La polémica decisión que impidió ver la práctica de la Roja de Salas

De ser una práctica más de la Sub 20, la de ayer terminó convertida en un show poco común para lo que está ocurriendo en Turquía.

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La prensa tuvo a la policía como escudo humano. Mal por la Anfp / archivo

Por José Pablo Harz
@jpharz

Estar en un parque público intentando adivinar desde lejos la idea de Mario Salas para el duelo contra Croacia. Estar tranquilos viendo cómo el técnico de la sub 20 arma dos equipos para jugar un fútbol reducido. Estar conversando con el coordinador de selecciones de la Anfp, Víctor Vidal. Estar rodeados por tres policías armados y vestidos de civil.

Así fue la secuencia que vivió parte de la prensa chilena que se encuentra en Turquía cubriendo el Mundial de fútbol (sí, fút-bol) durante la práctica vespertina de la selección chilena. Como ya había sucedido varias veces, el entrenamiento era privado. Pero, al igual que en ocasiones anteriores, el que quería ver algo más de los 10 minutos que a veces permite la delegación chilena, lo podía hacer perfectamente desde afuera del recinto. Antes fue desde la calle, esta vez era una plaza. Eso hasta este lunes.

Según las palabras de Vidal, la prensa estaba tensionando el ambiente de la práctica y así no se podía trabajar. Luego vinieron los por favor y una pequeña conversación que no alcanzó a terminar. Ahí aparecieron los policías, que apenas llegaron comentaron en un inglés básico que Chile “es una selección especial”, como entendiendo lo ridículo de la situación. Ellos cumplían órdenes. También, se mandó a rodear el perímetro de la cancha para asegurar  que nadie estuviera espiando los inventos del laboratorio de Salas.

Incluso, una pareja de ciclistas alemanes que preparaban su camping en el parque, sin entender mucho, se asomaron a la cancha para tomar una foto y fueron sacados en una milésima de segundo por los cariñosos enviados especiales de la ANFP. Una práctica que no coincide con la mayoría de las selecciones que participa en el Mundial. Los uruguayos, por ejemplo, el día previo a su partido clave ante Uzbekistán se paseaban sin problema por el lobby del hotel atendiendo a los periodistas. Lo mismo con los equipos europeos.

De los 10 minutos que se pudo observar en la práctica matutina, donde casi siempre es un calentamiento con balón, y de los 20 de la tarde, se puede sacar un par de conclusiones. El técnico tiene muy considerado a Claudio Baeza para el choque por los octavos de final. El volante es el que más instrucciones recibió y el que hizo fútbol reducido en la misma línea con Sebastián Martínez y César Fuentes.

Así, Mario Salas podría variar ligeramente el esquema tras la suspensión de Bryan Rabello. En lugar de jugar con dos contenciones y un creador, ocuparía una línea de tres tapones, donde dos de ellos tendrían más libertades para juntarse con los extremos y el delantero centro, que serían Ángelo Henríquez, Nicolás Maturana y Nicolás Castillo. Si no le convence esta fórmula de aquí al miércoles, lo más probable es que Óscar Hernández o el propio Maturana (Christian Cuevas o Christian Bravo irían de extremo) ocupen el puesto que dejó vacante el volante del Sevilla, que a todo esto no estuvo presente en los entrenamientos del lunes por un resfrío. Pasar de 40 grados en Antalya al lluvia-sol-lluvia de Bursa no es fácil, el cuerpo lo siente. Y, al parecer, la cabeza de algunos también.

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