Las puertas del histórico Wembley: una odisea de Londres a... Vitacura

El Museo de la Moda adquirió hace dos años las imponentes piezas, pero recién llegaron al país hace dos semanas.

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Por Cristian Salas

La noticia es tan exuberante como sorpresiva. Jorge Yarur, dueño del Museo de la Moda de Vitacura, adquirió hace dos años en un remate las puertas del mismísimo Estadio Wembley de Inglaterra (1923-2002), conocida por todos como la “Catedral del Fútbol”.

El tema es tan loco que recién el 2 de mayo las imponentes puertas (5×5 mts y 1 tonelada de peso cada una) llegaron a Chile para ser exhibidas. “Sí, es una locura un poco. El cuento es que después de la demolición se hizo un remate con varias cosas del estadio y estas puertas nadie las quiso, así que las compramos nomás, incluso nos dijeron a nosotros que le pusiéramos precio”, cuenta Peter Bary, director de finanzas del Museo.

Las piezas fueron adquiridas en algo así como 4,5 millones de pesos chilenos, “lo que encuentro que no es caro, pensando en que es un pedazo de historia muy relevante por todo lo que pasó en el estadio, tanto en el ámbito deportivo como musical”, opina Bary. Y claro, no es caro si se piensa que el traerlas costó casi el doble, eso sin contar las odiseas que se tuvo que hacer en Inglaterra y en Chile.

“Traerlas fue un desafío bien grande porque no cabían en ningún avión, así es que hubo que echarlas arriba de un barco, donde anduvieron más de un mes y donde obviamente se humedecieron. Por eso ahora las estamos secando”, narra Bary.

“En Inglaterra, eso sí, fue muy difícil transportarlas hacia el puerto, salieron con escoltas, la gente no lo podía creer, eso no se había visto nunca. Y en Chile estuvimos dos semanas planeando con Carabineros viendo cómo lo hacíamos. Llegaron acá al museo a las 2 AM de un día de lluvia en que hubo que prácticamente cortar el tránsito, no cabían por el portón y al final con ayuda de unas grúas las pasamos por encima de la pandereta. Fue un bonito desafío, pero acá están”, agrega Bary.

Ahora, la idea es que las puertas del estadio donde Marcelo Salas maravilló al mundo en 1998 sean el eje central de un Museo del Fútbol y del Deporte que debería comenzar a caminar en un año, más o menos. Allí se exhibirán trofeos, camisetas y otro tipo de implementos relacionados a diferentes deportes. “Hubo voces en Inglaterra que reclamaron que cómo era posible que hubieran dejado que las puertas se vinieran a Chile, un país que allá no lo conoce nadie, pero a nadie se le ocurrió rematarlas y ahora son nuestras”, dice Bary. Las enormes puertas, eso sí, no son las únicas partes que adquirieron en el Museo de la Moda, pues también llegaron unas ventanas de las oficinas interiores.

Con esta loca decisión, todos los chilenos podrán conocer una parte de un estadio que se recordará por siempre en la historia del fútbol. Incluso, podrán llegar allí quienes estuvieron en ese inolvidable 2-0 de la Roja sobre Inglaterra el 11 de febrero de 1998. “En ese tiempo era como el Nacional de Ñuñoa. Era un estadio antiguo con camarines antiguos, pero por la historia que tenía era un deleite estar ahí. Tuve el placer de ser parte de esa historia y si las puertas están acá de seguro las voy a ir a mirar”, comentó Clarence Acuña, figura en aquella inolvidable noche.

 

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