Las tentaciones internacionales que alejan a Miguel Ramírez de la UC

Una oferta del fútbol de Medio Oriente y la posibilidad de disputar una histórica Sudamericana con San Luis dificultan la opción de Cheíto en Las Condes.

Por Pablo Serey Correa

Aunque Mario Salas sigue trabajando en San Carlos de Apoquindo, en Cruzados ya barajan nombres de candidatos para hacerse cargo de la banca de Universidad Católica a partir de enero de 2018. En dicho contexto, han surgido nombres como Martín Palermo, Pablo Sánchez e incluso Juan Antonio Pizzi, pero lo cierto es que Miguel Ramírez es la carta que genera mayor consenso en el club de la precordillera.

El buen trabajo de Cheíto en San Luis de Quillota ha dejado grata impresión en la mesa directiva que encabeza Juan Tagle, sobre todo después del triunfo 2-0 de los canarios sobre la UC en Las Condes, por la fecha 12 del torneo de Transición. Y para poder contar con sus servicios, los estudiantiles tendrían que desembolsar 100 mil dólares, el valor de una clásula de salida que está estipulada en el contrato del ex defensa y que se puede hacer efectiva en diciembre.

Pero aquel monto no es el mayor inconveniente que tiene la UC para llevarse al mundialista en Francia 1998. Ramírez, quien tiene contrato vigente hasta fines de 2018 con el cuadro de la Quinta Región, tiene en el horizonte dos importantes tentaciones internacionales. Cada una por su parte y con sus correspondientes elementos podrían significarle un salto cualitativo en su incipiente carrera como entrenador.

En primer lugar, quien fuera capitán del primer equipo de Católica entre 2001 y 2003 cuenta con una contundente oferta económica desde el fútbol de Medio Oriente. El propio DT confirmó aquella sitación tras descartar acercamientos con la Franja. "Ni yo ni nadie cercano a mí ha tenido conversaciones ni con Colo Colo, ni con Católica, ni con ningún equipo de acá de Chile, sí de afuera y es un ofrecimiento que tengo, pero nada de acá de Chile", dijo en conferencia de prensa.

Eso sí, el propio Cheíto avisó que el dinero no es su principal motivación. "Puede ser el deseo de un equipo por contar con alguien, la plata no es problema. Está el deseo del equipo y otras cosas que van más allá de la plata", declaró.

Sudamericana histórica

La otra tentación internacional que tiene Miguel Ramírez es la posibilidad de estar presente en el mayor hito deportivo en los 97 años de vida de San Luis: la Copa Sudamericana 2018. Los canarios tienen claras chances de clasificar al citado certamen a raíz de su campaña en el Transición y el entrenador entiende la relevancia que tiene tanto para el club como para su proceso el decir presente a nivel continental.

En Quillota confían en el compromiso que ha mostrado el DT de 47 años con el crecimiento deportivo que ha exhibido San Luis en los últimos años, sobre todo con su llegada en septiembre de 2015, cuando tomó un alicaído equipo que había dejado el argentino Mario Sciacqua. En base a eso mismo, en mayo pasado, cuando su nombre circuló en la órbita de clubes como Colo Colo, no hubo mayor inconveniente para lograr un acuerdo y extender su permanencia hasta diciembre de 2018.

Pero en ello hay un factor clave: Manuel Gahona. El actual presidente canario fue quien llevó a Ramírez a la Quinta Región y con quien Cheíto siente un compromiso férreo. La presencia de Gahona al mando de la institución es fundamental para el cotizado técnico, quien dejó en claro que ve difícil seguir en su actual cargo si es que se producen cambios en la directiva.

Y ahí se abre una ventana para la UC. Al término del Transición se pueden producir cambios en la plana mayor de San Luis y Manuel Gahona puede dejar de ser el presidente del club. Ante ello, el propio Ramírez avisó: "Manuel fue el que me trajo a San Luis, sería difícil poder seguir en la institución si no está él, a pesar de que Manuel me ha manifestado su deseo por que yo continúe. Del mismo modo, yo también espero que él siga".

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