Gerardo Martino no olvida los títulos de la Copa América que le quitó la Roja: "No sé si alguna vez supere las finales perdidas"

El Tata, hoy en el Atlanta United de la MLS, lamenta las definiciones donde su selección argentina cayó ante Chile. Además, deja abierta la puerta para asumir la banca de un combinado nacional de cara a Qatar 2022.

Por Román Gómez - Metro World News

Gerardo Martino ha estado en la órbita de varias selecciones tras el Mundial de Rusia 2018. Incluso, antes de la llegada de Reinaldo Rueda, el argentino sonó para la banca de la Roja, la misma que lo hizo sufrir luego de vencer a su Albiceleste en las finales de América del 2015 y 2016.

Hoy en el Atlanta United de la MLS, el Tata expresa su comodidad, aunque también se abre a la opción de asumir en un combinado nacional de cara a Qatar 2022. Seguramente, pronto lo veremos peleando un cupo para la próxima Copa del Mundo.

¿Qué fútbol practican tus equipos?

En realidad, el estilo se va modificando conforme va sucediendo la carrera del entrenador. No siempre he tenido las mismas características. Me gustan los equipos que proponen, que salen a buscar en cada uno de los partidos que les toca jugar, sin importar las condiciones.

Antes de aceptar un trabajo, ¿te fijas en que los jugadores que vas a dirigir jueguen como a ti te gusta?

Eso se va modificando a lo largo de la carrera de un entrenador. En los últimos años me tocó dirigir equipos o selecciones que coincidían con la idea que yo tengo. En Newell’s tuve un excelente equipo, ni hablar en el Barcelona y lo mismo en la selección argentina. Acá debimos armarlo con el convencimiento de tener jugadores con esa idea.

¿Encontraste lo que buscabas en la MLS?

Sí. En el Barcelona y en la selección hay una alta exposición mediática. Quería trabajar con más tranquilidad y centrarme sólo en el equipo, en la forma de jugar, en prepararlo para competir bien en su primer año de liga. Esas expectativas se cumplieron.

La MLS asumió la estrategia de contratar jóvenes más que veteranos. ¿Funciona?

No puedo hablar por todos, sí por el Atlanta United. Me convenció la idea de que la mayoría de los jugadores fueran jóvenes, no sólo de Sudamérica, que es el entorno que más conozco. Tengo futbolistas latinos que no superan los 25 años, Ezequiel Barco es el más joven, con sólo 19.

¿La MLS corta la proyección del futbolista joven?

Es muy difícil pretender proyectar a los futbolistas cuando los equipos traen figuras arriba de los 30 años. El proyecto del Atlanta es que no se estanquen los jugadores, por eso la contratación de jóvenes. La aspiración acá es proyectar a jóvenes como Miguel Almirón, Josef Martínez y el resto que tenemos, y que en su momento puedan ir al fútbol europeo.

¿Te exigen el desarrollo de jóvenes estadounidenses en tu trabajo?

Sí, me lo exigen. Junto con el primer equipo, funciona la academia que fomenta la formación y la inserción de futbolistas norteamericanos. De hecho, acaba de debutar un lateral izquierdo de 16 años. La academia funciona apenas hace dos años y eso es algo que no se logra del día a la noche.

¿Sanaron las heridas de las finales perdidas con la selección argentina?

No sé si alguna vez supere las finales perdidas. Son grandes oportunidades perdidas. Son lamentables, así como la pérdida con la selección paraguaya (Copa América de Argentina 2011). Son situaciones que se presentan y cuando no se aprovechan, se pierde de vista si detrás de ello hubo un buen o mal trabajo, se pierde de vista el análisis de la forma de trabajar y del período de trabajo.

¿Cómo es tu relación con Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la AFA?

Muy buena. Es una persona a quien valoro muchísimo, porque fue la única que se mantuvo al lado nuestro en los peores momentos de crisis institucional en la AFA. Fue el único dirigente que nos iba dando las respuestas que íbamos necesitando.

¿Te motiva tomar alguna selección de cara al proceso del Mundial de Qatar 2022?

En este proceso, las selecciones se lo toman con más calma, porque recién los cuatro años empezarán dentro de dos meses. Por eso, varias, como las de Estados Unidos, México, Colombia, Argentina y otras, están tomándose el tiempo prudencial para definir su situación. Aclaro que estoy muy contento en Atlanta, tengo contrato. Han sido dos años muy buenos desde lo personal y lo profesional, pero también hay una realidad, que es que estoy acostumbrado a dirigir selecciones. No sufro el cambio de club a selección.

Entonces, ¿te gustaría asumir un desafío así?

No digo ni que me guste ni que me deje de gustar. Lo que digo es que estoy adaptado a hacer el paso de club a selección y de selección a club, no tengo necesidad de tomarme un tiempo para adaptarme, porque ese cambio es algo que reconozco, tengo la experiencia.

Si te hubiera tocado votar en The Best, ¿por quiénes hubieras votado?

El mejor jugador del mundo es Lionel Messi, pero es muy difícil hablar, porque siempre me costó entender cuáles son los conceptos sobre los cuales hay que centrarse a la hora de la elección. No sé si es la última temporada, si son los equipos que ganan, si en esta ocasión se agrega el Mundial, entonces, es muy difícil hacer un análisis sobre cómo se elige. Por supuesto que los futbolistas que estuvieron en la terna tuvieron una muy buena temporada, pero si fuera por cuestiones de resultado, es muy difícil entender por qué no aparecieron jugadores del equipo que fue campeón del mundo. Hay determinadas situaciones que no termino de comprender, tal vez por el desconocimiento sobre cómo se votan este tipo de premiaciones. Más allá de eso, nunca me llamó la atención ni entendí la real importancia de este tipo de nominaciones, sí para el show mediático.

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