La 10 azul va por la revancha desde la partida de Walter Montillo

El argentino Ramón Fernández llegó a la U con una gran responsabilidad.

Por

Imagen foto_0000000220121228073023.jpg
Fernández, el nuevo 10 azul. (Foto: Agencia Uno)

Por Rafael Verdugo

Cuando llegó al cuadro estudiantil en 2008, como una de las transacciones más caras del fútbol chileno, Walter Montillo no tuvo el camino nada de fácil. Ni cerca del que le permite ser hoy considerado intransferible por Cruzeiro, el jugador más codiciado en el mercado brasileño y uno de los más apetecidos por los clubes en Europa.

A la Ardilla le costó alrededor de un año el encajar en el equipo que dirigía por ese entonces Sergio Markarian, con el que se coronó campeón del Apertura 2009, para posteriomente el primer semestre del año siguiente, bajo el mando de Gerardo Pelusso, alcanzar una semifinal de la Copa Libertadores, dejando la institución como uno de los jugadores más queridos. Y comparado también en su juego con lo que hizo Leonardo Rodríguez en los 90, amo y patrón del mediocampo creativo.

En la U no quieren esperar 15 años más y las esperanzas, tras una turbulenta negociación, ahora se cifraron en Ramón Fernández, el argentino que desde principios de 2012 quisieron contratar y que finalmente terminó por quedarse con la número 10 que tanto Matías Pérez García como Pedro Morales, los dos últimos que la utilizaron, no pudieron destacar.

“Si bien se dieron muchas vueltas para que mi arribo se concretara, yo estaba tranquilo. Gracias a Dios puedo decir que soy jugador de la Universidad de Chile y tengo claro que daré lo máximo de mí para ganarlo todo acá”, aseguró el volante que llevó a O’Higgins a la final del Apertura 2012, la que justamente perdió frente a su actual escuadra.

Hay similitudes entre el trabajo que realizó Fernández con Eduardo Berizzo en Rancagua, lo que hizo Jorge Sampaoli en la U y lo que pretende desplegar Darío Franco en esta U 2013 y él lo sabe.

“Me acomodé muy bien a lo que quería Berizzo, que es algo parecido en cuanto al vértigo y presión que dicen que trabaja Franco. Si son muy similares, no debo tener muchos inconvenientes para adaptarme al estilo más vertical y rápido de él, sólo queda ponerse a trabajar”, recalcó el mediocampista de 28 años.

En cancha se reencontrará con un viejo conocido en la Sexta Región: Enzo Gutiérrez, uno que no la tuvo fácil a su llegada, ya que se vio en la obligación de jugar en una plaza a la que no estaba acostumbrado y que dista mucho de la función que lo llevó a brillar en los celestes. Ramón dijo venir dispuesto a todo por el equipo.

“Todos saben que mi posición es la de 10, pero si tengo que jugar en otro lado me amoldaré y no tendré problemas, ya sea por los costados o arriba”.

Su misión y responsabilidad no será sencilla. Llegó como figura y tendrá que ratificarlo en la cancha, aunque el transandino tiene la película clara. “Vengo a sacrificarme por el equipo.Obviamente estoy en el mejor club de Chile, es por eso que el objetivo va a ser siempre ganar en todas las canchas”, cerró.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo