El recuperado Cóndor Rojas espera por un trabajo en el fútbol: "Es lo que más quiero"

Roberto Rojas superó ocho años de problemas médicos y ahora busca retomar sus actividades. Además, se encuentra preparando su marca de artículos deportivos.

Por Gonzalo Pérez

Por Gonzalo Pérez Amar, enviado especial a Sao Paulo, Brasil

Hepatitis C, doble torsión en el lóbulo del pulmón, hernias y un trasplante de hígado. El historial médico de Roberto Rojas pudo botar a cualquiera. Pero para el Cóndor no. Pese a que vivió los momentos más difíciles de su vida, el ex arquero de la Roja supo salir adelante y ya tiene el alta médica para volver a trabajar.

El calvario que comenzó el 2009, cuando fue diagnosticado con hepatitis C, parece llegar a su fin y el camino se le vuelve a iluminar a un Cóndor que sigue al pie de la letra los cuidados médicos. Así, ya recuperado, llega desde su casa en Sao Paulo al hotel de concentración de la Roja por invitación de Arturo Vidal, a quien no pudo ver por su anticipado retorno a Alemania tras quedar suspendido, y aprovecha a compartir con Claudio Bravo.

"Le encanta este proceso, estar con las personas del fútbol, conversar de fútbol. Tiene un cariño muy especial con Claudio, él creció mirando a Roberto", cuenta su esposa Viviane, quien lo ha acompañó desde muy joven y fue su principal apoyo en su época de enfermedad.

Roberto Rojas gozó en el hotel de Chile y está viviendo su mejor momento tras la hepatitis, el trasplante y la torsión pulmonar que lo tuvo al borde de la muerte. Atrás quedaron los intensos dolores, las épocas donde el cerebro parecía dejar de funcionarle por loa problemas hepáticos, y los años en el hospital.

Gonzalo Pérez

"Estoy bien, gracias a Dios, a la ayuda de mi esposa, mi familia, y siguiendo los cuidados que los médicos me dicen, los cuidados de un trasplantado. Me he sentido bien, lo mejor que he estado después de la cirugía nunca más estaré a un cien por ciento, pero estoy en un 80", dice sobre su actual momento, donde recuperó peso y ya no luce con los escasos 64 kilos en que lo dejó la hepatitis. Ahora, incluso, está en 94 y el doctor le tuvo que recomendar que baje unos kilos

 

"Fueron momentos muy difíciles. Antes del trasplante, esperando un órgano, ese camino es difícil, te vas disminuyendo, vas cayendo.  La enfermedad te va consumiendo de a poco, además que el trasplante no llega, te disminuyes físicamente y te sientes menos", recuerda sobre esos ocho años que estuvo en tratamientos médicos, operaciones, y hospitales.

Y pese a lo complicado que fue la hepatitis y el posterior trasplante, el recuerdo más doloroso para el Cóndor fue cuando el 2015, mientras dormía en la noche del 24 de diciembre, sufrió una doble torsión pulmonar, que lo llevó a parar nuevamente al hospital mientras esperaba su trasplante, lista de la que tuvo salir por el tiempo de recuperación

"En muchos momentos quise largar todo, más cuando me encontraron una infección en el pulmón, fueron los momentos más difíciles, estuve tres meses en la UTI, yo, la cama y una luz. Estuve tres meses muy grave, te vas disminuyendo, me sacaba líquido todos los días, 8 a 10 litros del estómago, y 3 a 4 del pulmón, es terrible pasar por esa experiencia", señala.

El Gráfico Chile estuvo junto a Rojas en Brasil El Gráfico Chile estuvo junto a Rojas en Brasil

Era volver a empezar. Ahí Roberto Rojas volvió a levantarse, se recuperó, y fue trasplantado. Un duro camino que hoy lo tiene disfrutando con su esposa en su hogar de Sao Paulo, donde guarda escasos recuerdos futbolísticos y sólo se pueden encontrar una réplica de sus guantes, un par de fotografías y la camiseta que vistió en Colo Colo.

Y ahora que tiene el alta médica definitiva, el Cóndor tiene una tarea pendiente: volver a trabajar. Es  que, además de lo costoso de todos sus tratamientos, el ex arquero quiere volver al fútbol, un mundo que tuvo que dejar el 2009 por su enfermedad, y a un trabajo que le permita estar bien a nivel personal más que económico.
"En esta situación de salud depende mucho la situación económica. Sin trabajo se te viene un poco la noche. En ese sentido, Dios es muy grande y uno sabe manejar las cosas cuando llegan, además de estar agradecido de todas las personas que me ayudaron. Tengo muchas ganas de volver a trabajar en el fútbol, es lo que más quiero", manifiesta.

"Me gustaría trabajar en una comisión técnica, trabajar en un equipo, vivo del fútbol. Lo que honra a una persona es tener un trabajo digno donde te desarrolles y yo ya estoy liberado por el médico para trabajar", concluye a la espera de una oferta concreta que le permita trabajar.  Mientras, prepara una marca de artículos deportivos, el Cóndor no cae.

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