Sergio Vargas y Marcelo Espina aconsejan a los talentosos de la U y Colo Colo

Para ambos históricos, el partido del domingo será clave para ambos jugadores respecto a la relación con la hinchada.

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US$1,6 millones pagaron los azules por Fernández, en tanto los albos fue US$1 millón.

Por Pablo Vera

Ambos enganches transandinos llegaron como la piedra angular de sus elencos, sus pases fueron costosos y se esperaba que a esta altura del año estuvieran consolidados como los grandes 10 del fútbol chileno. Sin embargo, tras cinco meses la realidad marca que Fernández ha estado lejos de responder y que incluso ha tenido que ver partidos desde el banco. En el caso del colocolino, si bien ha dicho presente en todos los encuentros, su rendimiento ha estado muy lejos del que exhibió en los pastos de Santa Laura. Por todo esto, ambos se jugarán mucho más que un Clásico, será la gran oportunidad para demostrar que sí están a la altura. El duelo del domingo podría marcar un antes y un después de sus estadías en los elencos más grandes del país, tal como le ha pasado a varios.

El año 1992 un poco conocido Sergio Vargas llegó para adueñarse del pórtico azul  y en su primer clásico oficial le tapó un penal a Claudio Borghi. Después de eso, ganarse a la fanaticada azul fue simple. “Puedes tener un gran nivel, andar muy bien, pero para meterse en el corazón del hincha y para convertirte en referente e ídolo es muy importante andar bien en un clásico”, asevera el Superman, quien luego agrega que el del domingo puede ser la gran prueba para que Ramón Fernández deje atrás las dudas y críticas por su desempeño. “Ahí se verá si se transforma en ídolo o si definitivamente no se logra mayor trascendencia”. ¿Qué debe hacer para soportar esa presión, el ex portero es claro. “Tiene que llegar bien preparado en el aspecto mental, eso marca la diferencia. Si en las primeras jugadas no le resultan las cosas, debe seguir intentando. Si logra andar bien tendrá otra consideración de su entrenador y del hincha”.

Otro jugador cuya estadía  se marcó por un partido ante el archirrival fue Marcelo Fabian Espina. El formado en Platense llegó como fichaje estelar el año 1995. Era seleccionado argentino y por ello el Cacique pagó un millón de dólares por su pase. El Cabezón tuvo su prueba de fuego en un Superclásico y estuvo muy lejos de desentonar. Dos goles le bastaron para completar la difícil tarea de ganarse a la hinchada alba. “Ese partido me sirvió mucho, fui irregular en esa temporada, pero esas anotaciones me ayudaron para tomar confianza y para que la gente me tuviera un poco de paciencia. Te da un colchoncito, porque los hinchas dicen ‘jugó bien un partido importante, démosle más tiempo’ y eso ayuda”, declara Marcelo Espina desde Argentina. Hoy quien ocupa su lugar es Vecchio y el ex capitán albo tiene clara cuál es la receta para no sucumbir ante la presión interna y externa. “Que lo juegue tranquilo, que no quiera resolver todo en un segundo, ya que si hace eso es probable que no le salgan las cosas, debe tener paciencia, Él juega bien, pero también hay que tener en cuenta que el equipo debe funcionar. Tiene  que confiar en sus capacidades y en que por algo llegó a Colo Colo”.

 

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