El perfil de Arturo Salah, el hombre que hizo carrera emulando al Tata Riera

El ingeniero civil industrial tiene aciertos, que hasta sus críticos le reconocen. Nunca tuvo miedo a tomar nuevos desafíos, como cuando aceptó ser DT de Colo Colo.

Por

 

Imagen foto_0000000120130418080614.jpg
Con Pellegrini son amigos y los alumnos más aventajados de la escuela del ex DT de la Roja en 1962. Se reencontraron en el funeral del padre del técnico del  Málaga/ agenciauno

Por Eduardo Bruna

“Mi vocación es estar en cancha, pero no me niego a otras posibilidades”. La frase, dicha por Arturo Salah hace algunos meses a El Gráfico, resultó ser premonitoria. Quien fuera  jugador, director técnico de albos y azules y entrenador de la selección nacional, aparte de subsecretario de Deportes durante el gobierno de Ricardo Lagos, llega ahora al directorio de Blanco y Negro con todas las trazas de asumir, en breve lapso, la presidencia de la concesionaria.

La noticia, por cierto, no deja de sorprender. Tanto como cuando, comenzando 1986, se supo que Salah, recién retirado del fútbol activo y haciendo sus primeras armas como técnico en las divisiones inferiores de Universidad Católica, se transformaba en el nuevo entrenador de un club que, con Peter Dragicevic a la cabeza, pretendía iniciar un proceso que no sólo le devolviera la condición de líder del fútbol  nacional, sino que lo encumbrara hacia lo más alto del ámbito sudamericano.

Sus primeros meses no fueron fáciles. Los resultados a Colo Colo no se le daban y eso, sumado a la resistencia del hincha, que lo identificaba con la U, pusieron a prueba el temple no sólo de Salah, sino de todo el directorio albo por una apuesta a todas luces fallida. La prensa, que se iba haciendo cada vez más adicta al morbo, especulaba seguido acerca de su inminente despido.

El final de la historia ya se conoce. El Cacique llegó a una definición con Palestino que debe estar entre los capítulos más memorables de la rica historia alba, alcanzando una estrella número 15 tan sufrida como gozada.

Colo Colo ganaría años después por primera y única vez para el fútbol chileno la Copa Libertadores con Mirko Jozic en la banca, pero con un plantel que, año a año, fue conformando Salah. El desafío de la Roja lo había llevado por otros derroteros cuando ya el hincha albo lo sentía uno más de los suyos. ¿Es el sino de Arturo Salah iniciar procesos cuyos frutos luego recogen otros? Porque en la U le ocurrió algo parecido. Cuando en 1994 se va al Monterrey mexicano es Jorge Socías quien inscribe su nombre como el entrenador que le vuelve a dar un título a Universidad de Chile después de 25 años.

Su inminente arribo al máximo sillón de Blanco y Negro significará, qué duda cabe, un  ordenamiento radical para un Colo Colo que hace rato parece haber perdido el rumbo. Porque aunque su labor será antes que todo administrativa, su profundo conocimiento del fútbol reducirá al máximo el margen de error en todos los planos, desde el primer equipo hasta la última de las series menores albas. Para decirlo pronto, a Arturo Salah no le van a vender pomadas los representantes de jugadores que en los últimos tiempos en el Monumental han hecho su agosto pasando gatos por liebres. Se acaba, además, la compra de  celulares robados, los episodios vergonzosos de futbolistas involucrados en grescas callejeras o declarando, sin ningún pudor, que a veces es mejor “dejarse perder”.

No faltarán, por cierto, los críticos. Aquellos que clasifican a los técnicos en “escuelas”, identificando a Salah con la escuela de Fernando Riera, supuestamente “ratona” para esos cuyo análisis futbolístico más profundo sólo alcanza al “no mojan la camiseta” cuando su equipo pierde.

La realidad es mucho más simple: un equipo, para ganar, necesita jugar bien. La historia demuestra que, en fútbol, todas las “escuelas” tienen lugar. Y una institución, para tener éxito, requiere no sólo tener metas claras, sino ser manejada con decencia y corrección. Valores que hasta sus más acerbos críticos reconocen en Arturo Salah.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo