"Sólo depende de él"

Jorge Valdivia reconoció que habló con Jorge Sampaoli y mostró sus ganas de volver a vestir la camiseta de la selección chilena. Por su parte, Pizarro se aleja de la Roja.

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Jorge Valdivia quiere volver a vestir la Roja / Crédito: Agencia UNO.

Jorge Valdivia prepara su… ¿tercero? ¿cuarto? retorno a la Selección. El volante del Palmeiras está entusiasmado por una comunicación o conversación que tuvo con Jorge Sampaoli según contó a la página web de su club. La imprecisión, no sabemos si conversaron o le mandaron a decir o recibió un correo electrónico, es parte del sigilo con que se manejan las cosas en la selección chilena. Sabemos que hubo un contacto y que Valdivia tiene la posibilidad. En un caso similar, David Pizarro, ni siquiera sabemos con certeza si el fallido encuentro en Florencia (publicado por el diario la Tercera el sábado pasado) existió. Lo niega tajantemente Pizarro, Sampaoli no dice nada y el departamento de comunicaciones de la Anfp sólo está para arreglar condoros. Hay que andar adivinando.

Lo único que sí sabemos de las tormentosas comunicaciones entre Sampaoli y Pizarro es que el volante de la Fiore no vuelve. Si David quisiera realmente jugar por Chile hace tiempo que lo habríamos visto en Juan Pinto Durán. La calidad de nuestro Andrea Pirlo es indiscutible y esta temporada ha jugado de manera brillante. Pero si no quiere, no quiere nomás. Listo el pollo, a otra cosa. 

Con Valdivia es otro asunto. Él solo se ha marginando cada vez. Le encanta jugar en la Selección, pero a su pinta. Muchos compañeros temen su regreso, otros no lo quieren, pero el técnico manda y las necesidades de funcionamiento son la prioridad. Más en el contexto en que se encuentra la Selección en estas eliminatorias. Un Jorge Valdivia iluminado te puede hacer ganar en Lima y en Santiago. Basta que saque tres o cuatro conejos del sombrero. Lamentablemente no se le puede tener en una cápsula o congelado y de la cancha para afuera está el problema con el “Maginho”. Jugando al fútbol Valdivia es unánime, su calidad supera incluso los odios entre hinchas de distintos clubes. En eso se parece a Marcelo Salas. Con la pelota en los pies nadie lo discute.

El problema es que patina y luego se pudre todo. El entrenador tiene que ser un stopper, no le puede dar un centímetro de ventaja. Eso Sampaoli lo tiene claro y de seguro es parte de la conversación que ambos tuvieron. Es imposible pactar un regreso sin la necesaria lectura de cartilla para Jorge Valdivia. Como está la cosa no hay margen ni para salir a comprar un chicle al quiosco. Ojalá después de tantos escándalos lo haya entendido.Su última temporada fue desastrosa, entre lesiones, descenso y marginación de la Selección, el jugador del Palmeiras casi no pisó la cancha. Esperemos que haya aprendido algo… al menos algo.

Curiosa la paradoja. David Pizarro, que no quiere venir, es un ejemplo de responsabilidad y nadie duda que en Juan Pinto Durán sería un líder positivo y un aporte para el grupo. Mientras que Jorge Valdivia, que se muere por ser nominado, es una bomba en las manos, capaz de estallar a 24 horas de salir a la cancha para jugar la final del campeonato mundial. Sería lindo poder juntar las ganas de Valdivia con la conducta de Pizarro. Sueñe.

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