El inesperado amuleto que tuvo la jornada de gloria de Alexis

El ariete rompió la concentración previa al partido para recibir al niño que sufre un problema al corazón y le hizo una particular promesa.

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Por Demid Herrera

Tuvieron que pasar 34 minutos del partido entre Chile y Ecuador para que el Nacional explotara de alegría. Alexis Sánchez abría la cuenta para la alegría de los miles de chilenos que repletaban el estadio, los millones que lo seguían por televisión, pero especialmente para un pequeño hincha que seguramente seguía la transmisión vestido con la camiseta que horas antes había recibido.

Se trata de Christopher Oyarce, un pequeño de cinco años que en la previa del partido había ido a Juan Pinto Durán con el sueño de ver unos minutos a su ídolo pese a cargar con la pesada mochila de una complicada enfermedad.

“Christopher sufre una taquicardia supraventricular y por eso debemos venir a Santiago periódicamente. Este viaje coincidió con el partido de la Selección y el me rogó venir para ver si podía verlo un ratito”, comentó Noelia Neira, madre del niño, y que no salía del asombro luego de la recepción que les dio el tocopillano.

La larga espera del niño motivó a que TVN lo mostrara en uno de sus enlaces previos al partido y ahí se dio el especial momento, puesto los jugadores estaban viendo el mismo canal dentro de la concentración y no lo pensaron dos veces: pidieron permiso para recibir unos minutos a Cristopher pese a que no estaba en el programa.

Así fue como Alexis Sánchez y Humberto Suazo se hicieron ingresar al niño para firmarle una del Barcelona que Alexis le regaló, fotografiarse con él ante las lágrimas de la incrédula madre y hacerle una especial promesa.

“Alexis recibió a Christopher con mucho cariño y le prometió que le haría un gol a Ecuador”, confesó la madre, para después destacar la actitud de los jugadores.

“Yo no los conozco mucho, pero me sorprendió la humildad que mostraron en todo momento. A Suazo le pregunté si él era el Chupete y me respondió ‘Sí yo soy, pero no soy tan famoso’ y nos reímos un rato. Le dijeron a mi hijo que se cuidara mucho y seguramente nunca olvidaremos este día”, concluyó la madre.

El final feliz para este cuento debía darse esa misma noche en el pasto del Nacional y así fue, pues Alexis fue  genio y figura de una Selección que se metió a su segundo mundial consecutivo, logro que no se conseguía desde los torneos de 1962 y 1996, cosa que se acrecenta puesto que el 62 fue el combinado anfitrión y tras el duelo Sánchez no dudoó en sus palabras. “Sueño con ser campeón del mundo”, dijo el Niño Maravilla a la transmisión oficial, y aunque muchos crean que es un imposible, la historia del otro niño que tenía un sueño se cumplió por la tarde y ahora Alexis y compañía pelearán porque el suyo se haga realidad.

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