Chile, semillero de los futuros Jorge Lorenzo

React Sports inaugurará la primera escuela de formación para pilotos de motociclismo del país. Ahí se impartirá el Método Lorenzo, que llevó al hispano a la cima de su disciplina.

Por

 

Imagen foto_0000000120140801154742.jpg
Antonio D’Angelo, cabeza de React Sports, Jorge Lorenzo y su padre, Chicho (React Sports)

Juan Ignacio Gardella Berra
@jigardella

Dos títulos y 31 victorias en el MotoGP, la máxima categoría del motociclismo de velocidad a nivel mundial, sitúan al español Jorge Lorenzo como uno de los pilotos más importantes de la historia. El actual hombre de Yamaha es una estrella planetaria del deporte, por lo que su nombre genera respeto por sí solo.

Pero para llegar hasta el sitial en el que está no la tuvo fácil. Esa experiencia para alcanzar la cima de su disciplina es la que quiere replicar en Chile React Sports, que en compañía del padre del hispano, José Manuel, o Chicho, está pronta a inaugurar la primera escuela de la especialidad en nuestro país.

A cargo de la productora está el piloto nacional Antonio D’Angelo, quien le explicó a El Gráfico los alcances del proyecto. La diferencia la hará el método a ocupar con los alumnos de la academia, que pretende ser un semillero para encontrar al Jorge Lorenzo del futuro.

 

El Método Lorenzo

 

La escuela impartirá clases para tres tipos de pilotos: los que quieren aprender a andar en moto, los que buscan mejorar su técnica y los que pretenden competir profesionalmente en el extranjero. Para tomar parte en esta última categoría ya hay seis interesados, quienes deberán someterse al Método Lorenzo si es que aspiran a alcanzar la élite.

¿En qué consiste? D’Angelo lo explica: “Es en una moto más chica, a una velocidad más reducida. Se requiere mucha técnica y concentración para acelerar y frenar en el momento preciso, marcar puntos de referencia y sobrepasar. Son habilidades que uno aprende con el tiempo, pero cuando alguien te dice que las hagas, tu cerebro no está acostumbrado. Este método te ayuda a hacerlas automáticamente”.

“Queremos formar a verdaderos profesionales, ya que una de las cosas que me dijo Chicho es que los pilotos altiro quieren empezar a multiplicar, pero se olvidaron de que tienen que partir sumando y restando”, añade el productor, que ya realizó dos cursos con el método, en España y México, para transmitírselo a los instructores que las oficiarán de profesores. Para él no fue nada sencillo asimilarlo, pese a su experiencia. “Llevo 18 años corriendo y al principio lo practiqué, pero no lo pude hacer. Sentí como si no supiera nada de motos, así de drástico”, complementa.

 

Los alcances del proyecto

 

Santiago, Antofagasta y Temuco serán las sedes de la escuela. En esas ciudades hay clubes que compiten regularmente en el campeonato criollo, el cual crece año a año. El Motard, por ejemplo, partió hace seis años con cinco pilotos y hoy tiene 30. El Superbike, a su vez, comenzó con 15 y actualmente cuenta con 80.

Ahora, con el Autódromo Internacional de Codegua, el interés se ha incrementado aún más. De hecho, a la primera fecha de esta temporada asistieron 5.000 espectadores, cifra que ya se la quisieran varios partidos de fútbol.

La productora quiere aprovechar este boom, por lo que la inauguración de la academia, a llevarse a cabo primero en la capital, será antes de fin de año. A ella acudirá Chicho, quien estará encima del proyecto, mientras que no se descarta que el propio ­Jorge venga al país en algún momento, pese a lo apretado de su calendario. “Sus tiempos son muy estrictos. Es una estrella, pero está proyectado”, avisa la cabeza de React Sports.

¿Qué proyección hay para que los alumnos lleguen a ser figuras mundiales de la disciplina? “Vamos a crear una categoría monomarca, en la que van a poder participar sólo las escuelas”, explica D’Angelo. Eso en cuanto a lo nacional. “Y afuera existe una categoría llamada Pulsar, con motos como de cartero, para todos iguales. Vamos a hacer un campeonato latinoamericano, con Colombia, Argentina, Perú y México, hasta ahora, con los cinco mejores de cada escuela. La idea es que de ahí salgan pilotos que compitan en el Moto3, totalmente financiados”, agrega.

Aunque los precios de la academia aún no están definidos, van a ser “súper accesibles”, anuncia el productor. “Las motos las vamos a poner nosotros, sólo hay que pagar la cuota de inscripción y la mensualidad. Es como estar en el colegio”, cierra. La semilla ya está instalada.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo