Argentina-Chile, un "clásico mundial" que le quedó chico a Sudamérica

Se han enfrentado en 17 ocasiones. Nueve victorias para la Albiceleste y ocho para el equipo nacional, dentro de un historial de enfrentamientos memorables y jugados a sangre y sudor.

Por Diego Espinoza Chacoff, enviado especial a San Juan

El equipo de Nicolás Massú batalló hasta el final, pero terminó perdiendo ante el consolidado elenco argentino de Copa Davis. En la serie válida por la segunda ronda de la Zona Americana I, jugada en la Provincia de San Juan, los locales se impusieron por 3-2 y lograron poner el registro histórico de enfrentamientos contra Chile a su favor.

Antes de la serie, ambas selecciones se habían enfrentado en 16 ocasiones, con ocho victorias para cada uno, y en esta decimoséptima edición los locales pudieron equilibrar la balanza a su favor con su novena victoria sobre nuestro país.

La rivalidad que comenzó en 1931, tuvo sus mejores batallas durante los años ’60 y ’70, cuando los dos equipos estaban en el peak de su rendimiento a nivel mundial. Mientras que en Chile se contaba con figuras como Jaime Fillol y Patricio Cornejo, los transandinos tenía al ex número dos del mundo, Guillermo Vilas.

Aunque Argentina siempre ha tenido y tiene jugadores con mejor ranking ATP, la garra de jugadores como Corazón de Chileno o los Fillol (Jaime y Álvaro), siempre fue suficiente para mantener en vilo todos los duelos que enfrentaban ambos equipos.

Luego de eso, la rivalidad se volvió a encender con la mejor generación en la historia del tenis chileno, con Marcelo Ríos, Nicolás Massú y Fernando González en su apogeo; y los argentinos, con tenistas que también estaban muy metidos en el circuito como Coria, Mariano Zabaleta, entre otros.

El punto álgido de esos enfrentamientos ocurrió cuando el día 7 de abril del 2000, la disputa entre ambos elencos tuvo que detenerse cuando en el escenario montado para disputar la serie, en el Parque O’Higgins, muchos hinchas chilenos comenzaron a lanzar monedas y proyectiles a los jugadores argentinos; concluyendo con un lanzamiento de sillas que se transformó en una vergüenza mundial.

A 18 años de ese espectáculo, el escenario fue distinto eso sí. A pesar de las rivalidades y la tensión que muchas veces se vivió en el estadio Aldo Cantoni, no se registraron riñas o detenidos, sólo cánticos que molestaban a uno y otro equipo por su rendimiento o presente futbolístico.

“Hay distintos triunfos, deportivos y fuera de la cancha, y uno de ésos era dejar una buena imagen, que nos respetemos. Más allá de situaciones tensas que hubo, se vivió un clima de respeto espectacular, y creo que nunca nos hemos respetado tanto entre argentinos y chilenos en lo deportivo como en esta serie”, apuntó el capitán argentino, Daniel Orsanic.

Con la victoria de Argentina 3-2 sobre Chile, los trasandinos se ganaron el derecho de disputar un cupo en el Grupo Mundial 2019 en la repesca a jugarse en septiembre, pero en caso de perder, podrían enfrentarse nuevamente a los de Nicolás Massú el próximo año. ¿Revancha? Quizá.

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