Las cosas por su nombre

“Esta es la historia del Kallon FC, un equipo de Sierra Leona, propiedad del ex delantero Mahomed Kallon, quien cuando se compró el club lo bautizó con su apellido”

Por Carlos Costas

 

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Kaloon en su paso por AS Mónaco de Francia

Por Carlos Costas

 

DIRECTOR RADIO FUTURO Y PANELISTA ADN DEPORTES

Que un estadio lleve el nombre de una persona viva ya es asunto corriente. Ahí están los casos del flamante Elías Figueroa de Valparaíso, el Marcelo Bielsa y el Mario Alberto Kempes, en Rosario y Córdoba; además del Diego Armando Maradona en pleno barrio de La Paternal; sin olvidar el Lucio Fariña de Quillota con su cuestionable superficie sintética.

Dicen que Leonel Sánchez ya habría manifestado su deseo de que el prometido estadio de la U lleve su nombre. Diplomático, el nuevo presidente de la institución, Carlos Heller, comentó que entendía el entusiasmo del símbolo azul, pero que ese tema se vería en su momento.

Lo normal es hacer este tipo de homenajes de manera póstuma: así pasó con los esfuerzos por honrar la memoria de Julio Martínez rebautizando el Nacional y con Rubén Marcos, nombre que recibió el Parque Schott desde la partida del crack del Ballet Azul, nacido en Osorno.

Sabemos también del caso de presidentes, directivos y ahora accionistas que manejan los clubes como verdaderos patrones de fundo. Hacen y deshacen a su antojo. Deciden la contratación de jugadores, despiden técnicos cuando se les da la gana, e incluso someten a la parentela a incómodas situaciones, como pasó este torneo con el muchacho Lafrentz en Santiago Wanderers.

En el fútbol estas cosas son conocidas y se convive con ellas desde épocas pretéritas, pero lo que yo nunca había escuchado es que un equipo llevara el nombre de su dueño. Esta es la historia del Kallon FC, un equipo de Sierra Leona, propiedad del ex delantero del Inter, Mahomed Kallon, quien cuando se compró el club lo bautizó con su apellido y se dio hasta el gusto de jugar en él.

Sierra Leona es un país de 6 millones de habitantes, ubicado en África occidental. Fue colonia británica hasta 1961 y se desangró en una violenta guerra civil mientras Kallon jugaba en Europa y se transformaba en héroe nacional. “Este país podría ser el paraíso y ha sido un infierno”, comentaba el futbolista sobre el conflicto que en una década costó la vida a más de 50 mil personas.

Después de un largo peregrinar por el Lugano suizo y por equipos italianos como Bolonia, Cagliari, Genoa, Vicenza y Reggina, Kallon pudo jugar en el club que compró su pase cuando era una  joven promesa. Justo cuando Iván Zamorano se estaba yendo del cuadro lombardo asomaba en el plantel neroazzurro este africano que compartió filas con Ronaldo Vieri, Recoba y Adriano.

Después del devastador conflicto armado, el fútbol -entre otras muchas cosas en ese país africano- quedó en el suelo y Kallon decidió adquirir uno de los equipos de la capital, Freetown. Cuentan que pagó 30  mil dólares (actualmente 16 millones de pesos) por la propiedad del Sierra Fisheries, club al que pronto rebautizó con su propio apellido.

Por esa misma época, el delantero dio positivo por nandrolona y sufrió una sanción de ocho meses en la liga italiana. Cuando cumplió el castigo, el Inter ya había optado por otro joven africano, el nigeriano Obafemi Martins. Comenzó entonces el recorrido de Kallon por el Mónaco, el AEK de Atenas y finalmente el Al-Shaba de Arabia Saudita de donde salió con escándalo al ser denunciado por la federación local de prácticas deshonestas cuando se descubrió que negociaba con el clásico rival del cuadro dueño de su pase.

Se quedó sin equipo, pero eso no fue problema para Mohamed Kallon que decidió finalmente volver a su país y administrar de cerca su propia discoteca (Old School), una farmacia, una tienda de artículos deportivos, la radioemisora donde combina su afición por la música con programas deportivos y defender, desde luego, los colores del Kallon FC.

En 2009, Mohamed Kallon se convirtió en el primer futbolista que militaba en el club del que era dueño, presidente y al que daba su nombre. Hoy tiene 34 años y ya retirado de las canchas protagoniza una dura polémica con la actual directiva de la federación de fútbol de Sierra Leona, país que ocupa el lugar 71 en el ranking FIFA (Bolivia es 68 y Polonia 72). Un caso único. Digno de conocer y contar.

Agradecimientos: Revista Panenka 

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