Las motos viven su competencia más loca de los últimos años en el Dakar

En un día lleno de sorpresas, el panorama de la categoría madre del Dakar cambió completamente. Si antes la general la peleaban Adrien Van Beveren y Kevin Benavides, ahora es Matthias Walkner quien lidera con una gran ventaja por los problemas de los que antes iban primeros.

Por Gonzalo Pérez

Por Gonzalo Pérez Amar, enviado especial a Belén

Si hace unos años se preguntaba quién era el favorito para ganar el Dakar en la categoría de motos la respuesta no iba a salir de Cyril Despres o Marc Coma. Ahora, a tres ediciones desde que ninguno de los dos está corriendo en la prueba madre del rally cross country, ningún piloto asoma como favorito y en 2018 está quedando más que claro.

Los nuevos pilotos que aparecieron tras el francés y el español aún están en un período de tomar experiencia y madurez y así quedó demostrado en la décima etapa, la que partió con el francés Adrien Van Beveren liderando en la general de motos y siendo seguido muy cerca, a sólo 22 segundos, por el argentino Kevin Benavides del equipo oficial de Honda. Al final del día, nada sería igual.

El trasandino salió decidido a tomar la punta y estaba liderando sin problemas en el recorrido de Salta a Belén, sacándole cerca de seis minutos de ventaja a sus adversarios. Sin embargo, un error de navegación le costó caro.

Al momento de llegar a un río los pilotos debían seguir por una dirección para encontrar el waypoint (punto de control) y Benavides tomó otra, siendo seguido por un grupo de pilotos donde también estaba Toby Price, Antoine Meo, Stefan Svitko -todos de KTM- y Joan Barreda con Ricky Brabec, de Honda.

La desorientación le costó largos minutos de retraso a los pilotos y la situación fue aprovechada por el austríaco Matthias Walkner (KTM), quien siguió el camino correcto para ganar la etapa con una diferencia de once minutos sobre su más cercano perseguidor, el chileno Pablo Quintanilla. Benavides, en tanto, llegó décimoséptimo, a casi cincuenta minutos del ganador.

Pese a los reclamos de Honda por asegurar que el waypoint no estaba correctamente señalizado en el roadbook (hoja de ruta), fueron más los pilotos que siguieron bien el camino. Por eso, en KTM no se preocupan por los alegatos formales que pueda presentar el equipo japonés y dicen que “estaba todo bien marcado”.

Pero ese no fue el único inconveniente que dejó la décima etapa del Dakar 2018. Adrien Van Beveren, quien era líder de la general hasta antes de empezar este día, sufrió una fuerte caída a tres kilómetros de la meta y debió abandonar por una fractura de clavícula.

El panorama cambia día a día en las motos y ahora el líder es Matthias Walkner, quien le sacó casi cuarenta minutos de diferencia a su más cercano perseguidor, Joan Barreda Bort, mientras que Kevin Benavides quedó tercero a cuarenta y un minutos del austríaco.

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