Como en Barnechea: Maturana vuelve a ser problema para Mario Salas

El técnico buscará meterse en el selecto grupo que han metido a Chile entre los cuatro mejores. A sus órdenes estará alguien que le ha traído más de un dolor de cabeza.

Por

 

Imagen foto_0000000120130705073353.jpg
Mario Salas intentará entrar en la historia de Chile

Por José Pablo Harz
@jpharz

El problema para Mario Salas se repite un año después. Aunque el contexto esta vez es mucho más agradable, el nombre y apellido es el mismo: Nicolás Maturana. Cuando el técnico de la sub 20 era aún entrenador de Barnechea y recibió al volante que venía cedido a préstamo desde Universidad de Chile, los roces entre ellos no se hicieron esperar. El jugador confesó en su oportunidad que su frontalidad y poco tino al decir las cosas lo condenaron con Salas. La personalidad del DT, como ha demostrado en Turquía, es de una sola línea y en esa ocasión Maturana lo comprobó con el peor castigo que puede tener un futbolista: la banca.

Para el mediocampista ganarse la confianza del técnico fue más que un cliché. Tuvo que pelear y hacer goles en los pocos minutos que le daban para conseguirlo. Y en esa ocasión lo logró y terminó siendo vital en la casi perfecta campaña del equipo santiaguino. Salas y sus muchachos –donde también estaba Ignacio Caroca- sólo fallaron en el último paso. No pudieron lograr en ninguna de las dos oportunidades el ascenso a primera división.

Si bien el Sudamericano fue un alivió a la confianza de Salas, en el Mundial tiene la oportunidad nuevamente de consagrar su primer gran logro como técnico. Derrotar a Ghana y meterse entre los cuatro mejores del mundo lo ubicarían en la corta lista de entrenadores que han conseguido ese mérito. Ahí lo esperran Leonardo Véliz, José Sulantay, Luis Ibarra y Fernando Riera.

Para este nuevo asalto hacia la consagración, otra vez el técnico tendrá a Maturana como pupilo. Y, de nuevo, el jugador nacido en Lampa y criado en gran parte en un hogar dependiente del Sename, tiene enredado a Salas. Eso sí, esta vez es una disyuntiva mucho más agradable.

En Turquía, Maturana ha tenido una actuación de altos y bajos, pero precisamente ante Croacia los minutos que ingresó tuvo un papel preponderante. El jugador de la U entró como enganche y le subió inmediatamente el nivel al equipo. Tomó la pelota y encaró, remató e hizo jugar a sus compañeros. Los momentos en que se turnó con Ángelo Henríquez en la creación, anduvo muy claro por la banda. En resumen, con media hora le bastó para ser de los mejores del partido.

“Me gustaría jugar de diez, porque es mi posición original, pero sino, donde me ponga el técnico tengo que tratar de hacerlo de la mejor manera”, reconoce el Nico, como resignándose a que será Bryan Rabello quien lleve la manija del equipo ante Ghana.

El también ex jugador de Rangers entra a pelear la titularidad de lleno con Cristián Cuevas. Esa será -junto a buscar al reemplazante de Sebastián Martínez- la principal duda que tendrá que resolver Salas en las próximas 48 horas. Cuevas tuvo su oportunidad con Croacia y no la aprovechó del todo: chocó mucho con los defensas rivales y no logró escabullirse para ganar línea de fondo con mucha regularidad. En cambio, Maturana le entrega la variante de poder echarse atrás, apoyar a Rabello en la creación y soltar más a Henríquez para que se junte con Nicolás Castillo en el ataque. Eso, por pocos minutos, nunca cambiando el esquema de lleno. Porque si Salas va a hacer historia lo hará sin traicionar sus convicciones. Así es el comandante del fútbol chileno.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo