El infierno del Arena Corinthians no aterró a Colo Colo a la hora de ganar la guerra en Copa Libertadores

Tal como lo había anunciado el plantel, en Sao Paulo iban a dejar la vida para lograr la clasificación a los cuartos de final.

Por Pedro Marín Roldán, enviado especial a Sao Paulo

Tuvieron que pasar 21 años para que Colo Colo clasificara nuevamente a los cuartos de final de la Copa Libertadores y lo hizo demostrando jerarquía en Sao Paulo. Pese a que el Arena Corinthians fue un infierno y la "torcida" montó una caldera impresionante para dejar en claro que los albos estaban frente la hinchada de uno de los equipos más populares. Todo servía para intimidar a un conjunto que llegaba a Sao Paulo con la ventaja de 1 a 0 conseguida en la ida.

Eso sí, pese a sacarse la presión de estar en el Arena Corinthians, al equipo de Héctor Tapia le costó cerca de 25 minutos sentirse cómodo en la cancha del espectacular estadio paulista. A esa alturas, Corinthians ganaba 1-0 con gol de Jadson de penal, pero Colo Colo, pese a la impaciencia de los hinchas que veían como un gol más los podía dejar fuera, no se desesperó.

El cuadro popular adelantó sus líneas, comenzó a presionar la salida de los paulistas y poco a poco se hizo del balón, guiado por un Jorge Valdivia que comenzó a mostrar su talento aprovechando las subidas y el perfecto entendimiento que tiene con Óscar Opazo. Sin embargo, casi paradójicamente, el gol llegó desde el sector izquierdo, luego que Damián Pérez, quien cumplió un buen cometido, sacara un preciso centro para que Lucas Barrios conectara un ajustado cabezazo para superar la resistencia del arquero Cassio.

Letal. Así se puede describir la conquista de Colo Colo, que a la primera llegada anotó. Tras el empate y gol que obligaba al Timao a convertir dos goles más, los dirigidos por Tapia paulatinamente fueron retrocediendo sus líneas y se fueron al descanso con la valiosa igualdad.

Segundo tiempo de oficio y jerarquia

Cuatro minutos del complemento y el arquero Agustín Orión ya había evitado en tres ocasiones el segundo tanto de los locales. El contundente arranque entusiasmó a la torcida corinthiana y comenzó a cantar en todos los sectores del estadio.

Sin embargo, eso no atemorizó a los albos. Es más, se dieron el lujo de jugar "cortito" y hacer rotar el balón en el mediocampo. No obstante, tenía que llegar nuevamente el sufrimiento en la guerra que tendría una nueva estocada para los chilenos.

Julio Barroso terminó con una fractura de nariz tras un choque con un rival y fue atendido por el cuerpo médico albo. Orión pidió desesperado a la banca una camiseta nueva para el Almirante, pero el zaguero no pudo entrar al terreno de juego antes de la ejecución del lanzamiento de esquina que significó el 2-1.

El sufrimiento nuevamente se apoderó de los 2.500 hinchas colocolinos que llegaron al Arena Corinthians y los hinchas locales cantaron con más entusiasmo.

Fue en ese momento donde apareció el oficio de los experimentados. Matías Zaldivia, Julio Barroso, Juan Manuel Insaurralde y Carlos Carmona hicieron su trabajo y cerraron los espacios. Cuando fueron vulnerados, nuevamente apareció Orión.

En ofensiva, Valdivia era bajado reiteradamente por los rivales y Barrios seguía batallando. Los últimos 10 minutos simplemente fueron de angustias.

A esa altura, Tapia había dispuesto de un equipo ultra defensivo dejando solo a Barrios en funciones de ataque. Mientras el Cacique aguantaba, lo que en un principio era una caldera de apoyo, se convertía en una caldera de insultos para los jugadores locales quienes terminaron con un hombre menos y lanzando pelotazos al vacío para intentar la clasificación.

Pese a los siete minutos de descuentos del juez Néstor Pintana, Colo Colo ganó la guerra y terminó festejando una clasificación a cuartos de final que no lograba hace 21 años e inscribió su nombre entre los ocho mejores equipos del continente.

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