Del enfado a las risas: Paredes y Álvarez lanzaron la Supercopa pactando una apuesta

Los capitanes de Colo Colo y la UC fueron los protagonistas de un evento en el que también participaron Arturo Salah, Luis Mena e Ignacio Prieto.

Por Pablo Serey Correa

La ceremonia de lanzamiento de la Supercopa 2017, llevaba a cabo en la sede de la ANFP, tuvo como invitados estelares a los capitanes de los equipos involucrados: Esteban Paredes por el lado de Colo Colo y Cristián Álvarez por la vereda de Universidad Católica. Y pese a que el tema central era el certamen a partido único que se desarrollará el domingo en el Estado Nacional, la actualidad obligó a colocar como tema prioritario la actualidad del Cacique y de su goleador.

Por ello, cuando se abrieron las consultas para los medios de comunicación, Paredes fue el más solicitado. La tensa semana en Macul y la opción de partir a Peñarol de Montevideo han marcado la agenda noticiosa en Pedrero y por ello las primeras preguntas apuntaron a aquello. Y en sus primeras respuestas, el Tanque remarcó su enfado ante las publicaciones que apuntan a una división en la tienda alba.

Tras contestar las primeras preguntas, Visogol dejó en claro que no quería seguir hablando más de los asuntos anteriormente mencionados, por lo mismo después se habló de lleno de la Supercopa. En dicho contexto, el goleador de Colo Colo declaró que "para nosotros es un privilegio jugar esta copa, Estamos muy ansiosos para salir con todo y jugar contra un grande de Chile como Católica. Será un lindo desafío y esperamos que la gente se porte muy bien y no haga desmanes para que sea una fiesta".

Por su parte Alvarez destacó que "por historia tenemos la obligación de ganar títulos. Si bien no somos como Colo Colo que ha sido muchas más veces campeón, no nos sobran copas en San Carlos, tener esta copa es importante como institución y para los hinchas, hay presión para todos, pero la manejamos bien y esperamos controlarla".

Eso sí, a diferencia de Paredes, el Huaso no podrá estar en cancha el domingo en Ñuñoa. "No podré jugar, porque estoy un poco lesionado, pero para mí significa mucho. Quizás sea la última vez que esté sentado acá como capitán y quiero ganar lo que más pueda en estos seis meses, tenemos además la Copa Chile y el Torneo Nacional, pero sería lindo poder levantar otra copa".

Sobre el final de la conferencia vino un juego tradicional de estas instancias. Ambos capitanes fueron emplazados a establecer una apuesta y ante la inexistencia de un acuerdo previo, sobre la marcha -basados en las recomendaciones de algunos presentes- pactaron que el perdedor de la Supercopa donará un desayuno para 100 niños de alguna fundación.

Entre risas, aplausos y un efusivo abrazo Paredes y Álvarez sellaron el acuerdo, recibiendo las felicitaciones del presidente de la ANFP Arturo Salah, además de los parabienes de Luis Mena e Ignacio Prieto, quienes asistieron al lanzamiento en calidad de emblemas de cada una de las instituciones. En dicho escenario y antes de responder la última pregunta, el goleador albo se permitió interrumpir a un periodista para lanzar una broma: "don Arturo dijo que él se ponía con 100 desayunos más".

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