Las "platas negras" que rondan en la Segunda División Profesional

El Sifup convenció a la ANFP para no rebajar el límite de las planillas a la mitad, por lo que se mantuvo el tope de 10 millones de pesos, pero la discusión desnudó el tema de los dineros no imponibles. Pese a lo que dicen los futbolistas, los dirigentes sostienen que no tienen de dónde sacar más fondos.

Por Rodrigo Realpe

El pasado 16 de mayo, el Sifup y la ANFP firmaron un acuerdo por la Segunda División Profesional, el cual busca darles estabilidad laboral a los agremiados y, de paso, sostener económicamente a la categoría en el tiempo, intentando generar recursos, por ejemplo, a través de la televisación.

Uno de los principales arreglos fue mantener el tope del valor de las planillas de los clubes. En este ítem, se ratificó el límite máximo de 10 millones de pesos que opera desde el 2013, pese a que en Quilín querían bajarlo a la mitad a contar del próximo año, cuando se deba echar mano a jugadores sub 25, salvo cuatro excepciones.

El tema del límite salarial, pese a que en definitiva no se rebajó, generó ruido entre futbolistas y dirigentes. De hecho, es vox populi el concepto de “platas negras”, en referencia a los dineros no imponibles que reciben quienes negocian un sueldo más alto y fuera del tope fijado de 10 millones de pesos.

Isaías Peralta, volante de San Antonio Unido, no elude el tema. “Es complicado. Quizá algunos equipos tienen que pagar sueldos más altos, ‘platas negras’, como se les llama”, advierte el ex mundialista sub 20 en Canadá 2007.

“Se te paga el mínimo, pero llegas a un acuerdo con los dirigentes y ellos pagan una diferencia no imponible”, complementa Peralta.

Boris Pérez, arquero de Melipilla, también conoce la problemática y asegura que las “platas negras” se utilizan porque “no te da la planilla. Hay que sumarle también el cuerpo técnico y la verdad es que no te da por ningún lado”.

Pese a lo sostenido por los futbolistas, los dirigentes de la categoría niegan negociar remuneraciones más altas. “Como equipo es difícil aspirar a eso, porque no tenemos ingresos. Estos clubes están parados gracias a los aportes de personas que se comprometen con la institución, nada más”, asegura Leonardo Zúñiga, presidente del cuadro melipillano.

“De dónde vamos a sacar esa plata, si no se produce. Esta división no tiene ningún ingreso. Van 300 personas y con Estadio Seguro, todo el dinero se va en los guardias”, cierra Andrés Alvarado, timonel de Santa Cruz.

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