Columna: La hora de Pizzi

En la Copa América se verá la verdadera mano del entrenador argentino.

Por Carlos Silva
Imagen foto_0000000120160523154533.jpg
Pizzi tomará notas en Estados Unidos. (AgenciaUno)

Por Carlos Silva Rojas, Editor El Gráfico Chile

Cuando llegó Juan Antonio Pizzi al banco de la Roja dije que había que esperarlo, que no tenía tiempo para mostrar su mano, que había que enfrentar la pasada fecha doble con tranquilidad. El resultado fue positivo. Se perdió el partido de siempre (contra Argentina) y se goleó en el de siempre (contra Venezuela).

Pero ese “veranito de San Juan” se le acabó al argentino, las excusas son historia. Ahora veremos la verdadera mano del santafesino. Tendrá a los jugadores por casi un mes bajo su tutela, no tres días antes como es en las Eliminatorias. Tiene todo el tiempo del mundo para probar fórmulas y por fin demostrar su sello en la Selección.

Hay más noticias positivas para Pizzi. Podrá contar con el goleador de la era Sampaoli, Eduardo Vargas, quien cumplió con sus dos fechas de castigo. Eso no es todo. Vuelve y mejor que nunca Charles Aránguiz, quien viene de ser elegido el segundo mejor jugador de mayo en la Bundesliga.

Además, Macanudo dio una muestra de autoridad al dejar fuera de la nómina a Jorge Valdivia, volante muy querido por el camarín, por los hinchas, y por qué no decirlo, también por un sector de la prensa. El Mago sigue suspendido y recién podría haber debutado en la tercera fecha ante Panamá. Ese fue uno de los motivos por los que no quiso llevar al 10, a quien no le cerró la puerta para el futuro.

En Estados Unidos podremos ver por fin qué es lo que quiere Pizzi. Si Chile seguirá jugando con un 9 clásico (aparecen en la nómina Mauricio Pinilla y Nicolás Castillo) como lo hizo ante Venezuela. O se volverá a ver el “sistema Sampaoli” con Alexis y Vargas como referentes de ataque. Interrogantes que a un futbolero siempre le dan vueltas en la cabeza.

Al entrenador de la Roja le vino de perillas esta “copa comercial”, porque no hay que olvidarse que su principal objetivo es llevar a la Selección al Mundial de Rusia 2018, lo cual sería todo un récord para un país que jamás ha dicho presente en tres certámenes planetarios consecutivos. Si la Conmebol y la Concacaf no hubiesen inventado el torneo, el Chile de Pizzi hubiera llegado con sólo dos partidos oficiales a la fecha eliminatoria de agosto ante Paraguay, rival directo en las “Eliminatorias más difíciles del planeta”.

En otro ámbito que se verá la mano de Pizzi es en la disciplina. En Chile 2015 hubo un grave suceso que terminó con el Ferrari de Arturo Vidal destrozado. En Brasil 2014 se generaron rumores de salidas nocturnas en Belo Horizonte, las que nunca fueron comprobadas. El argentino prefiere darle libertades a los jugadores. Veremos si su régimen es respetado por el siempre complicado camarín criollo.

El momento de Pizzi ha llegado. Si Chile no clasifica al menos a cuartos la palabra fracaso empezará a sonar. Las excusas son cosa del pasado. La nueva Roja tiene la misión de darse a conocer a nivel mundial, con una nueva mano, pero con un estilo siempre ofensivo.
La hora del Macanudo ha llegado.

GRAF/CS

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo