Goles, vueltas olímpicas y un doloroso fracaso: el largo camino de Marcelo Espina en Colo Colo

Tras su retiro del Popular en 2004, el Calamar tuvo pasos poco felices como entrenador en los albos, en Everton, Unión Española, Platense y Acassuso de Argentina.

Por Jorge Bueno Carrasco

Actualmente Marcelo Espina tiene un papel importante como comentarista deportivo de la cadena ESPN. Anunciado como el flamante director deportivo de Colo Colo, asumirá sus funciones tras el Mundial de Rusia, debido a sus compromisos previos con la señal internacional.

El mismo ídolo albo se había encargado de dejar claro en diálogo con BioBio Deportes en mayo recién pasado, que "lo único que tengo claro de algo que no volvería hacer es dirigir, es una etapa que ya pasé porque estoy bien en los medios de comunicación. Colo Colo es el único sector que me puede llegar a mover".

Y así no más fue. Blanco y Negro lo escogió como la carta para dirigir el rumbo deportivo de la institución alba, dando cuenta del amor que profesa Espina por Colo Colo, es real.

EL ORIGEN

Llegó como refuerzo estrella a Pedrero en 1995 y de inmediato se ganó el cariño de la fanaticada, tras anotar dos goles a Universidad de Chile en un clásico disputado un 15 de mayo. El Cacique finalmente ganó tres a cero.

Las buenas campañas con Colo Colo, donde logró el campeonato y la Copa Chile del 1996, Clausura 1997 y torneo nacional 1998, además de una semifinal de Libertadores y la Supercopa, ambas en 1997, lo elevaron a la categoría de capitán. Todo esto, tras una sucesión de lesiones de Ivo Basay, el hasta ese momento, líder de un plantel plagado de referentes.

En 1999 parte a España al Racing de Santander, junto con Gustavo Benítez y regresa el 2001 a Pedreros, previo a un momento institucional clave en la historia del albo: la quiebra en 2002. Espina decidió quedarse y ser el máximo referente de un elenco compuesto en su mayoría, por jóvenes de la cantera, que tomaron la responsabilidad de vestir la camiseta del club, para terminar levantando la copa de campeón del Clausura de 2002.

El 2003 ni con la llegada de Iván Zamorano, soltó la jineta. Un año donde perdió dos finales nacionales consecutivas ante un invencible Cobreloa.

Finalmente en la temporada siguiente decide colgar los botines, en un amistoso entre sus dos equipos más importantes: Platense y Colo Colo, un 12 de noviembre de 2004, en el Estadio Monumental y bajo una incesante lluvia.

LA BANCA

Tras la salida de Ricardo Dabrowski como entrenador popular, un 8 de enero de 2005 tomo el buzo del Cacique y su primera gran misión, resultó ser un fracaso: la temprana eliminación de la Pre Libertadores ante Quilmes de Argentina. Un semestre nada fácil es lo que continuó, ya que tampoco logró clasificar a la Copa Sudamericana y quedó eliminado en octavos de final ante Huachipato, en el Apertura de ese año, siendo reemplazado por su predecesor.

Al año siguiente, asumió en Everton de cara el torneo del Clausura 2006, donde terminó último en su grupo con 5 victorias, 6 empates y 7 derrotas. Su última experiencia en Chile como entrenador, fue en Unión Española, durante los torneos Clausura 2007 y Apertura 2008. En ambos finalizó último en sus grupos respectivos, tras haber ganado 11 encuentros, empatado 8 y perdido 20.

Después de eso, se fue a Platense donde dirigió el 2010. Al año siguiente entrenó al Unión Atlético Acassuso y nuevamente en 2012, finalizó en Platense.

Después de sus grises experiencias como director técnico, se dedicó a la comunicaciones, siendo uno de los rostros estables de ESPN. Hasta que otra vez, Colo Colo se cruzó en su camino y como buen capitán, acudió al llamado de su corazón.

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