Columna: Lucas

"Tongo. Chiste. Triste. Patética. Lamentable. Penosa. Esos apelativos se me vienen a la cabeza cuando analizo la negociación de Blanco y Negro con Lucas Barrios".

Columna: Lucas

Tongo. Chiste. Triste. Patética. Lamentable. Penosa. Esos apelativos se me vienen a la cabeza cuando analizo la negociación de Blanco y Negro con Lucas Barrios para el retorno del paraguayo a Colo Colo. Palabras encontradas y versiones diferentes desde ambas partes. Pero saben, arriesgando que una fuente se enoje con nuestro medio, tengo que decir que le creo en esta pasada a Aníbal Mosa.

El mandamás de la Sociedad Anónima que administra al club más popular de Chile creo que hizo todo lo humanamente posible para traer de vuelta al ídolo, viajó a su casa a buscarlo con un jugoso contrato (1.2 millones de dólares por año es hasta descabellado para nuestro fútbol) en sus maletas, pero el portazo que le pegó el argentino-paraguayo se escuchó hasta China, donde fue a jugar hace unos años olvidándose de lo deportivo y pensando en lo económico, que no está mal, cada quien hace lo que se le antoja con su carrera, pero es lo que ha marcado la carrera de Barrios en los últimos años.

“Me dejaron con los papeles listos en los últimos dos años”, fue una de las frases que soltó la Pantera, pero él sabe muy bien que privilegió contratos multimillonarios, esos que pagan en Brasil, y que además aprovechó para relanzar su carrera, con títulos en Palmeiras y Gremio. Lo que puede rendir Barrios en cancha no es discusión, sino que lo que encuentro triste son sus palabras, ya que lamentablemente no le creo nada. Apenas supo que lo estaban buscando desde otro lado, con un contrato más jugoso, se olvidó del amor que dice sentir por la camiseta alba.

No sería raro que en los próximos días aparezca posando con la camiseta de Junior de Barranquilla, equipo que administra un magnate y que está pagando mucho más que cualquier otro equipo nacional. O que fiche por Sao Paulo, ya sabemos que los brasileños no escatiman en gastos a la hora de hablar de fútbol.

La pataleta de Barrios tuvo otro protagonista que ha pasado un tanto desapercibido, Marcelo Barticciotto. Lucas habló solamente con medios donde trabaja el ahora comentarista, a quien conoció en su glorioso paso por Colo Colo entre 2008-2009 donde el argentino-chileno era el entrenador. Pero la historia no queda ahí, según me han contando los reporteros de la época (en esos años yo aún era un estudiante de periodismo) el delantero fue uno de los responsables de la salida del Barti de la banca alba… Y ahora lo “ayuda” dándole tribuna. El mundo es muy raro, cierto.

Pero eso no es todo, dejó un lío gigante en el Monumental, porque Pablo Guede dijo “quiero a Barrios o ninguno”, por lo que los albos van a tener que pelear con pocas armas en la Libertadores, torneo donde vienen sumando fracaso tras fracaso en la última década.

Sin dudas todo fue un problema de Lucas…