Mushuc Runa, el club indígena que se empoderó en Ecuador hasta llegar a la Sudamericana

Con 15 años desde que forma parte de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, logró una histórica clasificación al torneo continental, donde enfrentará a Unión Española. Representando a las comunidades indígenas de la zona de Ambato, se dará a conocer a nivel internacional.

Por Gonzalo Pérez

¿Mushuc Runa? Sí, Mushuc Runa. Cuando el sorteo de la Copa Sudamericana, realizado el pasado lunes, dejó al club ecuatoriano emparejado con Unión Española en la primera fase, muchos se preguntaron de dónde venía tal nombre y quiénes eran los rivales a los que iban a tener que enfrentar los hispanos en el torneo continental.

El desconocimiento sobre ese club era evidente y muy pocos sabían la plausible historia que rodea a un equipo que, con 15 años desde que forma parte de la Federación Ecuatoriana de Fútbol y creado por indígenas, consiguió una histórica clasificación a un torneo internacional. Un logro que los otros tradicionales y más antiguos cuadros de la zona de Ambato, el Técnico Universitario y el Macará, sólo habían alcanzado en cinco ocasiones.

Lo cierto es que detrás del club ecuatoriano existe una historia de tradición, pertenencia, trabajo comunitario y empoderamiento. Formado en el 2003, el equipo fue impulsado por la Cooperativa de Ahorro y Crédito Mushuc Runa, una entidad financiera creada por 38 jóvenes indígenas para conseguir los préstamos o el financiamiento que los bancos tradicionales del país no les daban, y de ahí en más no ha parado de crecer.

Así, poco a poco y bajo la presidencia de Luis Alfonso Chango, también gerente de la Cooperativa de Ahorro y Crédito, el Mushuc Runa fue creciendo y ya en el 2014, a sólo 11 años de su creación y tras un largo recorrido por los campeonatos provinciales, consiguió el ascenso desde la Serie B hasta la máxima categoría del fútbol ecuatoriano. Un sitial que perdió en el 2016 y que ahora volvió a recuperar para, además, lograr la clasificación a la Sudamericana y dar a conocer al mundo al equipo que representa a los indígenas chibuleos de la zona de Tungurahua, Ecuador.

“Como dirigentes hemos querido dar fútbol profesional a su gente y hacer historia en el país”, indicó Chango en una entrevista concedida al diario El Comercio de Ecuador.

El club ecuatoriano va más allá de simples 90 minutos de fútbol. En base al deporte y con un equipo que le es propio a toda una comunidad, los indígenas buscan darse a conocer, crear un espacio de pertenencia y conseguir que los chibuleos de la zona logren ser futbolistas profesionales, tal como es el caso de Serafín Pandi, mediocampista de 32 años que es parte del plantel del Mushuc Runa.

Pero si el equipo ya había destacado este año por su histórica clasificación al torneo continental, la apertura de su estadio, ubicado a 3.350 metros sobre el nivel del mar en la comunidad de Echaleche, fue un logro que le permitió generar aún más pertenencia con su entorno. Con capacidad para 6.000 personas, la que pretenden ampliar para poder utilizarlo en la Serie A, el recinto se consiguió terminar por el aporte de los socios y su construcción, incluso, se dio por mingas comunitarias llevadas a cabo por los indígenas de la zona.

“Mushuc Runa se convierte en el quinto equipo a nivel de país en tener escenario propio. Gracias al trabajo de la comunidad, de los socios y a la visión de su presidente, es posible que logren la construcción”, explica Diego Sánchez Estrada, periodista del diario El Ambateño.

“Es increíble cómo ha ayudado la construcción de su estadio, está en una parte indígena y era una zona botada. Ahora, con el estadio, la zona se ha reactivado, la gente sale a vender sus productos y los habitantes de Tungurahua se sintieron más apropiados. Con esta hazaña y el sentimiento de representar a los indígenas, el Mushuc Runa se hace muy especial”, cuenta David Ortiz, nutricionista de 25 años e hincha del Ponchito, como es apodado el club.

Si en el 2003 todos los hitos que están teniendo parecían muy lejanos, ahora ya no necesitan pellizcarse para saber si están viviendo un sueño o todo es real.

“Antes miraban al Mushuc Runa con indiferencia, muchas veces con vergüenza y en algunos casos con desprecio. Ahora es increíble ver cómo muchísimos ecuatorianos se sienten orgullosos del equipo de nuestros indígenas. Me encanta que todos en Ecuador y en Sudamérica estén hablando de nosotros”, agrega Ortiz.

“Ojalá todos se den cuenta de que no es necesario que los mestizos o los blancos les digan a los indígenas qué hacer, que si conservan sus raíces y se empoderan, pueden hacer grandes cosas. La Cooperativa de Ahorro y Crédito Mushuc Runa, por ejemplo, organiza el Rally Vuelta al Ecuador. Eso no está organizado por mestizos o blancos, está organizado por indígenas”, concluye el fanático del club.

Mushuc Runa ya no será un nombre desconocido para nadie. Ahora, vestidos con sus tradicionales ponchos rojos y pantalones blancos, aterrizarán en Chile para mostrar su fútbol y, lo más importante, su cultura.

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