Columna de Colo Colo: No sigamos perdiendo el tiempo

"Menos mal que en la era de Labruna se sumaron los puntos suficientes como para no estar ahora mirando la tabla de los promedios", dice Ricardo Benavente.

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Colo Colo sumó una nueva derrota en el estadio Monumental en una pésima campaña 2013. / Agencia Uno.

Por Ricardo Benavente

@RicardinhoGauch

Columna del movimiento Colo Colo de Todos

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@ColoColodeTodos

Muchos pensarán que Colo Colo ya no tiene nada que hacer en este campeonato. O que lo único que importa es interferir para que el título no se lo lleven cruzados ni azules. El verdadero daño a ellos sería haberle ganado los enfrentamientos directos y estar peleando la punta hasta el final. Pero no. El Cacique es undécimo en la tabla de posiciones, con un rendimiento paupérrimo. Menos mal que en la era de Labruna se sumaron los puntos suficientes como para no estar ahora mirando la tabla de los promedios, temerosos de perder la categoría.

El Cacique no le apunta a una. En todo este tiempo de Hugo González se han cosechado muy pocos puntos, se ha visto un equipo más confundido y mucho más lento que el anterior. Los errores defensivos, que parecían irrepetibles, se siguen sucediendo. Este equipo no sabe defender, cuestión que no es responsabilidad de los zagueros y el portero, sino de todos. Muchas veces se ve al equipo corriendo mal, atrás de la pelota, en vez de estar bien parados, administrarla y correr con ella, distribuyéndola con criterio.

Perder una pelota en medioterreno es casi tan riesgoso como hacerlo en la última línea. Prueba de ello es el error de Baeza en el segundo tanto de los celestes: mal pase a Fuenzalida y nula capacidad de volver a tomar marcas. El paraguayo Rojas definió a piacere, aunque creo que Lobos le regaló demasiado el primer palo. No quiero ensañarme con el portero, pero también le atribuyo responsabilidad en el primer gol, de Gonzalo Barriga. Si bien el remate fue potente, pienso que podría haber hecho algo más para desviar esa pelota, aunque la jugada ya venía con varios yerros defensivos seguidos. Así, seguro es mucho más difícil atajar. Se ve bastante desmotivado el golero, poca ayuda recibe de sus compañeros para dejar invicta su valla. Si ser arquero es difícil, imagínense lo que debe ser pararse bajo los tres tubos de Colo Colo, y en este pésimo momento. Además de condiciones naturales, se necesita mucho temple y carácter. Veremos si Lobos tiene la capacidad de levantarse.

Por otra parte, la atípica oncena que presentaba Hugo González le daba la oportunidad a varios de mostrarse y pelear un cupo en el plantel del próximo semestre. Ahí ganaron bonos Mirko Opazo y Francisco Lara, quienes además de buen fútbol, lucieron ganas y amor propio. A destacar también uno que busca consolidarse como volante defensivo: Esteban Pavez fue el mejor jugador albo ayer, no sólo por el gol sino también por su incansable recorrido en la mitad de la cancha. Remató de media distancia y buscó, sin éxito, asociarse con sus compañeros. Otra actuación interesante fue el debut de Pablo Soto, delantero de la Sub 19, con 18 años recién cumplidos (1 de Mayo de 1995).

Por contrapartida está el pésimo partido de Lucas Domínguez, quien mostró una lentitud excesiva y se vio incómodo durante todo el lance. Seguramente funciona mejor de zaguero central, pero el tema de la velocidad será crítico en cualquier posición. Facundo Coria, muy livianito, de una técnica zurda que no le alcanza, carece de empuje y le cuesta mucho aguantar el balón. Tampoco hizo un buen partido Gerson Martínez, uno que exhibe siempre mucho entusiasmo, pero por fútbol parece no dar el ancho. Me parece que desperdició una gran opción. Los tres perdieron varios cuerpos en la lucha por ganarse un puesto.

Ojalá Colo Colo tenga lo más pronto posible a su nuevo DT, para así ganar tiempo en las evaluaciones de quiénes deben irse y qué puestos se debe reforzar. El elegido, sea quien sea, ya se habrá dado cuenta de las principales falencias físicas y futbolísticas del plantel. Los dirigentes deben ganar tiempo y planificar desde ya el segundo semestre. Incluso, podrían terminar el campeonato una mezcla de juveniles y suplentes, con una intertemporada para los que más han jugado y quienes más potencial tienen para ser titulares en el próximo semestre, con el fin de recuperar la velocidad y un físico que les alcance para jugar los partidos completos. De una vez por todas, la gente a cargo debe elegir bien quiénes llegan y quiénes se van. El hincha lo tiene más o menos claro, no necesitamos que vengan 10 jugadores del montón, sino 3, 4 o 5 que tengan pasta para ser titulares. Por eso urge la pronta llegada del DT. No sigamos dando ventajas.

 

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