Columna de Colo Colo: Abril, el mes colocolino

Abril es nuestro. Son nuestras fiestas patrias. Es el momento de enseñarle a los niños lo que es este Club.

Por
Imagen foto_0000000120130401135451.jpg
Abril, el mes colocolino. / Crédito ColoColodeTodos.com.

Por Álvaro Campos

@_Alvaro_7

Colo Colo de Todos

FB Colo Colo de Todos

@ColoColodeTodos

Tocó apretar los dientes, hacer de tripas corazón, y ver el bulto del cadáver dar otro costalazo en su cuesta abajo. El equipo se arrastra por la cancha como un toro herido por el ruedo. Marzo se despidió con un último espolonazo para dejarnos maltrechos y heridos.

A nadie le gustó ver cómo los tacos anunciaban que el verano se había terminado, que las vacaciones volvían al imperio del ensueño. Si diciembre es un viernes y enero y febrero son nuestro fin de semana, marzo aparece con la brutalidad de un lunes de cansancio y estrés. Todos tenemos gastos. Los que tienen hijos en edad escolar, tienen más gastos. Los que tienen auto, más gastos. Los que tienen gastos, más gastos. Es feroz, marzo.

Pero aquí estamos. Vivos. Lo peor ya lo sobrevivimos y hoy comienza el mes de los colocolinos. Estamos enteros, cansados sí, pero enteros. Abrimos las cortinas y miramos el sol de abril, nostálgico como nosotros, sin tenerle miedo a nada. Sonreímos.

Este es nuestro mes. Es momento de celebrarnos y reconfortarnos los unos a los otros, de unirnos y hacer que el corazón del país palpite más lleno. Por más que nos ganen, no nos pueden ganar nunca. Olé olé, olé olá, el Colo-Colo va a ganar.

No consiguió alejarnos del estadio ni la mala racha del equipo, ni las alzas inescrupulosa de las bestias. Seguimos haciéndonos socios, aunque las bestias quieran otra cosa. Nos manifestamos en paz, aunque las bestias manden a la fuerza pública a callar lo que con argumentos y hechos no pueden hacer callar: la voz clara de nuestro descontento. Nuestra voz.

Nos vamos a acordar del Gran David. Nos vamos a acordar del Gol Triste de Marcelo Pablo. Nos vamos a acordar del Quitapenas y vamos a ir al Estadio El Llano a fundar de nuevo la institución civil más linda de Chile. Vamos a contemplar el frontis de Cienfuegos 41 y notar cómo el edificio nos contempla de vuelta, esperando ser devuelto a sus verdaderos dueños.

Abril es nuestro. Son nuestras fiestas patrias. Es el momento de enseñarle a los niños lo que es este Club. Y que esos que no alcanzaron a ver a Caszely ni a Morón, esos que ni siquiera vieron a Marcelo Espina ni a Valdivia ni a Fernández, los que no vieron ni a Paredes, sepan que aunque hoy les toque llegar al colegio a hacerse duros en los tiempos duros, forman parte del orgullo más grande, de una tradición que es todo un honor.

El Cacique suena a golazo, a ovación, pero tiene gusto a pebre y a vino tinto. Los colocolinos somos una cueca bailada con empeño. Somos la columna vertebral de las familias. Somos la conversación de las mesas. Somos la talla de la oficina. Somos el tipín ocho, ocho y media. Somos Condorito, que es colocolino. Somos Neruda, que era colocolino. Somos Buddy Richard, colocolino. Somos tantas banderas. Somos el nombre de un barrio sobre un lienzo de tela. Somos los que se levantan cuando todavía es de noche y los que se acuestan tarde, cuando otros ya se levantan.

Vamos a ser todos socios en una historia cuyos capítulos parecen adelantarse cada semana, mientras los malvados del relato muestran con nitidez cada vez mayor su oscuro papel de palos blancos y manos negras. Nosotros nos miramos las caras y nos vamos encontrando, nos vamos reconociendo, nos vamos acercando en la calle, en bares, en salas de clase y, claro, en el estadio.

De los nacidos en abril saca el empuje, la rebeldía, el espíritu indómito. Nació en abril pero, a veces, siendo inexacto, distraído, juguetón, daría la impresión de que no lo fundaron, no lo crearon: lo descubrieron. Era una fuerza de la naturaleza que ya estaba ahí, en el aire, en la tierra de Arica a Magallanes, en las masas sin nombre ni apellido, en las caras de la gente, en las manos de los trabajadores.

Hoy comienza abril, un buen mes para recordar algo y tenerlo muy en mente. El fútbol es un deporte ameno y entretenido, un lindo pasatiempo. En él, hay muchos equipos y cada uno tiene aficionados que se enamoran de sus colores. Pero no hay nada más lindo que ser colocolino. Lo sabemos todo el año, pero llegó abril para decirlo en voz alta. Como el Colo-Colo no hay.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo