Columna de la U: Honestidad brutal

"¿Choreza?, ¿ser más "barra brava" que el resto?", se pregunta el columnista de la U al imaginar qué pasó por la cabeza del que tiró el rollo de papel. Lee y comenta...

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Patricio Rubio, delantero de la U, lamenta una ocasión de gol perdida ante la UC / Foto: Photosport

Por Juan José
@juanjotuitero

 

Un clásico universitario no es sólo un partido de fútbol del fin de semana, es mucho más, es el clásico con más tradición de Chile según la FIFA y para algunos hinchas más importante que el mismísimo Superclásico. Los hinchas que vibramos con nuestros equipos esperamos este tipo de partidos no sólo la semana antes, por lo menos, un mes antes. Es que es un día especial, es la oportunidad de ver el estadio absolutamente lleno con un ambiente que no se da todos los fines de semanas, tener la obligación de ganar, etc, son condimentos que lo hacen un gran espectáculo y un evento que se comenta por semanas, y si fue un partido épico… Toda la vida.

Ayer, lamentablemente, un mal llamado hincha de mi equipo arruinó todo eso que acabo de exponer. No sabemos que habrá pasado por su cabeza en el momento de tirar el rollo de papel a Meneses, ¿choreza?, ¿ser más “barra brava” que el resto?, ¿terminar el partido?… ¿Terminar el partido?… ¿Acaso creía que la “U” no era capaz de revertir el resultado? Entonces se hizo hincha esta semana de la “U” y no tiene idea de nada. Es casi tan vergonzoso como cuando la U iba perdiendo con Colo Colo hace unos años en playoffs y unos niños comenzaron a romper los tablones del Estadio Nacional y tirarlos a la cancha: querían terminar el partido y no seguir viendo cómo a la U le podrían dar una buena boleta. Esos tampoco son hinchas, al ser hincha de la U uno hace un contrato de soportar las derrotas y al siguiente día con la mejor cara demostrar el orgullo de ser azul. Seguro el que tiró el rollo tiene menos “aguante” del que quería demostrar con su rollo en la cabeza del jugador cruzado.

Lo triste también es, para el hincha de verdad, el que viaja, el que se endeuda, el que vende una camiseta para ir al partido, el que junta plata y gasta una buena cantidad de plata para abonarse. Y todo para que un pseudo hincha decida terminar el partido.

No justifico el que se tiren proyectiles a la cancha, pero ayer Fernando Meneses es probable de que si podía seguir jugando, como dijo Charles Aránguiz a Osses “a mi me tiraron manzanas y no dije nada”, Osvaldo González terminó sangrando toda la cara un partido y siguió, tampoco podemos justificar a Mirosevic que lo único que quería era irse a camarines, a la U le pasó una situación similar contra Nacional de Uruguay, con la diferencia que le creo más al imparcial del juez de línea de aquel partido que a Meneses. A diferencia de las declaraciones de la mayoría de los periodistas que decían “¿Que importa si Meneses exageró?” o “¿Cómo Aránguiz y Herrera pueden tener esa actitud tan caliente?” (estando tranquilamente en su caseta de transmisión con un cafecito y unas galletitas), bueno a mí no me importa quedar bien con nadie, a mí sí me importa si exageró o no, quizás él por respeto al espectáculo podría haberse levantado y seguir jugando o pedir cambio, éramos miles de personas (menos el que tiró el rollo) que estábamos en el estadio para verlos a ellos, hinchas azules, e hinchas cruzados que quizás arriesgaron un poco para asistir de visita al Nacional, pero todo lo que digo son supuestos, si Meneses exageró quizás nunca lo sabremos. Quisiera agregar también la falta de respeto de los organizadores del espectáculo con el público, todos nos enteramos por la radio que el partido no seguía, ya cuando la mitad del estadio estaba afuera se dijo por altoparlantes que no se seguía.

Seré honesto, yo lo único que quería en el estadio era que el juego siguiera, pero nos guste o no, la decisión de Osses fue la correcta, no podemos premiar al que tiró el rollo, no podemos premiar al fracaso del Plan Estadio Seguro que lo único que hizo fue sacar la alegría del bombo en el estadio. Un plan que se preocupa en los objetos y no delincuentes (Ni eso porque entran hasta desatornilladores). Ayer fue el fracaso definitivo el plan de Cristián Barra, debería ser despedido inmediatamente o desde el gobierno cerrar este nefasto plan, y replantearse todo. Es injusto para todos los que fuimos al estadio, pero tampoco queremos ir al estadio con el miedo de que nos suspendan los partidos por culpa de estos tipos que tiran cosas, es difícil.

Sobre el partido, hay que ser honestos, tuvimos a una U que no ha demostrado muchos merecimientos objetivos de ser campeones, seguimos repitiendo las malas practicas de los atacantes en la dirección de Franco: mucho pase en el área y poca definición, ninguno se atreve, quizás la orden del banco para Lorenzetti era sólo dar pases y jamás rematar al arco, no lo entiendo de otra manera. Los azules se aburrieron de tirar centros al área para que uno de los atacantes azules peleara algo contra los grandotes de la UC, fue tan así que muchos centros fueron sólo por cumplir con las órdenes del técnico. Quizás Isaac Díaz podía cambiar algo la historia el segundo tiempo, pero eso nunca lo sabremos, tampoco sabremos si Figueroa iba de una vez por todas hacer el cambio de Gustavo por Ramón Fernández. Lamentablemente el rosarino no estaba pasando por una buena tarde.

Marco Antonio Figueroa dijo que si no era campeón se tenía que ir, vamos a ver en qué termina este semestre. Los verdaderos hinchas que queremos este equipo deseamos que el partido continúe, somos un poco irracionales cuando se trata de que a la U le vaya bien, yo quiero que el partido siga, cuesta ser racional por la U, aunque, si bien es difícil escribirlo, hay que ser honestos, la decisión de Osses fue la correcta y por el bien del fútbol debería terminar, pero para los que fuimos al estadio fue suficiente el castigo de ver un partido a medias. No sé, es difícil la decisión.

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