Jorge Ricardo: la leyenda viviente de la hípica mundial dejó su estela en Chile

El segundo jinete más ganador del mundo estuvo en el país demostrando su calidad deportiva y humana. Contó sus grandes caídas y analizó la hípica chilena en una jornada para el recuerdo.

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Javier Rios R. El ambiente era de fiesta en Blanco Encalada ese domingo en que se corría el Gran Premio Club Hípico de Santiago. Entre las risas de los niños, que corrían de lado a lado, y los apostadores concentrados en sus apuestas, cientos de aplausos caían en la presentación de Jorge Ricardo, el invitado de honor de la jornada. El brasileño, reconocido como el segundo jinete más ganador de la historia llegó de forma promocional y se subió al lomo de “Capricho Brillante” para la carrera estelar de la jornada, donde no tuvo una figuración estelar. Un niño cerca de la troya preguntaba por qué el jinete recibe tantos abrazos si no había ganado la carrera y su padre le respondía con cautela: “Espera dos carreras más, es un grande”. Para el 12º episodio, demostró su valía y con el caballo “Tangolpeando” al frente, logró devolver a los fanáticos todo el cariño. “La verdad, estar en Chile fue bárbaro. Hace algunos años que no corría en este Hipódromo, que por supuesto es muy lindo, para mí fue una linda experiencia y una hermosa jornada, espero poder repetirla otras veces”, contó emocionado a Publimetro, después de la decena de montas que tuvo ese 22 de mayo pasado. El triunfo en el Club Hípico le sirvió a Ricardinho para descontar una carrera más al que mantiene el record mundial de triunfos, el canadiense Russel Baze, que lo aventaja por 40 triunfos. El brasileño advierte que no se rendirá: “La verdad es lo que me hace seguir corriendo, más allá de la pasión que tengo por mi profesión. Es una pelea linda y saludable. Por supuesto, pretendo lograrla”, señala y confirma las 12.651 victorias que contabiliza en una carrera que comenzó en  1976 cuando celebró con su recordado “Taim”, en su natal Brasil. Una trayectoria llena de festejos que, sin embargo, no ha estado exenta de complicaciones,  como cuando tuvo que superar un linfoma y someterse a quimioterapia, época en la que preguntaba todos los días si podía seguir corriendo pese a la quimioterapia.  Momentos difíciles que también sufrió en Argentina, su nueva casa hípica, donde cayó y se fracturó la clavícula en una rodada. Pese a estos inconvenientes y a sus 54 años se dio el gusto de ganar el Gran Premio Latinoamericano de este año y con un Purasangre argentino, por eso se da el lujo de comparar esa competencia con nuestra hípica: “Mira, el nivel de ambas están parejas. Creo que la Argentina en este momento está un poco mejor. Lo que pasa es que allá hay mucha inversión en el turf”, aclaró analítico. De todas formas, tiene una buena mirada del nivel de la competencia en Chile: “La hípica chilena me pareció muy bien y el país también. Me parece que atraviesa un buen momento, que es muy importante. Los Grand Prix tienen buenos premios y creo que están evolucionando mucho dentro del ámbito latinoamericano”. Además de Brasil, Argentina y por supuesto Chile, Ricardo tiene triunfos en las pistas de Perú, Uruguay, EEUU, Francia y Reino Unido en los que tienen acumulados más de 170 clásicos de Grupo 1; anotándose en lo más alto del “Gran Premio Internacional Latinoamericano” en seis ocasiones, además de tener el récord brasileño de carreras ganadas durante un año, con 477 victorias en 1992/93, marca inigualable a lo largo del tiempo. Un palmarés de campeón mundial que no se nota en su andar, simple y alegre, conversando incluso de fútbol y otros deportes, recibiendo saludos desde las más importantes autoridades,  hasta el más anónimo aficionado hípico. Así se retira del Club Jorge Ricardo, por la misma puerta que el niño que preguntaba -¿Quién es ese señor? tras la carrera estelar, el mismo que nunca olvidará que estuvo al lado del mejor de Latinoamérica y quizás del mundo. GRAF/JR

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