Las variantes tácticas de Héctor Tapia que sólo buscaron evitar la debacle de Colo Colo en la Libertadores

El entrenador jugó con un esquema muy conservador en la primera parte y en el complemento intentó arriesgar. Sin embargo, no generó peligro en el arco de Palmeiras.

Por Pedro Marín Roldán, enviado especial a Sao Paulo

La misión era casi imposible y Colo Colo fracasó en su intento. Los albos se despidieron de los cuartos de final de la Copa Libertadores tras caer de manera inapelable por 2-0 ante Palmeiras en el Allianz Parque, mismo resultado de la ida y que instaló al Verdao en las semifinales con un rotundo 4-0 en el global.

Si bien la tarea de poder dar vuelta la llave era compleja y más aún con la baja del capitán, Esteban Paredes, el entrenador Héctor Tapia tampoco hizo mucho y apostó por un esquema conservador y defensivo en vez de ir a buscar el partido para conseguir un resultado que le permita intimidar a los paulistas.

El 3-5-1-1 que propuso Tito desde el arranque del partido no asustó en ningún momento al cuadro de Luiz Felipe Scolari. Pese a que tuvo el control del balón, Colo Colo nunca llegó con peligro al arco rival en la primera parte, no generó jugadas de gol, y la única forma que encontró de llegar a la meta defendida por Weverton fueron centros de pelota parada de Gabriel Suazo, quien ni siquiera ha sido titular y entró de emergencia por la suspensión de Damián Pérez.

Con la desventaja de un tanto tras el golazo de Dudú, a los 36 del primer tiempo, y la lesión de Claudio Baeza, Tapia cambió de esquema y jugó con un 4-3-1-2 . Pero nada sirvió y nuevamente no generó daño. Palmeiras hizo mejor lectura del duelo y anuló a los dos jugadores que más peligro generan en Colo Colo y que ya los habían hecho sufrir en la ida: Jorge Valdivia y Óscar Opazo.

El Mago no brilló en su "segunda casa" y el Torta nunca pudo desbordar durante los 90 minutos. Sin sus dos principales agentes ofensivos y ante el bajo rendimiento que viene exhibiendo Lucas Barrios, Colo Colo se quedó sin ideas para atacar y quedó claro con las escasas opciones que generaron en el arco de Weverton, las que se vieron reducidas a una ocasión que se generó la Pantera en el primer tiempo tras un centro de Suazo que el arquero contuvo bien.

Palmeiras, con la ventaja de dos goles, hizo su juego, le cedió el terreno al Cacique y al ver que los albos no generaban daño, aceleraron un poco y sentenciaron la llave.

El cuadro de Macul se despidió de la Copa Libertadores quedando entre los ocho mejores de América, pero sin carácter de lucha y con un entrenador que comienza a preparar su adiós de la banca de Colo Colo. 

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