Columna de la U: Lo que vendrá

Darío Franco encabeza una nueva etapa para la U. Los hinchas esperan con expectativas. Lee y comenta aquí la nueva columna del Blog del hincha.

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Franco y su etapa en la U: el hincha espera ilusionado / Foto: Agencia UNO

Por Álvaro Amar

@alvaroamar

Domingo 2 de diciembre, pitazo final. La U le acaba de ganar 3-1 a la Universidad de Concepción. El partido, enmarcado en los octavos de final de la Copa Chile, es el último de 2012 para el equipo y a su vez el último de Jorge Sampaoli en la banca azul.

Al día siguiente, en esos actos de magia que sólo el fútbol chileno es capaz de brindar, las “múltiples” alternativas que manejaba la ANFP para la banca de la Selección Adulta se reducen a una. Se acaba la película de misterio con menos misterio del último tiempo.

Mientras tanto, en el cine de al lado, se comenzaba a exhibir otra película. Una en la que, según la sinopsis, los sospechosos eran tres: Darío Franco, Jorge Fossati y José Luis Sierra. Una vez elegido el primero, había que dar vuelta la página a una de las etapas más memorables en la historia de la U y no quedaba más que pensar en lo que vendrá.

A modo de introducción, nunca está de más repasar la carrera de Franco como jugador.

Pieza clave en el famoso Newell’s de Bielsa de comienzo de los 90. Referente e ídolo en el Zaragoza (Campeón de la Copa del Rey en 1994, Campeón de la Recopa Europea en 1995), titular en la Copa América de 1991 (anota dos goles en el triunfo 3-2 ante Brasil), titular en la Copa América 1993 (anota el gol del triunfo ante Bolivia por 1-0). En ese mismo partido se lesiona gravemente, lo que lo priva de llegar al Mundial de 1994.

Luego de Zaragoza, continúa su carrera en el Atlas de México. Al cabo de dos temporadas, pasa al Monarcas Morelia. En el equipo michoacano vuelve a destacar tanto como en Newell’s, convirtiéndose en ídolo del club. Sale Campeón de Invierno en el 2000 y disputa las finales del Apertura y Clausura 2003. Cuando decide poner fin a su carrera como jugador en 2004, el número que usaba en su camiseta (58), es retirado en reconocimiento a su trayectoria. Sí, suena raro el número, pero así es el fútbol mexicano. Lo importante es la acción, el homenaje, que no hace más que confirmar que más allá de su calidad como futbolista, fue capaz de dejar una huella inolvidable. Ahí hay un rasgo de personalidad repetido a lo largo de su carrera. Ser referente, influenciar a los grupos en los que ha estado con su forma de ver el fútbol.

En 2006, comienza su carrera como DT en México. Dirige a Morelia, Tecos y Atlas. En ninguno de los tres, más allá de buenos momentos, logra un rendimiento muy destacable. Luego vuelve a Argentina para asumir en la banca de San Martín de San Juan y disputar el Torneo Nacional B. Antes de llegar a la U dirige a Instituto de Córdoba, equipo con el que hasta el momento cumplió su campaña más regular y detacable como entrenador.

Para buscar respuestas acerca de cómo juegan los equipos de Franco, centré el análisis en la temporada 2011-2012 del equipo cordobés en el Nacional B Argentino. Las estadísticas dicen que hasta las últimas fechas peleó sin éxito el ascenso directo con River y Rosario Central. Luego es derrotado en la promoción por el San Lorenzo de Carusso Lombardi.

Más allá del resultado, el equipo cordobés logró algo que pocos consiguen desde el Nacional B. Concitar el interés de hinchas (del fútbol, no sólo del club) y parte importante de la prensa por el vistoso juego que mostró su escuadra durante todo el campeonato. Durante la campaña contó con un delantero descollante, Paulo Dybala.

¿Quién era Dybala antes de tener a Franco como DT? Un juvenil con proyección que no había debutado en el primer equipo. Luego de su deslumbrante primera temporada como profesional, fue transferido al Palermo de Italia. Buen dato, ya que habla de que al DT no le tiembla la mano para alinear a quien estime conveniente para cumplir mejor una función.

Usando como base el juego de Instituto, sumado a los jugadores disponibles hoy en el plantel de la U, les propongo el juego de armar una posible formación. A continuación les dejo mis ideas al respecto.

En defensa, nominalmente, usa una línea de tres. Por la forma en que busca salir jugando, los dos stoppers tienen que ser capaces de jugar a ras de piso e idealmente de primera, armando triangulaciones con los volantes que juegan abiertos y los mediocampistas centrales. Adicionalmente, ambos stoppers, llegan a posiciones de ataque en forma alternada, dependiendo del costado por el cual se desarrolle la jugada. En Instituto lo hacían Sills y Damiani. En la U, por la izquierda lo hará Rojas y por derecha los elegidos podrían ser Sebastián Martínez u Osvaldo González, dependiendo de las piezas que elija Franco para cubrir esas tres plazas. Por lo visto en los últimos días sobre Hans Martínez, hay conciencia de que se debe incorporar un defensa central más al plantel.

Cuando en Instituto se producían las subidas de los stoppers, la cobertura de esos espacios las hacía uno de los dos volantes centrales. En la mayoría de los casos, esa función la cumplía un conocido de todos, Ezequiel Videla. Precedido de esa campaña fue que el jugador llegó a la U. En el primer semestre es difícil que el argentino pueda jugar, pero sería esperable de que cuando vuelva, Franco lo utilice tal como lo hizo en el equipo cordobés.

Sacando a Videla, el mediocampo sería con Charles Aránguiz, acompañado de Guillermo Marino, Sebastián Martinez o Ramón Fernández si es que finalmente llega. Por los costados, Matías Rodríguez y Roberto Cereceda.

En la posición de media punta, es probable que Gustavo Lorenzetti o Fernández, cumplan la función. Como delanteros, veo a Sebastián Ubilla (o César Cortés) y Juan Ignacio Duma. Ambos haciendo diagonales desde los costados hacia el centro.

Según sus palabras durante la presentación como nuevo DT de la U, no tiene un juego tan vertical como su predecesor. Sin embargo, los veo bastante similares en términos de volumen de ataque y recuperación de la pelota.

La suerte está echada. El debut en la Copa Libertadores está a la vuelta de la esquina, junto con el campeonato de Apertura. La referencia que tenemos todos en términos de juego y resultados (bendita combinación) no está fácil de superar. Por lo mismo, no queda más que confiar que lo que vendrá será una etapa de consolidación y éxito para Darío Franco, por consiguiente, también para la U.

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