El calvario que vivieron en Pucón en la previa de la visita del Papa Francisco a Temuco

La municipalidad y organización del Ironman 70.3 estuvieron varias semanas negociando con las autoridades quienes no querían autorizar la carrera debido a la visita que realizará el Pontífice a Temuco la próxima semana.

Por Giuseppina Lobos

Por Giuseppina Lobos, enviada especial a Pucón

La venida del Papa Francisco a nuestro país es un momento que los feligreses católicos estaban esperando hace años. La visita del Pontífice está planificada entre el 15 y 18 de enero donde visitará Santiago, Temuco e Iquique.

En octubre del 2017 y cuando aún faltaban varios meses para el arribo del Papa Francisco, el Ministerio del Interior informó a la opinión pública de la suspensión de todos los eventos masivos entre el 10 y 21 de enero para así centrar todas alas actividades de Carabineros en torno al transandino.

La información golpeó duramente a la organización del Ironman 70.3 de Pucón quien a pocas horas de vivir la décima versión de la carrera, recuerdan los complicados momentos y las largas negociaciones que tuvieron que tener con las autoridades para así seguir adelante por la competencia.

"No fue menor la preocupación porque nos dijeron que había que cambiar la fecha y eso para nosotros como Municipalidad y Universidad Católica, organizador de la carrera, era imposible hacerlo", comienza explicando el alcalde de Pucón, Carlos Barra, a El Gráfico Chile.

De acuerdo a lo que informa el edil, las negociaciones con las autoridades duraron varios días e incluso, tuvieron que comunicarse a nivel ministerial porque el panorama se veía bastante negro.

"Tuvimos que hacer una gestión importante ante Carabineros para pedirles que hicieran un esfuerzo para ayudarnos. También recurrimos al Ministerio del Interior para así plantear el conflicto y ver las posibles soluciones. Tuvimos muy buen acogida así que lo bueno es que lo pudimos superar", reconoce Barra quien entiende el desastre que podría haber causado la suspensión de la carrera.

En la organización de la carrera también había nerviosismo: no solo tenían que trabajar contra la hora para lograr los permisos con las autoridades sino que también tenían que lidiar con las dudas de los deportistas sobre la posible caída de la carrera de triatlón más importantes de nuestro país.

"A nosotros nos sorprendió porque nunca esperábamos que se diera esa noticia. Habían más de 2000 personas inscritas; incluso la economía de la ciudad estaba en riesgo porque toda la gente se concentra en este fin de semana. La hotelería estaba cubierta total", recuerda Guido Cornejo, director de la carrera.

Con un trabajo en conjunto a la Municipalidad, Universidad Católica también negoció con las autoridades. "Primó la cordura y entendieron que era un evento de alto nivel que afectaba a mucha gente. Después de tener unas semanas de análisis nos dieron el visto bueno para realizar la carrera. Si bien al principio fue muy preocupante y desconcertante, logramos sensibilizar a la autoridad y acá estamos", responde con bastante más tranquilidad Cornejo quien este domingo celebrará junto a los miles de deportistas la décima versión del Ironman 70.3 de Pucón.

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