Columna de la UC: Más tristes que alegres

El plantel no se refuerza, las metas son altas y la expectativa crece para 2013 en San Carlos de Apoquindo. Lee y comenta aquí la columna de Ricardo Román.

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“Con la ilusión de cada campeonato de bajar una nueva estrella”. / Foto: Photosport.

Por Ricardo Román

@grunshh

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Irregularidad fue el concepto más utilizado por la UC este 2012, pero no sólo por la prensa especializada, sino también por el mismo plantel, quienes, como todos los hinchas, se mostraban en el discurso, molestos y contrariados por el rendimiento y el juego desplegado por el equipo durante los 3 campeonatos que disputó. Y, como su juego, la UC tuvo un semestre irregular tirando a malo. Sin campeonato nacional (ni siquiera alcanzando a llegar a playoffs), sin Copa Sudamericana (en la que, tal como en 1993, Sao Paulo nos despertó del sueño) y con una Copa Chile (en la cual, somos el campeón vigente, aunque no se notó) a la que se clasificó rasguñando en el último minuto y la cual es la postrera oportunidad de acceder a una copa internacional el próximo año. Es por ello que la pregunta cae “de cajón”: ¿qué se puede esperar o a qué puede aspirar el equipo durante el 2013? Si realizamos dichas preguntas a los hinchas, la respuesta globalizada será “ser campeón”. A lo cual, surge otra pregunta: ¿se puede aspirar a ser campeón con el juego mostrado por la UC? No quiero sonar pesimista, pero la evidencia es clara, obviamente es muy poco probable (para no decir imposible) que la UC, desplegando el mismo juego que este semestre, pueda siquiera, soñar con alcanzar la undécima estrella.

Por ello, que a mi entender, el plantel y cuerpo técnico tienen una tarea enorme para el 2013. No sólo conformar un plantel competitivo y apto para pelear el campeonato, sino que además borrar esa mala imagen y el “mal sabor de boca” que nos dejó el juego de la UC este 2012 y conjurar un juego que sea apto, no sólo para pelear el campeonato, sino para ganarlo, ya que, para la gran mayor parte de la hinchada (no quiero arriesgarme a hablar por todos), es el único consuelo que nos queda para suplir un año que nos dejó con las manos vacías y con el corazón llenó de ilusiones. Aunque el campeonato de Apertura 2013 distará mucho de los anteriores, ya que desaparecerán (por lo menos en ese campeonato) los cuestionados playoffs, por ende se deberá, desde el comienzo, jugar de manera sólida y clara para así no regalar puntos, que a la posteridad pueden ser trascendentales y puedan definir un título o una nueva frustración.

Por ello la UC deberá jugar sin margen de error, con la hinchada que se quedó sin paciencia, y la cual está ansiosa por una nueva estrella y con un DT que tendrá una nueva prueba de fuego y una nueva chance de demostrar todos los palmarés que posee y de poner en práctica esa labia cargada de fútbol de la que disfrutan muchos comentaristas deportivos.

Así se viene el 2013 para la franja, con un plantel mermado, del cual a la fecha en que redacté esta columna, no se conoce ningún refuerzo oficial, salvo las renovaciones de Ríos y Valenzuela. Con las esperanzas puestas en la Copa Chile, en la que enfrentaremos a Coquimbo, para lograr clasificar a una copa internacional. Con la ilusión de cada campeonato de bajar una nueva estrella y con una hinchada que cada año canta con más dolor y más fuerza “Nosotros pasamos momentos muy tristes y alegres, ¡¡MÁS TRISTES QUE ALEGRES!!”, pero que siempre está ahí para dar la vida por la UC.

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