Columna: Ríete con este chiste

"El chiste que estamos presenciando en nuestro fútbol empezó a ser contado cuando el fútbol, junto con sus hinchas, dejó de ser la prioridad de quienes tomaron el control".

Por

 

Imagen foto_0000000120151210203815.jpg
ANFP

Por Gonzalo Pérez Amar

Editor web El Gráfico Chile
@perezamar

“De lo heroico al ridículo no hay más que un paso”. ¿Habrá pensado Simón Bolívar que una de sus tantas frases célebras iba a reflejar tan bien la realidad que está viviendo nuestro fútbol chileno? Dudo que alguna vez aquel prócer que luchó por la independencia americana de las potencias europeas, pensara que sus palabras iban a ser escritas en estas páginas. Pero no queda más que rememorarlo y reflejar con sus palabras la situación que está viviendo el fútbol en nuestro país. Es que si hace cinco meses, cuando Claudio Bravo levantaba de forma inédita la Copa América, los chilenos se creían héroes del continente, como ya ha pasado muchas veces en otros ámbitos de la vida, ahora el ridículo es el sentimiento que hay que tener por la situación del fútbol chileno.

“Parece chacota”, diría Ronnie Fernández, delantero de Santiago Wanderers, una vez que se enteró que el partido de su equipo con Colo Colo se volvía a suspender. Aunque esta vez no parecía chacota, era realmente una chacota. A las horas después que la ANFP les oficializó a los clubes que jugarían en Talca el jueves, las autoridades regionales salieron a decir lo contrario. ¿El motivo? Desde el organismo que comanda nuestro fútbol no habían pedido el permiso con el tiempo correspondiente.

Si a eso le sumamos que Sergio Jadue está declarando en Miami para salvarse el pellejo, que a la sede de la ANFP le cortaron el agua por una deuda de casi cinco millones de pesos y que la postemporada del Torneo de Apertura empezó antes que se juegue el último partido de la fase regular, no hay mejor palabra para describir la situación que el ridículo.

Todo parece un chiste, pero no lo es. Es la realidad que está viviendo nuestro fútbol.

Quizá muchos culpen del retraso del partido de Wanderers con Colo Colo a los responsables de los lamentables incidentes que se vivieron en Playa Ancha o a Sergio Jadue de toda la crisis dirigencial que se desató hace unos meses. Pero ni la batalla en Playa Ancha del pasado fin de semana o la corrupción que se vive en todo el fútbol son temas nuevos.

El chiste que estamos presenciando en nuestro fútbol empezó a ser contado cuando el fútbol, junto con sus hinchas, dejó de ser la prioridad de quienes tomaron el control. Los mismos empresarios que alguna vez sacaron ganancias truculentas con sus negocios o sólo sabían de obtener números azules ahora se hacían cargo de una de las actividades que más masas mueve. No era muy difícil suponer que en el fútbol iban a repetir la misma dinámica a la que estaban acostumbrados.

Son esos mismos empresarios, sumados a las autoridades políticas que cada vez se involucran menos en el fútbol, los que no se darán el tiempo de velar o pelear por los fanáticos o el bienestar del club del que son dueños. Total ellos se reirán desde una cómoda posición del chiste que se está viviendo en el fútbol. O creen que los dirigentes estaban preocupados de salvar a sus hinchas de los incidentes que se vivían en Playa Ancha.

La situación de desamparo no parece ser muy distinta a la realidad diaria que viven muchas personas en nuestro país y no por nada, las decisiones de los clubes ya no pasan por la organización de sus hinchas, sino que por determinaciones que vienen desde arriba. El chiste parece repetido, pero, a diferencia del dicho popular, no para todos está saliendo podrido.

GRAF/PRN

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo