Columna de la UC: La teleserie de fin de año

La dirigencia cruzada no logra definir la compra del pase del volante Michael Ríos y los hinchas se impacientan. Lee y comenta aquí la columna de Ricardo Román.

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Ríos se transformó en uno de los jugadores más reconocidos por los hinchas Cruzados. Foto: Agencia UNO

Por Ricardo Román

@grunshh

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Las críticas y los cuestionamientos a la dirigencia cruzada no son nuevos, se vienen arrastrando hace varias temporadas y, al parecer, esta no será la excepción. ¿El motivo? Michael Ríos, uno de los pocos puntos altos que el equipo cruzado tuvo este semestre y que, pese a darle muchas alegrías en la cancha, fuera de ella se ha transformado en un “dolor de cabeza” para la dirigencia franjeada. Mucho se ha sabido y especulado del tema, especialmente en los últimos días, cuando salió a la luz la traba que impide llegar a acuerdo entre los clubes: la forma de pago. La UC, cual casa comercial, propone pagar en cuotas, se ha hablado desde 2 hasta 10 (Cesare Rossi, presidente de Iquique, dio esa última cifra a un programa de radio), a lo cual Iquique se ha negado tajantemente, buscando un pago “al contado” o en la menor cantidad de cuotas posibles.

Y así están, en un tira y afloja constante, en el cual los hinchas estamos en vilo, esperando una pronta resolución y que tiene a Michael Ríos sumamente preocupado, como ha expresado su representante, ante la incapacidad de ambas dirigencias de llegar a un acuerdo por su carta. Para más enredo, han entrado más actores al baile; la U y Colo Colo, quienes, como dice el dicho “A río revuelto, ganancia de pescadores”, están a la espera de un posible fracaso de las negociaciones para dar el zarpazo y quedarse con el jugador. Solamente la UC tiene la opción de compra del pase, debido a un acuerdo establecido previo a la llegada de Ríos a la UC, quien, pese a todo lo sucedido, ha expresado su interés de seguir vistiendo la tricota cruzada.

Ante este escenario me pregunto: ¿cómo es posible que ninguna de las dos partes, cuando se concretó el préstamo, estableciera la forma de cómo se debía pagar el pase, en caso de que la UC quisiera adquirirlo? En ese aspecto, la UC está, de cierta manera, en su derecho de querer pagar en cuotas (algo que a los hinchas nos tiene un tanto molestos, ya que nos parece que un equipo como la UC no está para pagar en cómodas cuotas) o de proponer una forma de pago que se acomode a su presupuesto, el cual, según diversas publicaciones, sólo llega a la escueta cifra de 2 millones de dólares. Pero, a su vez, Iquique tiene el mismo derecho de aceptar o no las propuestas cruzadas. Por eso estamos así, cada uno ejerciendo su derecho, negociando con dientes apretados y procurando no ceder un centímetro en su postura y propuesta, acordando si es con o sin cuotas, con pie o sin pie, con o sin interés. Mientras, el pobre Michael Ríos se queda sin salir de vacaciones esperando que, antes del 31 de diciembre, fecha tope para llegar a un acuerdo entre las dirigencias, salga humo blanco y podamos decir “Habemus renovación”.

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