Columna de la UC: Campeones vs. contendores

El equipo de Martín Lasarte mide distancias, fuerzas, calibra y golpea cuando lo necesita. Por su poderío individual, normalmente el equipo se impone a cualquier rival con un mínimo de orden defensivo y un partido inspirado de Castillo o Sosa.

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Imagen foto_0000000120131014133900.jpgPor Cristián Berríos

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Revista Columna de Razta

El destino de un contendor es pararse frente al excepcional, a la leyenda, a un campeón consumado y sostenerse estoicamente aunque arrecien los golpes, las embestidas y el abucheo de la muchedumbre. Los espectadores – que han pagado una entrada para deleitarse con el poderío del local o su favorito – quieren verle derrumbarse. Así, round a round, el contendor se agiganta en su ilusión, en busca de un golpe afortunado que le convierta en el ganador de un cetro y un boxeador digno de admiración.

El equipo de Martín Lasarte mide distancias, fuerzas, calibra y golpea cuando lo necesita. Por su poderío individual, normalmente el equipo se impone a cualquier rival con un mínimo de orden defensivo y un partido inspirado de Castillo o Sosa. Si recibe un jab al mentón, se estabiliza y en forma paulatina asume una posición más ofensiva, aunque los hinchas disfrutemos más del descontrol producido ante O’Higgins donde se quemaron naves buscando una paridad que estuvo cerca. La mayoría de los hinchas nos hemos trazado exigirle campeonatos a Martín Lasarte. Tal vez alguno quedará por ahí que disfrute más el verso que las copas, pero en un testeo simple ya no basta quedarse en palabras y nunca fue suficiente para quienes entienden lo que significa este club.

El propio uruguayo reconoció tras el triunfo sobre Provincial Curicó que las semifinales, finales de copa a nivel nacional, empates en diferencia de goles con equipos chicos,  invictos transitorios y otros registros sólo pueden valorarse en forma estadística si no van acompañados de logros significativos. La hinchada está compenetrada en eso. Si bien las cinco mil personas que asistieron a la revancha con Curicó distan de las doce mil presentes ante Rangers, hay una señal clara de que los cruzados desean las tres copas en disputa.

Universidad Católica se presentó en el arranque con cuatro titulares (Andía, Costa, Meneses y Castillo), un jugador que habitualmente suma minutos (Muñoz), tres que alternan (Biskupovic, Manzano y Ramos), y otros tres que han jugado casi exclusivamente en Copa Chile (Costanzo, Opazo y Oyarzún).  En un principio marcaba cuatro hombres en la zaga posterior, la falta de un habilitador neto entorpecía el avance por el medio, Meneses fue buscado en forma reiterada pero sin sorpresa, Muñoz inquietaba aunque carecía de puntería y Castillo no era el mismo delantero letal que nos tiene acostumbrados. Fueron cuarenta y cinco minutos iniciales en los cuales mostramos las imprecisiones de un equipo recién armado.

Por suerte, Provincial Curicó apenas se levantaba la chupalla mirando las torres de iluminación que aún no se prendían. Inquietaba la movilidad de Churín, aunque en dos o tres jugadas quedó de manifiesto que la puntería no era una virtud de ellos. No tienen nada de qué avergonzarse, fueron nobles al no pegarle patadas alevosas a Diego Rojas, que recién reaparecía. Otros equipos llegan con el delantal puesto y se van goleados. A propósito ¿Viste el túnel de Pepe Rojas en el primer gol de Colombia? ¿Sabes en qué se diferencia Ernesto Sábato de Pepe Rojas? En que el primero escribió “El Túnel” y el otro trató de hacerlo.

Bueno, volvamos al asunto. El Chiky le metió enjundia de mediocampo hacia arriba. Entró con ganas de mostrarse y convertirse en un elemento valioso para su equipo. Si repitiera esa actitud y desempeño ante rivales más calificados durante varias temporadas, hablaríamos de una innegable consolidación. En el puesto de lateral, hay varios aspectos donde debe perfeccionarse. Exceptuemos las jugadas donde le ganan la espalda para remitirnos a aquellas donde ya está posicionado como marcador: Cada vez que el delantero de turno hace la diagonal y él llega al cruce, con frecuencia Cordero duda si esperarle, trabarle o perfilarse, ya que no usa para nada la derecha y los rivales lo saben. Eso se soluciona anticipando o plantándose mejor. En el arco contrario, el Chiky concretó de una vez lo que tanto Muñoz como Castillo habían insinuado en ocasiones claras. Su gol fue un paso definitivo en la consecución de la llave.

El aporte de Diego Rojas amerita un párrafo aparte. Muy claro en la conducción, vital al profundizar en la jugada que posteriormente desencadenó el gol de Corderó y movedizo. A los jóvenes hay que llevarlos con sapiencia. Muchos se jactan de que descubrieron a Enzo Andía y enrostran a otros que lo criticaban cuando cometía errores que él mismo asumía. Estimados, si un jugador tiene mil partidos malos y luego un millón de grandes actuaciones, mil veces debes criticarle y un millón de veces tendrás que reconocerle sus méritos. Por supuesto, el rol de un hincha será apoyarle toda la vida, pero en el análisis semanal la verdad aflorará indefectiblemente o viviremos en un engaño. Aprendiendo de Sergio Fabián Vázquez en cadetes, sin duda Enzo Andía habría jugado al nivel en que rinde ahora en sus primeros seis meses o al primer año.

¿Necesitas un goleador de estirpe hecho en casa? Entonces pones a Juan Carlos Almada o Alberto Acosta trabajando con los delanteros de cada división. El fútbol de alta competencia requiere especialistas no sólo en la cancha sino en la formación. El otro día discutía si después de una derrota había que hacerle descuentos a un hincha para el siguiente partido, un amigo alegaba que eso no existía en ninguna parte del mundo. La rueda, el bombillo o ampolleta y la prensa tampoco estaban disponibles en ningún otro sitio cuando los inventaron. En estos tiempos si alguien no lo copia de alguna parte, no vale. Para darle a Universidad Católica la copa del mundo a nivel adulto que ya ha ganado dos veces en cadetes hay que ser originales y darle un lugar merecido a los Históricos.

En el caso de Diego Rojas hablamos de un talento que ya asomaba por montones en el Fútbol Joven de Universidad Católica y la Sub 20, su lesión postergó su presencia en el primer equipo, pero ahora asoma como una alternativa válida. A los jóvenes hay que rodearles de pilares o cracks para que realicen la transición de cadetes a Primera División, en la medida que sus capacidades tanto tácticas como físicas y madurez les permitan hacerse cargo de responsabilidades mayores su aporte cobra mayor relevancia.

El nocaut ante Provincial Curicó lo puso José Luis Muñoz en los descuentos. Fue un alivio, no tanto por el trámite del partido, sino por los funestos empates en Iquique y – citando un caso a nivel de selecciones – el de la Roja ante Colombia. Si tienes el poderío para imponerte con autoridad, hazlo, no mezquines.

Universidad Católica fue un noqueador legendario, por ejemplo con Ignacio Prieto en esas  mañanas de Santa Laura y San Carlos. Vamos a congraciarnos con nuestra historia para que sepamos donde ir en el presente. Se aproximan grandes desafíos y hay que superarlos. Lo demás es verso.

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