Columna: El sueño se está transformando en pesadilla

El escándalo de Jadue destapa la negligencia, por decir lo menos, de la dirigencia nacional, que una vez más no ha estado a la altura. Además, pone en riesgo el proceso de Sampaoli.

Columna: El sueño se está transformando en pesadilla

 

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Jadue puso en riesgo el exitoso proceso de Sampaoli (Ricardo Ramírez)

Por Juan Ignacio Gardella Berra
Subeditor El Gráfico Chile
@jigardella

Hace unas semanas escribía una columna titulada “Para nunca despertar de este sueño”, en la que instaba a la ANFP a aprovechar el momento histórico que vivía el fútbol chileno para sentar las bases de un futuro próspero, donde los resultados no dependieran de una “generación dorada” o de un DT trabajólico. En resumen, le pedía a la cabeza del balompié nacional dar el salto cualitativo para transformarse en potencia, para que los éxitos actuales se mantuvieran en el tiempo.

Qué iluso fui. No pasó ni un mes y despertamos de un porrazo. No sólo en la cancha, porque Colombia nos pudo haber ganado y Uruguay nos hizo retroceder varios escalones en todos los aspectos, sino especialmente porque quienes dirigen los destinos de la actividad criolla no han dado el ancho, una vez más.

Sergio Jadue dejó al descubierto por qué, pese a los logros de su gestión, nunca fue alguien de fiar. La poca legitimidad con la que asumió la presidencia siempre sembró un manto de dudas sobre él, lo que quedó reflejado en su partida al más puro estilo hollywoodense rumbo a Miami, mientras la Roja sucumbía en el Centenario, para “pasar piola”.

El calerano se declaró culpable en Estados Unidos y las investigaciones del FBI determinarán hasta qué punto estuvo involucrado en los actos de corrupción, pero lo de los dirigentes chilenos en general también resulta negligente, por decir lo menos, ya que hace unos días estaban casi todos alineados con el timonel y alguien de afuera tuvo que abrirles los ojos para que se dieran cuenta de que su líder estaba “manchado”. Un dato: hace poco más de un año, ellos mismos lo reeligieron con 46 votos de un total de 50.

Similar respaldo llegó a tener su antecesor, Harold Mayne-Nicholls, quien, coincidentemente, también un 3 de noviembre, pero del 2006, era elegido por unanimidad como jefe del organismo. Cuatro años después, pese a las alabanzas internacionales a su trabajo y al apoyo de la población, se fue por la puerta trasera.

¿Puntos en común? El antofagastino se echó encima a los tres “grandes” por el reparto de los excedentes del Canal del Fútbol y eso le costó el puesto. ¿Le habrá pasado algo parecido a su sucesor? “Investiguen quién está detrás, averigüen qué compra viene ahora, qué es lo que se quiere hacer con el fútbol chileno, qué es lo que se quiere hacer con su canal de televisión”, deslizó Jadue -quien hace un par de meses logró pactar la repartición igualitaria que pretendía Mayne-Nicholls, de forma gradual en un plazo de 12 años- la semana pasada, en su regreso al país. En el aeropuerto apuntó a Mario Conca, directivo de Azul Azul, mientras que uno de los que salió a pedir “transparencia” de manera más vehemente fue Luis Larraín, mandamás de Cruzados. Además, Aníbal Mosa, quien encabeza Blanco y Negro, asoma como posible candidato de consenso. ¿No será que los “poderosos”, aprovechando el confuso escenario que reina en Quilín, están maquinando otra vez, ahora para vender la estación televisiva, dado que con el correr de los años verán disminuidas sus ganancias en favor de los clubes “chicos”?

El otro aspecto que coincide es el de los entrenadores, lo que realmente le importa al hincha. Marcelo Bielsa renunció en solidaridad con Harold, mientras que Jorge Sampaoli ha destacado la buena relación con su ex empleador. Si bien el casildense ha dicho que quiere seguir al mando de la Selección, no ha sido enfático al respecto, ya que avisó que su continuidad tendrá que ver con “episodios futuros”, dejando abierta la puerta a una salida.

Esperemos que siga, sería un lujo, pero, más allá de eso, la dirigencia ha vuelto a demostrar que no está a la altura y que los intereses personales están por sobre los colectivos. El sueño se está empezando a transformar en pesadilla.

GRAF/JIGB