Columna de Colo Colo: Así da gusto sufrir

"Tito Tapia no es Pep Guardiola, como intentaron hacernos creer. Tampoco alguien que enseñó a través de la magia a Sebastián Toro cómo había que jugar".

Por

 

Imagen foto_0000000120131028152716.jpg
Agencia Uno

Por Ricardo Benavente

@RicardinhoGauch
Columna del movimiento Colo Colo de Todos
FB de Colo Colo de Todos
@ColoColodeTodos

Después del excelente triunfo ante Cobreloa en el Monumental, el Cacique quería confirmar el alza en su rendimiento y demostrar que el resultado en el partido ante los loínos no era sólo una casualidad. Tito Tapia no es Pep Guardiola, como intentaron hacernos creer. Tampoco alguien que enseñó a través de la magia a Sebastián Toro cómo había que jugar. El principal cambio que se ve con el nuevo cuerpo técnico, está principalmente en lo psicológico y anímico, en la confianza que muestran los jugadores en sus propios medios. Inconscientemente, en el último tiempo, se deben haber cuestionado varias veces la jerarquía de cada uno. Las cosas no salían, porque la cabeza estaba en otra cosa. No terminaba una pesadilla y ya comenzaba la siguiente, así es muy difícil encontrar tranquilidad. El fútbol es un juego y por muchos momentos hemos visto a este equipo nublado por el sufrimiento, en lugar de disfrutar y brindar alegría, como nos ha tenido históricamente acostumbrados.

Quizás vengan nuevas derrotas, pero en apenas dos partidos de esta nueva etapa, creo que estamos en condiciones de decir que este equipo es distinto. A los que les ha tocado entrar, han dado la vida, entregado hasta la última gota de esfuerzo, y eso es lo que tanto tiempo hemos estado exigiendo los hinchas. Cuando las cosas no salen, hay que poner de lo otro. Me alegra mucho que Vilches haya recuperado la confianza en sus medios, después del triste episodio en el lance contra la Unión Española. En ese partido lo sacaron en el entretiempo, mientras ahora fue él quien sacó una pelota de gol en la línea. Otro ejemplo es Sebastián Toro, quien pasó de estar fuera de las nóminas, a ser titular indiscutido en el centro de la defensa. Le bastaron apenas dos partidos, donde prácticamente no ha cometido errores. En ambas oportunidades ha sido de los más destacados, y al parecer estamos recuperando al zaguero del 2009, rápido, aguerrido y eficiente. Siempre me pregunté quién sería el jugador que le quitaría el puesto a nuestro querido Lucho Mena, después de tanto experimento fracasado y cuándo sería este momento. Al parecer llegó ahora y con un jugador formado en casa.

En la cancha, hemos visto también algunos cambios de nombres, pizarra y estilo. Claudio Baeza, a quien no me canso de alabar, crece partido a partido. Juan Delgado, a sus 20 años, muestra cosas interesantes. Diagonales, desbordes y velocidad. La jugada de Tapia con el intercambio de posiciones entre Fuenzalida y Fierro me parece clave. El Chapa es un jugador que se ganó con creces un lugar entre los once, pero no podía seguir siendo lateral. Nunca se ha destacado por su capacidad de marca y muchas veces le anotaron al Cacique, con jugadas en donde le ganaron la espalda. Hoy en su posición natural crea más daño al rival, y vital para eso, es el nuevo rol de Fierro. A ningún volante o puntero le agrada que lo retrasen como lateral, pero el capitán de Colo-Colo asumió con humildad y una excelente predisposición asumir esta nueva función.

Muchas veces ha sido criticado, pero esta vez hay que reconocerle y agradecerle su actitud en función del equipo. No importa que no sea especialista, ya que lo suple ampliamente con mañas y garra: los rivales saben que no es fácil entrar por su lado. Para terminar con los análisis individuales, el premio a la figura se lo lleva Álvaro Salazar, quien entró frío y terminó sacando una pelota increíble en el epílogo del match. Atajada que valió un triunfo y entregó al pueblo colocolino una nueva alegría. La pizarra, en tanto, tiene mayores variantes de ataque y mayor agresividad para buscar el arco rival. Vecchio tiene para elegir con quién jugar, a su lado, o en profundidad. Así luce mucho más. Y desde atrás, está la orden de salir cuidando el balón, sin rifarlo (a no ser que el rival esté buscando el empate por todas partes y quede poco tiempo para el pitazo final).

Se sufrió mucho, por lo tanto se disfrutó el doble. Se sigue disfrutando, de hecho. Si este equipo hubiera mostrado esta actitud y juego ante Deportivo Pasto y San Luis de Quillota, otro gallo cantaría. Sin desmerecer a ambos, es innegable que tienen un nivel bastante menor que Cobreloa y O’Higgins, hoy escoltas de la UC. El Cacique se encuentra hoy en la mitad de la tabla, con igual número de victorias y derrotas (5), misma cantidad de goles a favor y en contra (16). El objetivo de meterse en la liguilla se ve matemáticamente más cercano, a sólo dos puntos del quinto lugar, pero mucho más importante, parece más probable por la actitud mostrada por los jugadores, quienes muestran ganas de picar desde atrás. En todo caso, como bien señala Tito Tapia, emulando a Mostaza Merlo, vamos paso a paso. Que el rendimiento siga en alza y nos sigan acompañando los resultados. El próximo viernes Colo-Colo se traslada hasta el CAP de Talcahuano, para enfrentar a la U. de Concepción, y necesitamos que continúen los abrazos. Sigan dándonos alegrías, o al menos, no claudiquen en su máximo esfuerzo por intentarlo. Mientras, nosotros seguiremos apoyando. Ese es el trato.

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo