Entrevista con Abumohor: Critica Estadio Seguro y postula plan alternativo

El presidente de O’Higgins dice haberse conmovido y sorprendido gratamente por las muestras de apoyo y solidaridad surgidas de las barras de todos los clubes.

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“Estadio Seguro no ha servido para nada”, dispara el presidente del club celeste.

Por Eduardo Bruna

Lo despertó su teléfono y, en medio de la sorpresa y la natural preocupación, porque eran pasadas las 03:00 de la mañana del domingo 10 de febrero, escuchó del otro lado de la línea, todavía soñoliento, la voz compungida de Pablo Hoffmann, gerente de O’Higgins. Lo que éste le contó lo dejó anonadado. Ricardo Abumohor no pudo volver a conciliar el sueño. Temprano, volvía a Chile de urgencia desde Punta del Este, Uruguay, tras esa tragedia caminera que había arrebatado la vida a 16 jóvenes hinchas, entre ellos un lactante de pocos meses.

Desde entonces y hasta ahora, sus vacaciones interrumpidas se transformaron en un torbellino. Se preocupó personalmente de las víctimas y de sus familiares, estuvo en el multitudinario funeral en el estadio El Teniente y el pasado viernes en el encuentro entre O’Higgins y Palestino, postrer homenaje a los fallecidos. Cansado, todavía conmovido, Abumohor dice: “Esto fue claramente una tragedia, sin duda una de las más grandes que ha afectado a un club chileno. Sin embargo, como hasta de las situaciones más dolorosas hay que sacar una enseñanza, creo que esto terrible que ha pasado debe servirnos para unirnos dentro de nuestras propias diferencias y terminar definitivamente con la violencia en los estadios. En estos días he visto muchas señales en ese sentido y creo que sería una estupidez imperdonable dejar pasar esta oportunidad que nos entrega la vida”.

Usted se refiere a la solidaridad expresada por todas las hinchadas del país.
-Exactamente. Para mí, y para todos, fue enternecedor ver en ese masivo velatorio a nuestros hinchas, en el estadio El Teniente, cómo se hicieron presentes seguidores de prácticamente todos los clubes del país, conmovidos por esa desgracia que nos azotó. Gente de Colo Colo, de la “U”, de la Católica, de Rangers, Wanderers, en fin, de todos aquellos que, por cercanía geográfica, pudieron llegar hasta Rancagua. Y no dudo que ese sentimiento de pesar fue compartido por los hinchas de Arica, Cobreloa, Iquique y Temuco… por todos. ¿Sabes lo emocionante que fue ver a un hincha de Rangers que, llorando, se puso sobre su camiseta la camiseta de O’Higgins para abrazarse con los hinchas nuestros?

Se ha sabido de un gesto en ese mismo sentido de la barra de Deportes Concepción.
-Es verdad. Con motivo de la definición del torneo de Segunda de 2005, en Collao, la hinchada de Deportes Concepción le robó a nuestra barra una bandera histórica. ¿Y sabes lo sorprendente? Que ahora, a raíz de esto que pasó, prometieron devolverla como una manera de homenajear a nuestros caídos. Creo que esto hay que aprovecharlo. Debiera ser la ANFP la que galvanizara este sentimiento. O incluso el propio Gobierno, dejando de lado esa estúpida campaña de Estadio Seguro que no ha servido para nada, como no sea para intentar manejar lo que es la fiesta del fútbol con medidas coercitivas que sólo exacerban la natural rebeldía de los jóvenes.

¿Y usted cree que ellos han podido percatarse de estas señales?
-Lo dudo. Aparte, ni uno ni otro tienen mucha credibilidad en la masa, menos entre la gente del fútbol. ¿Quién va a creer en un directorio que, como el de la ANFP, además de haber demostrado mucha ineptitud, se ha manejado más de una vez con métodos gangsteriles? ¿Y qué hincha del fútbol le va a creer a un Gobierno que, para combatir la violencia, que es un hecho, no halla nada mejor que prohibir bombos, lienzos y toda expresión de alegría? ¡Por favor…! Si el fútbol es una fiesta, y en todas partes del mundo los barristas alientan a su cuadro con lo que tienen a mano. Con bombos, cornetas, pitos, fuegos artificiales, papel picado… Eso, empleado sin ninguna finalidad de agredir, ¿constituye por sí solo violencia? Si alguien cree eso, es que estamos todos locos…

¿Y usted, se atrevería a hacer algo en tal sentido?
-No sólo me atrevería. Lo voy a hacer. Porque hay que aprovechar de transformar este momento trágico en algo que cambie nuestro fútbol, que de seguir así va al despeñadero. Mucha gente teme ir al estadio. Aparte, algo de experiencia tengo en este tipo de cosas.

Explíquese.

-Rumbo a Francia ’98 el proceso partió encabezado por Mirko Jozic, y mientras él estuvo en el cargo teníamos una afición absolutamente dividida. Los hinchas de la “U” aplaudían a sus jugadores y pifiaban a Mirko y a los jugadores de Colo Colo. Los de Colo Colo, a su vez, pifiaban a rabiar a los jugadores azules. Y en los partidos se veían más camisetas azules y blancas que de la “Roja”. Mirko estaba desesperado y me lo dijo. Yo cité a ambas barras a conversar a mi oficina. Les hice ver que así no podíamos seguir y que había que dejar esas divisiones de lado, porque la Selección tenía que estar por sobre esas rencillas pequeñas. Como una forma de incentivarlos, les prometí regalarles el género para que confeccionaran esa bandera gigante que tenían pensada y dos pasajes a Francia para cada barra en caso de que clasificáramos. Y como me cumplieron, les cumplí. Nunca más hubo conflicto y era conmovedor ver cómo, en cada partido de la Selección, sólo se veían camisetas rojas.

Es decir, lo primero que va a hacer es empezar a citar a los líderes de las barras.
-Hay que partir por ahí. Hay un sentimiento que tenemos que aprovechar. La solidaridad para con nosotros, surgida de esta desgracia, debe traducirse en hechos concretos. Si en el multitudinario velatorio en el estadio llegaron hasta hinchas de Wanderers, que en El Teniente habían protagonizado serios incidentes en el partido por la segunda fecha del campeonato, incidentes que no pasaron a mayores sólo porque nuestra hinchada, con muy buen criterio, no participó. Los muchachos se hicieron un lado y dejaron circunscrito el problema al accionar de Carabineros.

¿Y ha pensado en ofrecer también algo que los incentive aún más a portarse bien?
-Por supuesto. Voy a proponer a los clubes un descuento, que puede corresponder al 0,01 por ciento de la recaudación de cada partido, para ir creando un fondo que, a fin de año, sirva para premiar a las seis barras de mejor comportamiento. Mi idea es destinar 100 millones de pesos para este fin, de modo que la barra que lidere el ranking se haga acreedora a 50 millones, la segunda a 20 millones y así, de modo que todas las barras distinguidas reciban un dinero que les puede servir para financiar sus tareas. De ese modo, además, no tendrían que estar “macheteando” antes de cada partido.

¿Y cómo piensa que se puede hacer ese ránking?
-Hay que darle más de una vuelta. Así como se les pone nota a los jugadores, a los árbitros, ¿por qué no podría calificarse fecha a fecha el comportamiento de las barras? En esto podrían ayudarnos los propios periodistas. No sé, pero hay que buscar el modo. Que sea a la vez que objetivo, confiable y creíble para todos.

¿Y piensa que puede tener una buena acogida del resto de los clubes?
-Pienso que sí. El descuento a los clubes en cada recaudación, por ejemplo, sería ínfimo. No dañaría económicamente en nada a las tesorerías de cada institución. Al contrario: hacer esta campaña, que podría llevar por nombre Barra Segura, en oposición a ese engendro de Estadio Seguro que inventó el Gobierno, provocaría a los clubes muchos más beneficios que perjuicios. Erradicada la violencia de nuestras canchas, ¿cuántas serían las familias que felices volverían al fútbol? Está claro que muchos contratan el Canal del Fútbol para ahorrarse el riesgo de ir con su señora y sus hijos a un estadio, porque nunca se sabe lo que puede pasar, qué incidente puede detonar.

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