas Vial y José Tomás Errázuriz se suman a Pedro Bravo y Leonardo Battaglia, los hombres de Hernán Levy. El quinto voto es el de Arturo Salah, palo blanco de Leonidas Vial. Salah no hace nada sin el consentimiento del señor Vial. Y lógico, si es un palo blanco muy bien pagado.

-¿Qué tan bien pagado?
Partamos por decir que Colo Colo es el único club cuya concesionaria funciona con un presidente rentado. Ni Yuraszeck en la U, ni Estévez en Universidad Católica, reciben un sueldo como presidente de las respectivas concesionarias. Salah, en cambio, que todos sabemos es de la U, las oficia de presidente con un sueldo de aproximadamente 15 millones mensuales, lo que es equivalente a las cuotas que cancelan más de 5 mil socios.

-A propósito de socios, ¿cuál es la verdad de la campaña destinada a que los hinchas se inscribieran?
Que fue un éxito que superó incluso nuestras propias expectativas. Fue el más claro reflejo del aburrimiento del hincha por el trato de Blanco y Negro, que no quiere socios, sólo clientes. Al 25 de mayo de 2013 Colo Colo tenía al día 277 socios, lo que claramente constituía una vergüenza. Hoy son 37.467, y si el número no ha seguido creciendo es porque nosotros decidimos parar el proceso para que no se nos escapara de las manos.

-¿Qué significa eso?
Que no sacamos nada con tener 100 mil socios si estos no van a tener facilidades para continuar pagando mes a mes sus cuotas y no van a contar con ningún beneficio. De los nuevos socios aproximadamente 9 mil son de regiones. Para todos hemos firmado un acuerdo con el Banco del Estado, de modo que puedan pagar en cualquier sucursal, a través de internet o de los 11 mil puntos de Caja Vecina que la institución tiene a través de todo el país. Pero así como nos interesa la fidelización del socio, y que cancele puntualmente sus cuotas, también queremos entregarle beneficios.

-Que hoy no tiene…
Exactamente. Queremos que el socio de galería tenga un descuento en su entrada. Paradójicamente, de ese beneficio hoy sólo gozan los abonados de Océano y Cordillera, que en teoría tienen menos  problemas económicos.  Queremos que el socio de provincia que vive en Los Angeles pueda contar con movilización gratuita el día que el equipo juegue en Concepción o Talcahuano, por ejemplo. Preocupados de la salud del socio hemos firmado un convenio con una clínica de Coquimbo, y por cierto la idea es extender ese beneficio a otras zonas del país. La inscripción de más de 37 mis socios significó para la Corporación ingresos por 280 millones de pesos, pero en busca de la transparencia y la confianza contratamos una auditoría que nos aclare a todos lo que había en las arcas antes y después de esta campaña. El socio debe estar informado de los recursos que entran y en qué se gastan, sobre todo ahora, que Blanco y Negro ya no puede apropiarse de esos dineros. Con la cantidad actual de socios vamos a tener recursos por aproximadamente 70 millones de pesos al mes, y esos dineros deben ser invertidos con total claridad. La idea, por último, es que cada socio tenga su credencial como tal, porque es lo que antes se estilaba y porque la gente nos ha hecho saber su deseo de contar con su carnet.

-¿Existen otros planes a futuro?
Por cierto. Este mes vamos a lanzar la Fundación destinada a ir en ayuda de los ex jugadores que por una u otra razón estén en problemas,  ya sea económicos o de salud. Algo con lo que el señor Gabriel Ruiz Tagle no cumplió cuando, tras arrendarle el Monumental a la U, prometió que esos dineros iban a ir a una Fundación que iban a crear con parecido fin. Será presidida por Alejandro Ascuí, ex presidente del club, y contará con seis directores, tres de los cuales serán ex deportistas. Están comprometidos Jorge Toro, Carlos Caszely y Cristián Valenzuela, corredor no vidente que fue medalla de oro en los Juegos Paralímpicos de Londres 2012  en los 5 mil metros y oro en el Mundial Paralímpico de Francia 2013 en el Maratón. Actualmente Cristián  es nuestro socio honorario.

-Tras una temporada para el olvido,  ¿esperan que Blanco y Negro dé un golpe de timón para el año próximo?
Lo esperamos, pero tenemos muchas dudas. Las cosas se han hecho muy mal en los últimos años y se siguen haciendo cada vez peor. ¿Cómo es posible que Salah y Juan Gutiérrez partan a ver jugadores a Buenos Aires y Héctor Tapia ni siquiera haya estado enterado? ¿O piensan traer a otro tipo para la banca con el mismo criterio de los últimos años, lo que ha evidenciado una absoluta falta de criterio en su elección? Porque a Colo Colo han llegado técnicos que no tienen ninguna relación entre ellos desde el punto de vista de su filosofía futbolística. Y el hincha tiene perfecto derecho a preguntarse: ¿de acuerdo a qué los eligen? Si de nosotros dependiera ratificaríamos a Tapia, que es nuestro y ha dado pruebas de su capacidad, pero ese es un tema acerca del cual desgraciadamente no tenemos ni voz ni voto.

-¿Y qué esperan de los cuatro refuerzos que pueden llegar con miras al 2014?
Ilusiones no nos hacemos. Plata no hay ni tampoco una mayor inversión de parte de Blanco y Negro. Necesitamos en forma urgente jugadores de real calidad, que respalden un plantel que se ve bastante mejor y menos pobre desde que lo tomó Tapia, pero para eso hay que poner plata, y sin recursos frescos no vemos de dónde.

 

Labán responde a las críticas: “Mi único fin es engrandecer a Colo Colo”

Labán no se incomoda cuando le decimos que su gestión ha estado, en las últimas semanas, sujeta a una permanente crítica. Es más: se diría que espera la enunciación de tales cargos para empezar cuanto antes a desvirtuarlos. “Porque oportunidades no he tenido”, dice.

-Empecemos por la renuncia de Eduardo Menichetti hijo. Se fue de la Corporación enojado con sus decisiones…

“Sí, me acusó de mentirle al socio con la posibilidad de recuperar el club y refundarlo. Yo sostuve que había que ver si la Corporación podía comprar acciones y para él eso era vender humo. Lo curioso es que en La Tercera declaró que eso era imposible basándose en un informe que hizo la propia Larraín Vial Corredores de Bolsa. Seguro que una empresa perteneciente a Leonidas Vial nos iba a encontrar la razón a nosotros…”.

-Raúl, a cualquiera le suena difícil desde el punto de vista legal que la Corporación pueda comprar acciones.

“Para mí no está tan claro, pero supongamos que efectivamente no se puede. ¿Significa eso que no podríamos hacerlo a través de una Fundación o de un Fondo de inversión, por ejemplo? Lo que yo digo es que los socios deben explorar todos los caminos que le permitan recuperar el control del club por y para los colocolinos. Eso es, por lo demás, lo que ha pedido a gritos el socio y el hincha al ver la desastrosa gestión de Blanco y Negro”.

-También se le ha criticado que, supuestamente, usted se haya reunido con Peter Dragicevic y Jorge Vergara.

“Aclaremos: Con Vergara no me he reunido jamás. Para nadie es un misterio el que, cuando coincidimos en el club, antes de la quiebra, él se transformó en mi principal enemigo. Y si me reuní con Dragicevic, también lo hice con todos los ex presidentes albos, como Alejandro Ascui, Patricio Vildósola o hasta el propio Luis Alberto Simián. Para mí, Dragicevic sigue siendo un gran presidente. Tras la quiebra, absolutamente planificada y orquestada, se pretendió acusarlo de todo tipo de irregularidades y los tribunales lo declararon libre de polvo y paja. Lo que pasa es que Menichetti hijo nunca pudo perdonar el que Dragicevic le ganara por paliza una elección a su padre. El creía, además, que debía ser presidente de Colo Colo poco menos que por mandato divino. Por eso el que creciera exponencialmente la inscripción de socios no le hizo ningún chiste”.

-¿Y por qué podría no haberle gustado?

“Simple: con apenas 277 socios al día podía ser muy fácil para él manejar esa escuálida asamblea. Mi idea, por el contrario, es que los miles de socios que ahora existen puedan elegir democráticamente a su presidente”.

-También se le criticó, por último, que se reuniera con Francisco Muñoz, alias Pancho Malo.

“También aclaremos: nunca me he reunido con él. Simplemente coincidimos en una ocasión en que, con motivos de la elección presidencial, los hinchas de las distintas agrupaciones que conviven en el club organizaron un foro para intercambiar opiniones. Yo a Pancho Malo no lo veía personalmente desde 1998, pero en el supuesto que me hubiera juntado ex profeso con él, puedo decir que si el tipo es un delincuente, ¿por qué entonces está libre? Yo no soy ni juez ni policía. No puedo apresar a nadie ni mandar a nadie al calabozo. Te anticipo que la última de las acusaciones que se me han hecho es todavía más risible”.

-¿Se refiere a que estaba entregando Colo Colo al Partido Comunista?

“Exactamente. Debe haber sido porque en Colo Colo de Todos hay mayoría de militantes de ese partido, sólo que a mí, como presidente, no me corresponde discriminar a dicha agrupación única y exclusivamente por su posición ideológica. Yo los respeto, entre otras cosas porque históricamente Colo Colo ha sido una institución absolutamente transversal en nuestra sociedad. Si así no fuera, ¿significa que cuando en Blanco y Negro estaban Ruiz Tagle y Raúl Hasbún el club había sido tomado por la UDI? Que yo recuerde, cuando ello ocurrió jamás nadie se planteó en esos términos políticos. En Colo Colo han convivido siempre católicos y ateos, ricos y pobres, conservadores y comunistas”.

 

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