Insoportablemente vivos: La increíble sobrevida de Cobresal, un equipo que se niega a desaparecer debido al destino de su ciudad

El elenco minero siempre vive bajo el rumor de que al igual que El Salvador, ellos también desaparecerán. Un mito que una y otra vez se encargan de borrar con esfuerzo, trabajo y tesón. Esta es la historia breve de un elenco pequeño, pero de alma muy grande.

Por El Gráfico Chile

La historia de Cobresal parece de película. Siempre viven bajo el halo de la desaparición de la ciudad de El Salvador, otrora campamento minero que llegó a albergar a 15 mil habitantes. Hoy queda poco más de la mitad de esa cifra y hace unos años, el rumor se hizo muy latente. Actualmente, los yacimientos cercanos, según estudios de Codelco, dieron una sobrevida hasta el 2021.

Ya vamos en el 2018, ad portas de 2019 y el equipo de esa ciudad, Cobresal, se niega a morir. No quiere hacerlo y quizás, tampoco esté en sus planes. Ni siquiera en sus hinchas. Este sábado 1 de diciembre dictaron otra cátedra de cómo hacer gala de su grito de guerra: ¡Insoportablemente vivos!. Fueron a domicilio donde su clásico rival minero, Cobreloa y tras ganar en el duelo de ida y empatar en Calama, lograron el segundo cupo de ascenso a la Primera A, dejando en lágrimas a los Zorros del Desierto.

Y si los naranjas son los Zorros, ellos merecen el rótulo del Milagro del Desierto. Fundados en mayo de 1979, su máximo logro fue la obtención de su única estrella en Primera División, el recordado Clausura 2015. También, causaron las simpatías en un lejano 1987, donde consiguieron la Copa Chile, con un joven Iván Zamorano en su plantilla.

El auge del Cobre

La vida en El Salvador es compleja. Muchos lo han dicho, pero no por eso no habrá alegrías. Y Cobresal representa eso. Un año después de su fundación, en 1980 son aceptados para integrar la Segunda División. Y en 1983, logran el campeonato de ascenso y debutan en Primera, al año siguiente, bajo la dirección técnica de Manuel Rodríguez Araneda.

Si bien Cobresal, gozó de buena salud en la década de los '80, su buen pasar se vio muy eclipsado por el otro equipo cuprífero del norte. Cobreloa era imparable en esos años y con sus campañas notables en Primera División y en Copa Libertadores, cargaron la balanza mediática hacia Calama. El Salvador siempre fue un puntito, pero muy lleno de ilusiones. 

Un ejemplo de esa entereza salvadoreña, fue en 1986. Cobresal estaba en Copa Libertadores, tras eliminar en la liguilla a Cobreloa. Y su estadio, El Cobre, no contaba con los requerimientos para duelos de estándar Conmebol. Lo lógico era trasladar la localía a Calama, pero la institución se opuso. Con la ayuda de la ciudad y Codelco, se amplió el pequeño recinto a uno más grande y de 20 mil espectadores. Una ciudad de 15 mil habitantes, se vestía con ropajes de gala para la cita continental.

Si bien Cobresal no pasó de la primera fase, el ejemplo de esa gente, quedó en la memoria colectiva. Este equipo era el ejemplo de derrumbar mitos y quebrar paradigmas.

En 1987, lograron su primer título grande. La Copa Chile fue el corolario para un gran equipo donde destacaba un novel Iván Zamorano. Vencieron a Colo Colo y dieron la vuelta olímpica en Antofagasta.

Equipo ascensor

Tras ese gran elenco minero, vinieron temporadas aciagas. En 1992 descienden a Segunda División. Al año siguiente vuelven a subir a Primera y nuevamente en 1994, bajan a la serie de plata. El rótulo de equipo ascensor, se les estaba cargando cada vez más con justa razón. Y no hicieron mucho por arreglarlo, ya que en 1998 consiguieron volver a la élite, pero en 1999, regresaron a la B.

En 2001, vuelven a ascender a Primera A. Y ahí se mantuvieron por 17 años. Desde el 2002, hasta el 2014, no lograron grandes campañas, salvo las semifinales del Clausura 2003, donde cayeron con la Universidad de Chile. En 2012 y 2013, jugaron dos veces la liguilla de promoción, pudiendo salvar la categoría ante Barnechea y Curicó Unido, respectivamente.

La gloria

En el Clausura 2014, tuvieron una buena campaña que los clasificó a la Copa Sudamericana de ese año. Quedaron eliminados ante el General Díaz de Paraguay, pero en la interna, quedó la grata sensación de que se podía hacer algo más.

Y al año siguiente, vino el más alto logro conseguido por Cobresal. La primera y única estrella en la serie de honor del fútbol chileno. El Clausura 2015 fue un ejemplo de cómo es este equipo. A pesar de su buena campaña, donde estuvo gran parte del torneo en el primer lugar, la ciudad de El Salvador debió aguantar un temporal como nunca antes se había visto. Debido a eso, el equipo debió trasladar su localía a Santiago, haciendo de local en La Pintana. Y en lo futbolístico, aguantó el acecho constante de Universidad Católica.

Cobresal El máximo logro de Cobresal, el campeonato del Clausura 2015 / Photosport

El partido definitorio fue en El Salvador, con su gente. Vencieron al descendido Barnechea por 3 a 2, después de ir perdiendo por dos goles a cero. Un campeonato que les valió la clasificación a su segunda Copa Libertadores, edición 2016, donde no pasaron de la primera ronda.

Un año más tarde, vendría la caída. El Transición 2017 marcó otro descenso para el elenco minero, donde alcanzó a estar un año y medio. El 2019, será de Primera División para el Milagro del Desierto.

 

 

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