¿Generación Dorada de Bélgica? "No ha ganado nada, debe demostrar con resultados que lo es"

Franky Vercauteren, cuarto en el Mundial de México 1986, reconoce que el hoy equipo de su país tiene mejores individualidades que el suyo. Sin embargo, advierte que debe ratificarlo en la cancha y que ésta es la última gran oportundidad.

Por Juan Ignacio Gardella

Calificar de “dorada” a la actual generación de Bélgica parece una falta de respeto si tenemos en cuenta que Enzo Scifo y compañía remataron cuartos en el Mundial de México 1986, donde fueron frenados en las semifinales por la Argentina de un tal Diego Armando Maradona. Si a eso se suman el subcampeonato en la Eurocopa de Italia 1980 y el tercer lugar en la de 1972, en casa, la de hoy está al debe.

Por ello, el grupo liderado por Eden Hazard tendrá este viernes una prueba de carácter si por fin quiere desbancar a sus antepasados. Para eso, deberá sortear su barrera, los cuartos de final, instancia a la que llegó tanto en Brasil 2014 como en la Euro de Francia 2016, claro que al frente tendrá nada menos que a la Verdeamarela.

Uno que estuvo en el recordado equipo que brilló en la cita planetaria azteca es Franky Vercauteren, quien anotó un gol en la fase de grupos ante Paraguay. El Pequeño Príncipe, como era apodado, cree que es la gran chance para que sus compatriotas den la talla a nivel orbital.

Sí, absolutamente. Y tal vez sea la última en una Copa del Mundo, porque dentro de cuatro años serán más viejos y quizá no estén”, advierte el otrora puntero izquierdo, quien defendiera a su país en 63 ocasiones. “Es la mejor edad para muchos, así que es una de las últimas oportunidades”, agrega.

¿Generación Dorada?

Vercauteren tiene claro que para quedar en la historia hay que ir más allá de una propuesta atractiva en la cancha. Por ello, lo que hagan sus coterráneos en Rusia es fundamental.

Es una Generación Dorada, pero no ha ganado nada”, reconoce el reciente entrenador del Círculo de Brujas de su país. “Debe demostrar con resultados de alto nivel que sí lo es. De lo contrario, no serían las palabras correctas”, complementa.

Respecto a la similitud con la escuadra de 1986, el Pequeño Príncipe prefiere distinguir. “No puedes comparar equipos con tantos años de diferencia. El fútbol cambió mucho”, indica.

Sin embargo, luego se atreve a hacer un paralelo. “Esta generación es mejor individualmente, nosotros tuvimos más espíritu de equipo, aunque en esta Copa del Mundo he visto lo que quería ver, un trabajo en grupo. Espero que se mantenga así, están en el buen camino, pero tienen que confirmarlo”, recalca.

Amamos nuestro pasado y es agradable recordarlo, pero necesitamos un hecho más destacado para mostrar lo que realmente vale la selección belga, no sólo en el papel, sino también en el campo”, cierra Franky. Hazard y los suyos tienen hoy la oportunidad de reescribir la historia.

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