Jorge Sampaoli: "Me moviliza la rebeldía, cambiar estructuras"

El DT azul confiesa su sueño de tener más tiempo para disfrutar con sus hijos y define a las barras bravas como un negocio.

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Imagen foto_0000000120120801095423.jpgPese a ser el técnico con mejor desempeño en el fútbol nacional, Jorge Sampaoli se muestra como una persona sencilla, de voz pausada y frases firmes. Con 52 años, el oriundo de Casilda, provincia de Santa Fe, Argentina, ha logrado que un estadio completo lo ovacione y le cante “Sampaoli, yo te quiero agradecer ”.

Acá, en entrevista exclusiva se sale del fútbol, comparte su día a día, sus valores claros y su rol en la sociedad.

¿Cómo se definiría como persona y técnico?

Como una persona humilde, trabajadora y apasionada, y como un entrenador que siempre anda buscando revolucionar el lugar donde está, generando situaciones distintas a las establecidas y nuevas estructuras.

Como líder del equipo, ¿qué valores intenta promover en los futbolistas?

Mi relación con los jugadores es bastante normal, trato de encariñarme mucho con ellos para generar un vínculo no solamente profesional, sino que un compromiso personal y como equipo. Intento promover que no existe el límite al esfuerzo y que no hay que renunciar a ser mejor cada día. También que hay que valorar la camiseta que uno defiende y no venir sólo a jugar por un sueldo.

¿Qué elementos cree que aporta el fútbol a la sociedad?

Es importantísimo que un deporte tan seguido y visto le dé a la gente la posibilidad de una alegría, de un desahogo, sobre todo en una sociedad que está tan castigada.

¿Cuáles son las cosas o las causas que lo mueven hoy en día?

Me moviliza la rebeldía, cambiar estructuras que no comparto.

¿Cómo maneja el ego cuando un estadio entero corea su nombre y lo aclama?

Uno tiene que ser medido, la gente te valoriza sólo si es que ganas y eso no dura siempre. Hay que saber navegar en el éxito sabiendo que a pocos metros está el fracaso.

¿Qué opina de la violencia en las barras?

Es un negocio alimentado por gente que está más arriba de ellos, que les da poder y que los protege. No tiene nada que ver con el fútbol.

¿Cómo es su relación con Dios?

En Argentina me bauticé, hice la primera comunión y todos los sacramentos. Pero me fui alejando y me rebelé un poco. A veces tiendo a pedirle cosas a Dios, pero me parece irresponsable hacerlo sólo en situaciones en que yo necesito. Es fácil creer cuando se necesita y después olvidarse.

¿Cuáles son sus sueños?

Que mi familia esté bien, acercarme y tener más tiempo para mis hijos –Alejandro de 23 y Sabrina de 24 años- que son muy fanáticos de la Universidad de Chile.

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