Columna de Colo Colo: Sin empuje ni coraje

"Inaceptable la actitud del Cacique. ¿Dónde está el empuje? ¿Queda algo de coraje? También físicamente muchos están al debe..", dice Ricardo Benavente.

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Colo Colo sumó otra decepción en el estadio Monumental. / Agencia Uno.

Por Ricardo Benavente

@RicardinhoGauch

Columna del movimiento Colo Colo de Todos

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@ColoColodeTodos

Según las cifras oficiales, cerca de 6.000 personas se dieron cita ayer en Macul, aunque a simple vista creo que éramos 10.000. La gente sigue sin fallar, a pesar de que este Colo Colo no está peleando nada  ni tampoco ofrece espectáculo alguno.

El partido frente a Huachipato, el actual campeón, comenzó pareciendo más bien un amistoso que un duelo oficial. Poca intensidad de ambos elencos, mucha pasividad sobre todo en el primer tiempo, donde un par de jugadas aisladas dejaron en ventaja al Cacique por dos goles a cero antes de la media hora de juego.

Primero, el goleador Muñoz recibió un pase de Fuenzalida, ejecutó un exquisito control dirigido y definió  con clase al segundo palo de Veloso. Golazo. El segundo tanto llegó tras buena jugada de Olivi por la izquierda, quien lanzó un preciso centro para Gonzalo Fierro y este, en posición de “9” y con certero cabezazo, aumentó las cifras para el local. Sin hacer mucho, los albos hacían ver incómodos a los acereros.

Así llegó el entretiempo, momento en el que se premió a la Sub 12 del Popular, dirigida por el “Cucho” Salvatierra, por el título de campeones obtenido en la Copa Danone. Una luz de esperanza para el futuro, con niños que seguramente muestran más amor por la camiseta y pasión que varios que están en el primer equipo. Antes de comenzar el segundo tiempo, un grupo de hinchas se volvió a manifestar en contra de la gestión de Blanco y Negro. Apareció Aníbal Mosa en el hall de Océano, tranquilo quizás por la ventaja momentánea en el marcador, pero el descontento va mucho más allá del resultado de un partido, que por lo demás se terminó empatando. La gente está aburrida de la seguidilla de errores de la Concesionaria y no permite más humillaciones.

En el complemento, Pellicer metió dos cambios claves. Desistió del planteamiento inicial con tres delanteros para poner dos líneas de cuatro. Ingresaron Reynero y Pozo como volantes ofensivos externos, y fue por las orillas donde el cuadro de la usina comenzó a hacer daño a la feble zaga alba. Primero, un “centro shot” de Reynero encontró una malísima respuesta de Lobos, quien al igual que en una jugada del primer tiempo, dio rebote hacia adelante, justo donde estaba parado Braian Rodríguez. El uruguayo, sin resistencia alguna, anotó el descuento.

Luego, el propio Reynero anotó el empate de cabeza, sin marcas. La ley de los dos cabezazos en el área. Los jugadores de Colo Colo cruzaban los brazos, cabizbajos, mientras el autor de la igualdad tomaba rápidamente el balón para ubicarlo en la mitad de la cancha, con ganas de seguir la remontada y llevarse los tres puntos a Talcahuano.

Inaceptable la actitud del Cacique. ¿Dónde está el empuje? ¿Queda algo de coraje? También físicamente muchos están al debe, partiendo por Eduardo Lobos y sus kilos de más. Rescatable el juego de Luis Pavez, quien recién en septiembre cumple 18 años. También el primer tiempo de Esteban Pavez y Claudio Baeza, y los que casi siempre se salvan: Fuenzalida y Muñoz. El resto, irregular. El más bajo, por lejos, Emilio Hernández, uno que cree que basta con tener habilidad con el balón y no tiene idea lo que es mojar la camiseta. Ojo, con esto no solo le pido que corra por correr, sino que se acerque a sus compañeros, pida la pelota, tenga protagonismo, sobre todo en la posición que ocupó ayer reemplazando a Vecchio. Realmente, no sé en qué minuto este jugador se ganó la titularidad, no creo que la merezca. Me quedé con las ganas de ver a Francisco Lara, quien según palabras de Hugo González ayer podría tener su oportunidad. Lo del DT albo es criticable: logró jugar peor que antes, incluso con menos actitud y por segunda vez lo veo alineando simultáneamente a tres volantes defensivos, cuando Rafael Caroca ingresó por Olivi. Sinceramente no entendí el cambio. Por mucho que el trasandino haya pedido salir, el partido de ayer no requería que Colo Colo se parara así. Para eso estaba Lara en la banca.

No sé tampoco qué órdenes vienen desde más arriba. A pesar del bajo campeonato que había tenido De la Fuente, no creo que futbolísticamente sea menos que los tres que jugaron ayer. Molesta que tanta artimaña dirigencial extrafutbolística no permita presentar a lo mejor que tiene el equipo. Mismo caso para Lucas Domínguez, ¿de dónde viene la orden de que no juegue?

Sabemos que el próximo domingo tenemos que salir con todo a jugar contra el archirrival. No les permitiremos no dejar el alma en la cancha, espero que cada uno dé su máximo y el que no, que agarre sus maletas y se vaya bien lejos. No queremos seguir aguantando jugadores que no calzan con nuestra historia ni con lo que este equipo exige. Nos aburrimos de jugadores sin sangre, sin pasión, sin una gota de amor por Colo Colo y la próxima fecha, varios tienen una gran oportunidad para demostrar que sí merecen vestir nuestra camiseta.

 

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