Columna: Dedos Cruzados

Cruzan los dedos en San Carlos de Apoquindo para que esta vez la suerte esté de su lado y puedan dar la vuelta.

Columna: Dedos Cruzados

 

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Los hinchas de la UC no celebran desde el 2010 (AgenciaUno)

Juan Ignacio Gardella Berra
Subeditor El Gráfico Chile
@jigardella

Cruzan los dedos en San Carlos de Apoquindo para que esta vez la suerte esté de su lado y puedan dar la vuelta, ésa que tanto y de forma tan cruel se les ha negado desde el Bicentenario, porque estos seis años de sequía han sido como 200 en la precordillera.

Cruzan los dedos en los faldeos cordilleranos para que San Luis y Audax no parezcan el Barcelona, como lo fue San Marcos en su momento, según Michael, para que se dé la lógica y le ganen a equipos que están lejos de la cima, incluso con el Fantasma de la B acechando.

Cruzan el índice y el dedo medio, no el Pulgar, que ahora está en Bologna y apenas jugó un año con La Franja, porque en Cruzados mandan los euros y si llega una buena oferta, agarra tus maletas y cruza el charco.

Cruzan los dedos los hinchas para que el Comandante no trate de inventar la pólvora y jueguen los que tienen que jugar, no que pasen del once estelar a no ser convocados y viceversa, porque los titulares ya están más o menos claros.

Cruzan los dedos en el sector oriente para que las lesiones no terminen pasando la cuenta, porque contra la U los tres cambios fueron obligados, aunque el primero fue para fortuna propia, ya que Rojas fue más que Espinosa (¿no ha sido casi siempre así?).

Cruzan los dedos en Camino Las Flores para que a la hora de la definición no sean “un equipo con cero actitud”, como lo fueron hace dos semanas en Arica, donde Salas no encontró “de qué forma motivar más” a sus jugadores.

Cruzan los dedos en Católica para que el Capo de Provincia de Arán no sea como el del Toto, éste del riñón de Bielsa y el otro del de Sampaoli, justamente la persona que dio inicio a la pesadilla cruzada de la que buscan despertar.

Cruzan los dedos en el Complejo Raimundo Tupper para que el Mumo les dé una mano divina, porque la cruz que han tenido que cargar desde la tarde-noche del 12 de junio del 2011 es demasiado pesada.

Cruzan los dedos los Caballeros Cruzados para que nadie saque antes de tiempo el cotillón, que para un fanático de la UC no se asocia al Año Nuevo, por eso las declaraciones moderadas de los futbolistas tras el Clásico Universitario, porque todavía no se ha ganado nada.

Cruzan los dedos para que nadie se sienta campeón antes de jugar, para que no se les pase por la cabeza un segundo, pero mejor no mencionar esta última palabra, más allá de que haga referencia a la unidad de tiempo y no a la medalla de plata.

Cruzan los dedos. El sábado veremos si con esos mismos por fin levantan la copa.

GRAF/JIGB