Superman Vargas avisa a los hinchas de la U: "Estamos en peligro de descenso y esto puede durar un par de meses más"

El director deportivo de Azul Azul confía en que Hernán Caputto los salvará de bajar a la "B". También explica el modelo que tienen pensado con Rodrigo Goldberg y se refiere a la polémica suplencia de Johnny Herrera.

Por Diego Espinoza Chacoff

Sergio Vargas fue protagonista de uno de los peores momentos deportivos e institucionales de la Universidad de Chile con la quiebra de la Corfuch. El Superman fue el último asesor deportivo del ex presidente Lino Díaz y luego asumió funciones similares cuando el equipo fue comandado por el síndico José Manuel Edwards. Dentro de su gestión, fue muy criticada la contratación del técnico Salvador Capitano, cuyo fracaso le costó su salida definitiva del club.

A 12 años de esa traumática experiencia, el ex arquero universitario explica por qué y cómo decide volver a una situación igual de compleja en la U actual, además de la forma en la que idearon el actual plan deportivo que trabajan con Rodrigo Goldberg. Aunque advierte que hace más de una década el escenario era peor, al no tener dinero ni para la bencina del tractor que cortaba el césped, también reconoce que la posición en la tabla y la opción del descenso preocupa día a día.

En conversación con El Gráfico Chile, Vargas cuenta cómo se dio la salida de Alfredo Arias, manifiesta la confianza absoluta que tienen en Hernán Caputto y comenta su rol en la controversial suplencia del capitán y su ex compañero, Johnny Herrera.

¿Cómo han sido sus primeros meses como director deportivo y cuál es la diferencia con lo que fue su primer período en el 2007?

Llegué bien, feliz y contento de tener esta posibilidad de regresar al club de mis amores y trabajar en algo relacionado al fútbol, y que yo anteriormente hice. No me encontré con el mejor momento, porque no han sido buenos estos meses en cuanto a resultados, hemos estado siempre peleando en una situación incómoda, inclusive, en posición de descenso. Eso hace el trabajo, lógicamente, mucho más tensionante, con mayor presión y uno no está tan tranquilo, pero bien. Creo que hemos logrado trabajar bien con Rodrigo, porque hacemos los dos la misma función, y nos hemos encontrado con buena disposición de todos.

¿Le costó tomar la decisión de regresar después de lo vivido en el 2007? Era comentarista, además. ¿Cómo fue esa transición?

Son experiencias y vivencias. A mí me tocó estar en el anterior período, en la quiebra, como gerente deportivo, ahí la situación era complicada y muy dura. En una institución quebrada hay muy pocos recursos, con todo lo que eso significa, pero eso dejó en mí una gran enseñanza, un gran aprendizaje y también el poder arreglártelas o ingeniártelas casi sin recursos. Me acuerdo, inclusive, que en algún momento no teníamos ni bencina para echarle al tractor y cortar el césped, o cal para pintar las líneas de la cancha. Entonces, eso te da armas y herramientas para poder ingeniártelas, y te deja una experiencia importante. También está el tema de contratar o traer jugadores, con un presupuesto muy bajo, y no sólo depende de un tema económico, sino de encantarlos a través de convencerlos y hacerles ver la posibilidad de llegar a Universidad de Chile. Eso te va dando un montón de armas que después te sirven y te ayudan. Toda experiencia previa, a pesar de que sea dura o traumática, siempre tiene cosas positivas y el paso anterior dejó en mí muchas cosas positivas.

Le sirvió demasiado esa experiencia para ahora, en el fondo…

En lo personal, también me tocaba en muchas funciones estar solo y el síndico, en ese momento, había delegado todo el tema deportivo en mí y salieron muchas cosas buenas. En el plantel que sale campeón en el 2009, ya con Azul Azul, a 16 de esos jugadores los había armado yo en la quiebra, con pocos recursos, entonces, había quedado la base. Obviamente, tener recursos es algo bueno, pero todo esto tiene que ver con los conocimientos, con el convencimiento y con la convicción.

El Súper Plan y el descenso

vargas Superman Vargas está feliz trabajando en la U nuevamente / Carlos Ibarra - El Gráfico Chile

Cuando presentaron su plan deportivo con Goldberg, ¿en qué se enfocaron o de qué club sacaron ideas o ejemplos, para traerlos acá?

Enfocarse en algo, no. Buscar ejemplos, muchísimos y por mucho tiempo. Rodrigo es ingeniero y periodista, pero yo soy entrenador y, como tal, siempre estoy con la inquietud de buscar modelos futbolísticos que puedas adaptar y que uno cree que son los mejores. Es un permanente recogimiento de información, porque acá en el fútbol nadie inventó nada, pero hay un mundo para tomar los modelos que me gustan y adaptarlos a lo que uno cree. Cuando hablamos con Rodrigo, dijimos: "La U tiene que tener su propio modelo futbolístico". Un modelo que no esté supeditado a los nombres que puedan llegar, porque pueden ir y venir, pueden cambiar, pero lo que es inamovible y tiene que estar es el proyecto. ¿Y qué es la U? Es pasión, es emoción, es sentimiento. A nuestra gente le gusta el buen juego, pero también le gusta un equipo que vaya al frente, que, aunque juegue mal, no se rinda, no baje los brazos, entonces, tenemos que buscar un modelo futbolístico y los tipos de jugadores para ello. Ahí tiramos líneas de lo que queremos y coincidimos en el 95% de las cosas, porque Rodrigo se crió acá, porque yo llegué por 11 años y tuve la suerte de identificarme y que me identificara la gente como símbolo de la U.

Conociendo todo el plan deportivo de la U y con la salida de Arias, ¿no le picó el bicho de ponerse el buzo en la emergencia y asumir como entrenador?

No, yo estoy en un puesto superior, porque soy director y, además, asumo la función de director o gerente deportivo, como le quieran llamar. Con Rodrigo manejamos el tema deportivo y es una función que no voy a dejar de lado por ser entrenador. A mí me gusta y me apasiona estar en una cancha de fútbol, porque es lo que he hecho toda mi vida y me he preparado mucho para eso, y vibro estando en el campo de juego, pero hoy no. Hoy estoy en otra función y estoy muy claro en lo que hay que hacer, es una posición mucho más ambiciosa y abarcativa que ser entrenador, donde te dedicas solamente al plantel profesional. Lo mío abarca todas las áreas del club, específicamente, también el fútbol formativo. El desarrollo y éxito de éste en el profesional depende de lo que hagamos con Rodrigo, junto al comité deportivo, y finalmente el que decide es el directorio. Y hay una cosa importantísima, que es que toda la vida me he manejado en base a la ética y a la coherencia, por lo que siendo director del club, jamás podría ser el entrenador del primer equipo, jamás lo haría.

Cuando se da la salida de Arias, van a buscar técnicos a Argentina. ¿Dejaron alguno en carpeta pensando en el 2020? Se habló mucho de Omar de Felippe, por ejemplo…

Es muy claro el tema. Alfredo se desvincula el domingo 4 de agosto y el lunes el plantel entrenaba, entonces, lo primero que pensamos y analizamos era quién era la persona indicada que a partir de ese día tenía que estar encargada, y que nosotros considerábamos la correcta. Porque no pensábamos en el entrenamiento del día siguiente, sino en el partido del sábado, porque para nosotros ese partido era muy importante.

Era una final…

Sí, absolutamente, era una final, un partido de seis puntos, porque Antofagasta era un rival directo. De lo que vimos y analizamos en ese momento, la mejor manera de llegar es que estuviera a cargo Caputto. Era la persona correcta, porque con él podríamos estar toda la semana tranquilamente y ganar el partido. Independiente de eso, hablamos con Hernán, le hicimos ver la situación y la alternativa de que íbamos a ver otros nombres. ¿Por qué? Porque él estaba interino, pero él sabía que íbamos a conversar con otros entrenadores y también hablamos con él sobre qué le parecían ciertos técnicos. Fue todo muy abierto y, finalmente, conversamos con un par de entrenadores que nos interesaban y que nos generaron muy buena percepción. Pero se ganó ante Antofagasta, seguimos trabajando para el siguiente contra La Calera, Hernán fue empoderándose, demostró capacidades y personalidad para poder ser técnico del primer equipo, y tomamos la decisión de que siguiera. Así se desarrollaron los hechos.

¿Y ahora quedan en una encrucijada, imagino, entre seguir con Hernán en el 2020 o traer un nuevo entrenador?

No, ninguna encrucijada, porque nosotros vamos a sentarnos en diciembre tranquilamente a ver qué va a pasar, con los hechos ya consumados, a analizarlos y evaluarlos. Así vamos a ver si la persona correcta para seguir con el equipo en el 2020 será Hernán o si tendremos que apelar a otro entrenador. Adelantarse a los hechos no te sirve, porque no sabes lo que va a pasar en los próximos meses.

Depende de si llega a descender el equipo, imagino. ¿Tienen temor hoy a esa opción de descenso? ¿Es algo con lo que viven día a día?

Más que temor, es precaución. Es preocupación también, porque hay un hecho que es subjetivo y es cómo juega el equipo, cómo se expresaba, la cantidad de goles que erramos, los partidos que deberíamos haber ganado. Luego, está lo objetivo, que son los números, la posición en la tabla y los puntos que teníamos. Analizamos mucho el porcentaje de rendimiento y lo comparamos con los porcentajes de otros equipos que habían descendido, y en esos parámetros, nos daba que nosotros tenemos posibilidades de descender, que no nos hemos salvado y ése es uno de los objetivos. El escenario es complicado, difícil, no hemos zafado y estamos peleando fecha a fecha. Hoy la realidad nos indica que estamos peleando el descenso y que dependemos de los resultados del próximo partido, y que esto puede durar un par de meses más.

f Vargas se refirió al tema Johnny Herrera, su ex compañero en la U / Carlos Ibarra - El Gráfico Chile

Relación con los ídolos

Si la situación deportiva sigue complicada, ¿ha pensado en contactar a ex azules como Marcelo Díaz, Eugenio Mena, Charles Aránguiz o Eduardo Vargas?

Nosotros confiamos mucho en lo que pueda hacer Hernán y el plantel, ellos han demostrado, en el partido contra la Católica y en otros más, que son un muy buen grupo de jugadores, que pueden ganar los partidos para que nos zafen de esta posición. Para el 2020, lógicamente, nosotros vamos a ir trabajando, pero va a depender de muchos factores. Esas decisiones se tomarán en diciembre, porque también tenemos cierta cantidad de contratos que terminan, por eso, depende de las evaluaciones y los rendimientos. Pero estamos confiados en mantener la categoría y el año que viene poder conformar un equipo bien competitivo para pelear el campeonato.

Uno de los temas más polémicos del año ha sido la suplencia de Johnny Herrera. En su condición de ex compañero y hoy director, ¿cómo ha sido su rol en este tema y qué le parece que, con Caputto en la banca, ya es evidente que asumió ser suplente?

Más que suplencia, es que De Paul tuvo la oportunidad y la posibilidad, y se ha ido ganando su espacio, pero son dos arqueros de primer nivel y si no está él, estará Johnny. El puesto se pelea semana a semana, pero la prioridad la tiene Fernando, porque ha venido teniendo muy buenas actuaciones y se ha consolidado, tiene una regularidad con confianza. Johnny es un jugador importante de la institución, es uno de los emblemáticos del club y de toda su historia, y es una situación que vamos a analizar en diciembre.

¿Pero usted tuvo un rol especial en la conversación con Herrera?

Nosotros hemos conversado muchas veces con Johnny. Es más, con Rodrigo, con el primer jugador que conversamos, fue con él, porque creo que es un elemento importante en la institución y en el plantel. Hemos hablado con varios jugadores, pero empezamos con el capitán y el más emblemático. Pero bueno, son situaciones que de aquí a diciembre vamos a evaluar, no sólo la de Johnny, sino de muchos jugadores. Estos meses te van a marcar qué es lo que va a llegar a ser la U del 2020.

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